TEGOMASS
Delayed…Retrasos…en verdad los detestaba, cada vez que tenia que hacer un viaje era verdaderamente estresante para el, tras dos horas de estar sentado dentro de ese avión esperando despegar podría jurar que estaba por perder la paciencia, pero por fin pudo regresar y ahora mismo estaba satisfecho… hizo ese viaje por el torneo de futbol y había valido cada minuto que estuvo atorado en el aeropuerto de Osaka, por lo menos su equipo había conseguido la victoria además pudo visitar a su abuela y padres y ahora podía regresar a su cotidianeidad a lado de Shige, su adorable novio desde hacia poco mas de un año y con quien para ser sinceros estaba pensando ya en enseriarse y tal vez tomar el siguiente paso: intentar vivir juntos…y eso mismo había informado a sus padres, la hora de presentarlos estaba cada vez mas cercana y eso lo emocionaba…
Se podría decir que su vida marchaba suavemente, era pasante de Psicología, tenia un estupendo trabajo en una clínica de ayuda a los jóvenes con problemas de drogadicción y le encantaba ser consejero, además podía jugar futbol con un equipo semi profesional y en días como el de hoy regresaba con un pequeño trofeo… sonreía para si mismo cuando al pasar a la banda para recoger su equipaje algo o mejor dicho alguien llamo su atención…
Le siguió un momento con la mirada, su corazón se exalto de la felicidad al reconocerle… y de forma instintiva camino hacia el acercándose a su asiento
“sumimassen”
Casi choca con una ancianita al pasarla pero llego hasta su objetivo, se atrevió a estirar la mano hasta él para intentar tocarlo
“Massu?? Massu eres tu?”
La cara del otro era casi un poema, esa sonrisa tranquila y su cabello perfectamente ordenado. No le cabía duda era su Massu.
“¿Tegoshi…? ha pasado mucho tiempo”
Tego sonrió sinceramente al mirarlo, parecía que el tiempo no había cambiado un ápice a Massu así que no pudo evitar abrazarle dulcemente mientras intentaba articular alguna idea al parecer no estaba del todo consiente del lugar y momento donde estaban encontrándose, por que no pudo evitar mostrarse afectuoso y emocionado…
“soy yo Massu…pero ¿que haces aquí?”
Instintivamente boto su maleta y pertenencias sin mucho cuidado en el asiento vacio a lado del castaño, Masuda le lanzo una mirada bastante simpática por su reacción tan absolutamente infantil, pasarían mil años pero él siempre seria igual. Completamente entregado al momento, apasionado y muy tierno, Massu se quedo simplemente quieto dejándolo hacer y esa sensación encanto a Tegoshi…
“estoy por tomar un vuelo ¿y tu como es que estas en Tokio? pensé que estabas en Osaka con tus padres”
“bueno ahora vivo en Tokio, al terminar la universidad decidí venir aquí de nuevo…transferí mis estudios para graduarme y trabajar al mismo tiempo y curiosamente hoy mi vuelo desde Osaka se retraso, venia llegando cuando te vi”
De una forma encantadora mordió su labio inferior no pudiendo creer que Masuda estuviera delante suyo ¡después de tres años! si tan solo su vuelo en verdad hubiera salido a tiempo se habría perdido la oportunidad de verlo así que lo mas lógico de pensar es que las cosas pasan por alguna razón que a veces va mas allá de nuestro entendimiento, tanto tiempo separados donde por ningún motivo tuvieron contacto, simplemente se alejaron tratando de dejar atrás el dolor de la separación y aunque había regresado a la ciudad donde vivió su infancia a lado de Massu no cruzo por su cabeza buscarle e intentar verlo y ahora el destino los juntaba en Narita
“ne Taka…”
La forma en que mencionaron su nombre los hizo separarse dejando por un momento desconcertado al sonriente Tegoshi
“es la hora están llamando para abordar”
Tego miro al hombre que con tanta confianza llamaba a Masuda los dos parecían medirse el uno al otro pero ninguno dijo nada
“gomen Tegoshi debo irme ya”
Este solo sonrió mas ampliamente asintiendo sin atreverse a detenerlo
“entiendo… buen viaje Massu”
Tegoshi vio como Masuda se alejo con dirección a aquel moreno quien lo sujeto por los hombros llevándolo hacia la sala de abordaje, pero no pasó mucho tiempo para que volviera hacia él con una sonrisa y un teléfono en su mano.
“Tegoshi… ¿me das tu número?”
Massu era una persona calmada.
A pesar de los inconvenientes que pudieran aparecer o retenerle en el camino, él no perdía la paciencia y tranquilamente sacaba un libro de su bolso y se perdía en el. Quizás esa había sido la razón por la que empezó a estudiar Literatura en la universidad, la manera en la que distraía a su mente de los problemas y de la gente era simplemente maravillosa, y las historias que leía siempre lo entretenían y lo hacían divagar entre la emoción y la ilusión de que quizás algo mágico podría sucederle.
Su novio, por otro lado, no era así.
Ryo y Massu habían estado saliendo por siete meses hasta el momento. Sus personalidades eran tan diferentes que por más de tres ciclos se mantuvieron en total indiferencia. Fue por fin en una fiesta que ambos empezaron a conversar y Ryo ya estaba ebrio para ese momento. Massu no pudiendo dejarlo solo a altas horas de la madrugada, se lo llevo a su apartamento para cuidarlo y a partir de ese momento empezaron a gustarse.
Ryo siempre decía que lo quería por su adorable sonrisa y su calma. Podía sentirse feliz simplemente estando a su lado, viéndolo dormir luego de una tediosa clase o saliendo a comer de vez en cuando. Lo quería y era por eso que a pesar del poco tiempo, insistió en que debía acompañarlo en su primer viaje a Europa.
“Lo siento” dijo Ryo ocupando el asiento de al lado, mientras se sobaba la cabeza con desesperación. “No entiendo qué rayos pasa con este lugar. Mendigos aviones, debimos irnos en barco!”
“Tú sabes que no se te dan bien los barcos,” respondió Massu bajando el libro. “Siempre terminas con mareos y atascado en el baño. Es como si te llevara la marea” se rió.
“Muy gracioso…” dijo Ryo con sarcasmo pero al menos una pequeña sonrisa apareció en su rostro. “Es que no quiero que estés aburrido. Encima que te pido que viajes conmigo, pasa esto.”
“Sabes que no me importa mientras esté a tu lado.”
Y eso pareció suficiente para el mayor. Ryo se inclinó lentamente y le dio un suave beso en los labios a su novio, agradeciéndose silenciosamente su amabilidad. “Iré a comprar unas sodas, de acuerdo? Ya vuelvo.”
Massu le guiñó un ojo y volvió a su libro, siempre interesado y sin fijarse a su alrededor. Fue por eso que cuando escuchó esa voz familiar pronunciando su nombre se quedó frío.
“Massu?? Massu eres tu?” Su apariencia era diferente, pero su voz y sus ojos no habían cambiado, no podía estar equivocado.
“¿Tegoshi…?” Se puso de pie y lo miró de frente. “Ha pasado mucho tiempo…”
Massu no sabía que hacer pero de seguro el menor, si. Sin advertencia alguna, Tegoshi se acercó más a él y lo abrazó tiernamente mientras le hablaba y dejaba sin cuidado sus pertenencias.
“soy yo Massu…pero ¿que haces aquí?”
Tantas cosas habían ocurrido que ya no se acordaba ni siquiera de cómo devolver el gesto y solo se quedo quieto esperando que el otro no le soltase.
Lamentablemente eso tenía que pasar y cuando Tegoshi volvió a alejarse para mirarlo al rostro Masuda retomo el hilo de su conversación en milésimas de segundos, no dejándose distraer por la ahora hermosa apariencia de Tegoshi.
“estoy por tomar un vuelo ¿y tu como es que estas en Tokio? pensé que estabas en Osaka con tus padres” de alguna manera Massu sintió un picazón en su corazón al recordar todo aquello.
“bueno ahora vivo en Tokio, al terminar la universidad decidí venir aquí de nuevo…transferí mis estudios para graduarme y trabajar al mismo tiempo y curiosamente hoy mi vuelo desde Osaka se retraso, venia llegando cuando te vi”
Tegoshi había regresado a Tokio pero no lo había buscado. Felizmente, Masuda lo conocía mejor que nadie y no era capaz de juzgarlo, Tego era egoísta y como tal aunque hubiese vuelto a la ciudad la posibilidad de encontrarse era improbable, sus vidas eran como dos líneas que solo se topan en un mismo punto, pero solo una única vez…o eso creía hasta entonces.
“ne Taka…” Massu volteó y vio a su novio observándolo de forma curiosa “es la hora, están llamando para abordar”
Masuda no quería dejar así a su amigo justo cuando lo había vuelto a ver, pero esta era su vida ahora y quizás ya no había espacio para Tegoshi en ella.
“gomen Tegoshi, debo irme ya”
“entiendo… buen viaje Massu” El rostro del chico le parecía decepcionado y cuando fue hacía Ryo, este se preocupó.
“¿estas bien, quien es él?” Massu no pudo evitar voltear a mirar a Tegoshi quien tomaba sus cosas sin quitarles la vista de encima
“Ryo, puedes adelantarte por favor? Estaré ahí en un segundo” y así regreso sobre sus pasos.
Se paró firme ante el chico y observándolo directamente a los ojos, decidió que quizás si podía hacer un poco de espacio para él, si el otro también lo quería.
“Tegoshi… me das tu número?”
+++
En cualquier ocasión, tres días de viaje habrían sido más que suficientes para terminar el libro que le regaló Ryo, pero esta vez eso no pudo ser. Incluso cuando veía una película en el avión, cuando estaba comiendo y hasta cuando se ponía a conversar con su novio, su mente se distraía y terminaba siendo mal visto.
Ryo parecía estar incómodo desde que vio a Tegoshi… y en realidad tenía razón. La mente de Massu estaba inquieta por ese reencuentro y cualquier cosa le recordaba su antigua relación con el chico.
Cuando por fin llegaron a Suecia, lo primero que hizo Ryo fue pedir un taxi por teléfono e ir al hotel que ya había reservado. Dejó las maletas al suelo de la habitación cuando hubo llegado y jalándolo de la muñeca, tiró a Massu sobre la cama para ponerse encima de él. Le besó los labios, las mejillas y el cuello, parecía que estaba dispuesto a algo más esa noche, pero Massu no era tan bueno para llevar el ritmo y se puso nervioso.
“Ryo, espera, espera.” Se tapó la boca cuando su novio pretendía darle un beso.
“Taka… tú no-… rayos, lo siento.” Se levantó y se recostó a su lado.
“Qué pasa?”
“No lo sé.” Respondió Ryo serio. “Estas raro desde el viaje, por eso pensé que…”
“Pensaste que… me estaba aguantando?”
“No” se rió su novio. “No es eso. No sé qué pensaba, solo… tú estás bien?”
“Si. Un poco distraído, pero estoy bien”
“Cuando nos encontramos con tu amigo en el aeropuerto parecías sorprendido y un poco nostálgico, me preocupé”
Massu pensó por un momento cómo explicarle la situación a Ryo. No quería contarle demasiados detalles porque después de todo eso había quedado en el pasado. “Estudié con Tegoshi en el colegio, por eso verlo me trajo muchos recuerdos.”
“Oh.” Su expresión cambió inmediatamente. “Si era un buen amigo tuyo, deberían reunirse cuando volvamos a Japón, no crees? Quizás extrañas su amistad.”
“Es… probable”
El día siguiente, Ryo se encontraría con unos parientes allí en Suecia, así que Massu y él decidieron no hacer demasiado esa noche. Salieron a cenar unas horas, pasearon hasta el parque para conocer los alrededores y volvieron al hotel para ducharse y dormir. Massu en los brazos de su novio y con la ventana abierta.
Una brisa fría entró por la ventana a las pocas horas y Massu volvió a abrir los ojos para darse cuenta que ya no estaba en el hotel, ni mucho menos con Ryo. Tegoshi se encontraba a su costado con un brazo sobre su estómago y recostando la cabeza sobre su pecho.
“Massu, tengo frío” dijo él en un susurro, acercándose aún más al chico.
“Te dije que cerraras la ventana antes de acostarte” se rió. “Tegoshi ya es tarde. Debo volver a casa, mamá estará preocupada”
“No. Quédate conmigo.” Tegoshi reafirmó su abrazo y volteó el rostro lo suficiente como para chocar sus labios con los de Massu. “Duerme conmigo esta noche.”
“Eso suena mal, sabes?” se burló el chico mientras acariciaba la cabeza del menor. “Mañana tenemos escuela, debo regresar a cambiarme.”
“Te prestaré mi ropa.”
“Eres más delgado que yo”
“Te prestaré la ropa de mi papá”
“Es demasiado grande.”
“Mamá la coserá.”
“Sabes que no puedo quedarme…”
“Por favor, Massu” Ahora Tegoshi lo miraba con un puchero. “Por mi”
Luego de pensarlo un momento, contestó. “Esta bien.” Habló resignado. “Por ti.”
“Taka…” Ryo lo despertó con un suave beso en la frente. “Taka, levántate, es hora de desayunar.”
“Eh…” Massu verdaderamente abrió los ojos entonces y se dio cuenta que todo había sido un sueño. El sueño de aquel tiempo de preparatoria donde todos los días eran felices y en el que Massu se había enamorado desesperadamente de alguien más.
Soñar eso no pudo ser bueno.
Para Tegoshi el encuentro tampoco había pasado como si nada, cuando regreso a su piso se dio cuenta de que sus manos temblaban, estaba emocionado , en verdad tanto tiempo alejado de Massu le habían hecho perder la esperanza de verlo otra vez así que su sorpresa fue mayúscula al igual que su desilusión por que ahora al parecer sus vidas eran no solo distintas si no que también habían mas personas involucradas…ese chico del aeropuerto se había comportado como si Masuda le perteneciera o algo y esa sensación le molestaba, por que a pesar de todo para él siempre seria solo su Massu…sabia bien que la idea de no tener contacto había sido suya y no se arrepentía de ello pero de todas formas dolía saber que había sido olvidado.
Se distrajo de esos pensamientos al escuchar el timbre, al abrir la puerta Shige estaba ahí con una botella de sake ofreciéndose sensualmente a su novio…
“y que tal el viaje?”
Planteo la pregunta de una forma sexy desabrochándose el traje y la corbata, así se abrió paso al interior del departamento…
“muy bien (se lamio los labios sabiendo lo que vendría) en verdad muy bien…mis padres están listos para conocer…”
Un audaz beso le corto las palabras, eso le encantaba de Shige cuando se conocieron era tan serio, tan discreto pero conforme se fueron enamorando descubrió que eso solo era una fachada, detrás de ese inquiero estudiante de leyes se hallaba un hombre muy apasionado capaz de hacerlo vibrar.
Por esa noche olvido gracias a Shige el encuentro con Massu pero apenas despertó a la mañana siguiente miro de forma inquietante su móvil específicamente el ultimo contacto añadido, según el castaño apenas estuviera de regreso en Japón lo buscaría para quedar y tal vez verse de nuevo, lo que indicaba a Tegoshi que tardaría un par de días en volver o tal vez hasta semanas, eso si en verdad lo llamaba, así que contaba con pocas oportunidades para restablecer sus emociones y en el caso de que pudieran tener un nuevo encuentro estar completamente listo para enfrentarlo…así que por ahora viviría su vida como siempre tratando de minimizar las sensaciones que le trajo verlo de nuevo, pero ¡¡rayos!! lo encontró además tan guapo, sonrió al recordar sus fuertes brazos , en ese pequeño contacto con su cuerpo al abrazarlo pudo distinguir perfectamente lo trabajado de su físico…
“por que te sonríes así de lindo ne?” Shige había despertado e inquietantemente se subía por su cuerpo besándolo en el pecho y acurrucándose ahí, sintiéndose ambos en esa cándida desnudez…
“estaba pensado en que… es hora de vivir juntos”
Lo soltó así sin mas después de todo era su plan original y el encuentro con Masuda no podía cambiarlo tanto y tan de repente, Shige sonrió de oreja a oreja inmediatamente al escucharlo
“ y yo que creí que jamás me lo pedirías”
De nuevo le beso pero mas apasionado, así eran las cosas cuando estaban juntos, era casi imposible que se pudieran quitar las manos de encima y después de unos días separados las ganas de Shige parecían haber sido encendidas a máxima potencia y Tegoshi lo sabía… así que se dejaba hacer y complacía también sin tregua…
Un par de días mas tarde las cosas eran como si el encuentro con Massu jamás hubiera pasado pero justo esa noche Shige llamo para avisar que pasaría la velada en casa ya que debía estudiar un caso muy importante, por lo que Tegoshi se alisto para estar solo, algo que tampoco le molestaba y que cuando tenía la oportunidad de experimentar disfrutaba también.
Pero esa noche una serie de sueños inquietantes le hicieron compañía…el sub consciente es tan poderoso y se podría decir que hasta traicionero…
“por mi… hazlo por mi Massu”
Reía juguetonamente recostado sobre Massu, era una tarde cálida con un ligero viento tibio que les acariciaba la piel, estaban como acostumbraban desde hacia un par de semanas: encerrados en su habitación tocándose tiernamente
“generalmente siempre hago lo que pides Teshi pero esto”
“esto no es tan diferente vamos déjame sentir tus labios”
Alzo su labios con dirección a los de Masuda y deposito un dulce y casi casto beso sobre ellos, el castaño no se movió pero si cerro los ojos dejándose llevar por la sensación
“no es extraño Massu?” pregunto Tegoshi inocentemente al separarse un poco para mirarlo
“te lo dije dos chicos no deben tocarse de esta forma…”
Tegoshi travieso rió por lo bajito por las ideas de Massu
“no Massu, no me has entendido, lo extraño es que no lo hallamos hecho antes cuando se siente tan bien”
Y dicho esto le beso de nuevo pero mas seguro de si mismo y de lo que quería, haciendo que sus cuerpos rozaran uno contra el otro sin darse espacio para soltarse o siquiera intentarlo, las manos de Masuda sobre su cintura, acomodándolo y al a vez ayudándolo a colocarse mas sobre el para poder sentirlo aun mas…desprendiendo con cuidado su uniforme del colegio
El calor que recorría su ser, la emoción de esas nuevas sensaciones en su piel, su primera vez juntos , desnudos y besándose como si el mundo fuera a terminarse , recordó nítidamente lo feliz que fue…cuando se despertó estaba sudando y su corazón latía rápidamente… que había sido eso?? Y por que justamente ahora lo tenía que recordar?
Miro el despertador …eran las 5:27 am, encendió con cuidado la lámpara a lado de su cama abrió un cajón y saco una foto, eran ellos de niños, tal vez esa era su primer fotografía juntos y había olvidado por completo que tan cerca solía tenerla siempre… en la imagen Massu le tomaba por la cadera e intentaba levantarlo mientras estaban perdidos de la risa, recordaba que Massu era su sempai en el cole, cuando entro con tan solo 11 años y le vio por los pasillos no pudo evitar enamorarse de esa sonrisa, de alguna forma consiguió ser su amigo cuando por azares del destino tuvo que ser este su tutor de matemáticas, lograr que Masuda le viera con deseo le había llevado años y cuando por fin eran una pareja tuvieron que dejarse…sintió un nudo en el estomago por todas esos recuerdos que creía perdidos y sin poder evitarlo tomo su móvil y mando un mensaje de texto:
“se que estas de viaje pero aún así quiero que sepas que siempre has sido importante para mi y ahora que te encontré me gustaría estar de nuevo cerca de ti por eso, por mi… Massu cuando regreses llámame”
No lo pensó cuando le dio al botón de enviar, no sabia ni quería entender por que lo había hecho pero no podía dejar que de nuevo su vida le absorbiera alejándolo de Masuda…necesitaba verlo de nuevo y aclarar lo que sentía, tal vez era egoísta pero si quería iniciar una nueva vida con Shige debía estar seguro que todo lo que tuvo con Massu en verdad ya había acabado.
Aunque había resultado un poco difícil, Masuda logró ignorar ese sueño que tuvo la noche anterior. La voz de Tegoshi diciéndole tiernas palabras aún podía escucharla claramente en sus oídos y el detalle de cada rose y de cada caricia estremecían una vez más su piel, le preocupaba tener ese tipo de sensaciones ahora que por fin había conseguido entregarle su corazón a alguien más, así que tenía que ser fuerte y concentrarse.
Ryo se terminaba de arreglar frente al espejo, acomodaba con cuidado cada mechón de cabello que caía sobre su frente y Massu le sonrió viendo su reflejo pues era obvio que hoy era un día muy importante para él. Después de dos largos años, Ryo volvería a encontrarse con sus padres. Era una fecha muy importante y especial, y aún así su novio había elegido ese mismo día para presentarlo con ellos, parecía que la emoción no podía aguantarla más, Ryo lo amaba, había curado su corazón cuando Tegoshi lo abandonó y ahora se necesitaban el uno al otro… no tenía derecho a ponerse a dudar sobre sus sentimientos por un simple encuentro.
Y de pronto los ojos de Ryo atraparon su mirada a través del espejo, sus labios pronunciaron su nombre y en cuestión de segundos, ellos ya se estaban besando en la cama como habiendo olvidado su compromiso de más tarde.
Realmente… no podía enamorarse de alguien más.
Antes de ir al restaurante para encontrarse con sus padres, Ryo sugirió ir de compras a un mall que se encontraba pocas cuadras lejos del hotel. “Nunca es bueno llegar con las manos vacías” dijo, y con esa excusa llevó a su novio a hacer una de sus actividades favoritas de toda la vida, comprar ropa.
“Qué tal esto?” preguntó el mayor, poniéndose un chaleco negro con rayas blancas y grises
Massu no pudo evitar ponerse un poco juguetón al verlo, lo abrazó por detrás en la cintura y acomodando la barbilla sobre su hombro, le susurró “Creo que… no está mal”. Ryo se rió de su novio y no tardó tiempo en ponerle un par de camisas encima para que se las probara en el cambiador.
“Quiero que desfiles para mi cada una de esas prendas.” Demandó.
“Pero no todas son de mi talla” indicó Massu, mientras revisaba las etiquetas.
“Exacto.” Ryo se relamió los labios y lo metió a empujones a uno de los vestidores. Todo iba bien hasta que se escuchó desde su bolsillo esa canción que él sabía tan bien.
Su corazón dio un salto al leer el nombre de la persona que enviaba el mensaje y cuando leyó el texto, empezaron a darle unas ganas muy grandes de llamar a Tegoshi, de oírlo, de verlo de nuevo… ¿pero qué rayos pasaba con él?
“Taka! Se nos hace tarde, esta todo bien?”
“Si!” respondió nervioso Massu a su novio y como si no lo pudiera evitar, dio al botón para responder.
‘Yo también quiero estar cerca de ti, Teshi. No sé cuándo estaré de vuelta, pero necesito hablar contigo otra vez. Te extraño… te llamaré cuando anochezca… te quiero.’
Tegoshi entro en su piso temblando, pero que diablos había pasado con el?? Acaba de tener sexo con otra persona… había traicionado a Shige!! que había hecho!! Estaba casi en pánico y lo peor de todo es que no lo lamentaba en lo absoluto.
Fue directo a la cocina y tomo un vaso con agua casi sin respirar… se recargo en la puerta del refrigerador y sintió vibrar su móvil, se atrevió a mirar la pantalla…y resignado respondió
“hai” intento sonar calmado “todo bien de hecho estuve mirando unos departamentos y creo que…” negaba con la cabeza estaba aun sudando y estaba lastimando a Shige “será mejor llamarte después… te lo contare todo con detalles… nooo créeme todo esta bien solo que me sentí cansado de tanto caminar hablaremos mañana ok”
Colgó y suspiro pesado odiaba mentir pero en verdad hablar con su novio ahora le resultaba en toda una tortura, ni pensar lo que el pobre sentiría si supiera que en vez de buscar casa estuvo retozando sobre Masuda, camino hacia el salón principal se detuvo justo enfrente del librero miro una foto en la cual estaba abrazado a Shige y sin poder evitarlo a su mente vinieron las escenas mas candentes y prohibidas:
Massu desnudándolo en la sala del kareoke, sus bocas comiéndose a besos… casi inconscientemente gimió al recordar como esas manos lo desvestían, como sus cuerpos se buscaban para entregarse sin contemplaciones en aquel pequeño sofá…como el mismo había montado a Masuda sin darle si quiera un respiro hasta quedar completamente agotados y satisfechos el uno del otro, por lo menos hasta su próximo encuentro…
Tenía que hacer algo… pero ya había hecho suficiente, desde aquel día en que envió ese mensaje de texto a Masuda todo había cambiado para siempre…
Lo sabía bien pero no se lamentaba, si su vida sería de esa forma desde ahora tendría que hacerle frente a su destino a lo que juntos habían desatado…
Esa noche hace casi dos semanas atrás Massu lo llamo como lo prometió, pudieron platicar cerca de una hora (ya que al parecer Ryo el novio de Masuda estaba en una intensa charla con sus padres y Massu vio la oportunidad perfecta para comunicarse con Tego), así fue como comenzaron a ponerse al tanto de sus vidas, pasaron los días y entre mensajes y llamadas también Tegoshi quiso hablar sobre Shige y la relación que mantenían pero omitió grandes detalles como que estaba en busca de una nueva casa para irse juntos, por algún motivo sintió que no podía decirlo eso a Massu, tal vez temiendo que si lo hacia lo perdería para siempre o no le daría la oportunidad de estar cerca…
De cualquier forma, entre llamadas y dulces mensajes algo se despertó en ellos, parecía que esos tres años de separación no habían existido, en cuanto Massu regreso no perdieron oportunidad para encontrarse, en algún momento salir a pasear, caminar tranquilamente por el parque, hasta que alguno de los dos ( la verdad no lo recordaba claramente si fue Massu o el mismo y a estas alturas ya ni le importaba), había sugerido ir al kareoke siempre les había encanto cantar juntos y comenzaron alegremente con canciones de viejos tiempos, añorados recuerdos, hasta que sin pensarlo sus cuerpos encontraron la forma de tocarse, siguiendo sus labios aquel ejemplo…
Terminando enredados en una ola de pasión y deseo interminable, no pensó que volvería a sentirse de esa forma, pero sabía que nunca se había sobrepuesto a su relación con Massu y tenia esa enorme necesidad de entregarse a el.
Solo esperaba que el castaño no lo despreciara por que de ninguna forma podría evitar querer verlo de nuevo…aun con la culpa a cuestas.
continuara...

Espero la continuación, quiero saber que pasara
ResponderEliminar¿Cuando habrá continuación?
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