Alexander (Colin Farrell) Hefestion (Jared Leto)
Los meses pasaron rápidamente, no puedo quejarme de ellos, nos instalamos en Iliria una región desértica y pedregosa sin agua, vegetación o gente pero el príncipe de la zona feliz de tenernos como huéspedes se encargo de darnos una aldea con mujeres hermosas a las que por supuesto hicimos los honores así como también habitables las chozas de piedra y tejados de corteza.
El día lo teníamos plagado de actividades como mostrar a los nativos a administrarse y cuidar el ganado, por la noche sobre todo Ptolomeo y yo hacemos sendas orgías ya que me cuesta dormir y mas al estar sin ti, pero la visita de Demarato el médico de mi padre es como una ola de agua refrescante y lo serán mas las noticias, aunque prometiste escribirme no lo has hecho y yo empiezo a desesperarme si no se de ti...
La charla con el hombre es amena, no le dejo ver lo mucho que me ha afectado este destierro, parece complacido por lo que hemos logrado en este sitio, incluso por nuestras mujeres que si bien son pasajeras nos han hecho mas llevadero este suplicio.
Platicamos de todo, del invierno en Pella, de Filipo y de Olimpia, del examen al que hemos sido sometidos, mi padre siempre dispuesto a ganar, aprovecho esta distancia para reordenar los asuntos del reino y obligarnos a sacar lo mejor de nosotros mismos, para ejemplo esta villa que antes era inhabitable y que se ha convertido en un pequeño oasis.
-tu padre esta satisfecho
-¿de que?
-estas haciendo lo que el esperaba, sabe de los dibujos, máquinas y construcciones de Nearco, de la manera en que Harpalo incrementa el tesoro de este pequeño reino, de las investigaciones de Laomedon sobre idiomas y costumbres, de las armas que Ptolomeo ha creado y de la forma en que tu los mantienes unidos
-¿Qué viene ahora?
-¿Qué quieres decir Alejandro?
-digo que conozco a mi padre y no hace nada si no tiene mínimo tres intenciones
Demarato rió y me dijo lo que esperaba saber
-es muy cierto hijo de mi amigo, tu y yo partiremos mañana, él te necesita a su lado, los otros se quedaran un tiempo a salvaguardar la tierra y asegurarse que los ilirios nos sean fieles, además cuando sean llamados de regreso a casa deberán traer un ejercito con ustedes, se que les desilusiona muchachos pero no son lo únicos desterrados Filipo los disemino por todo el país para probarlos y que fueran mas útiles a Macedonia
-¿a que otros te refieres Demarato?
Podría ser que tú... estés lejos también
-a varios de sus compañeros como Filotas que esta con Parmenio en Asia, Cratero en una fortaleza de las montañas lincéntidas y Coino en Tesalia todos han cumplido sus tareas con brillantez y todos siguen también lejos de Pella
-¿y donde están Hefestion y Casandros?
El viejo hombre me mira de soslayo y calla, esperará hasta estar solos para decírmelo mientras cambia el tema amistosamente por el de la alianza de Epiro y Macedonia que era contundente, aunque mi madre quisiera armar una guerra no lo lograría nunca.
Una vez todos se han marchado a dormir agotados por el vino y la platica recibo mi recompensa...
-se lo que quieres saber Alejandro y este es un regalo de tu padre para ti
Demarato me extiende un papiro que es una carta...una carta tuya
-supongo que Hefestion quería ponerte el mismo al día de su situación, duerme bien príncipe de Macedonia
El medico se marcha dejándome solo con lo que considero mi más grande tesoro: noticias tuyas
Desenrollo el papel y comienzo a leer lleno de emoción:
Querido Alejandro, ha pasado tanto tiempo que llegue a pensar que nunca leerías estas líneas que ahora escribo con tanta alegría, por ordenes de Filipo es ahora cuando puedo hacerlo, se que deseas saber que ha pasado desde esa noche en la que te marchaste, pues bien llevo todo este tiempo en Pella, aquí es donde nuestro rey ha querido tenerme como ayudante de Átalo quién rige en la ciudad en su ausencia, a mi lado esta Casandro es el encargado de vigilarme aunque para serte sincero creo que ha sido fácil escabullirme de él, tan solo basta darle un buen vino caliente y no se niega a hacer lo que le pida.
Los dos llevamos vida de soldados y resguardamos la ciudad que irónicamente me tiene prisionero pero por lo menos practicamos creando estrategias de guerra.
Tu madre me ha escrito cartas suplicándome ayuda para encontrarte pero hasta este día no sabía donde estabas, no me era permitido preguntar o investigar pero el rey fue benévolo conmigo, en este aislamiento pude ver a mi padre y gustosamente te comunico que la vida en palacio ya te espera.
Supongo que querrás abrazar a Europa, la nueva hija de nuestro Rey que ha nacido este invierno.
Desde ahora tienes otra hermanita de la cual ocuparte, se que esta noticia te hará sentir orgulloso por mas de una razón.
Te espero ansioso
Patroclo
Suspiro aliviado y abrazo la carta que juraría tiene impregnado tu perfume a violetas, mi amado estas bien y no has corrido peligro en todo este tiempo y lo mejor es que podré regresar a Pella, me apresure a empacar, no pude dormir esa noche, las noticias eran demasiado grandes, Filipo tuvo una hija y pronto estarás conmigo.
El viaje de regreso a ti fue abrumador deseando verte y tocarte, saber si has cambiado, saber que pensarás de mis nuevos deberes como el hijo de Filipo y como su heredero legitimo, tendríamos que ajustarnos a muchas cosas, pero nada empañaría el momento de encontrarte.
Al llegar después de extenuantes días de espera me tope con la noticia de que estabas de guardia, me informaron que no regresarías si no hasta la mañana siguiente ya que todos los soldados estaban atentos en lo que sería la organización de las fiestas por la boda de mi hermana Cleopatra con mi tío Alexandros de Epiro a celebrarse en los próximos días, el palacio estaba lleno de gente y rebosante de ruido por el evento en el que aparecería a lado de mi padre, dejando los dos atrás toda esa confusión y recelos.
Algo de desilusión cruzo por mi mente al no poder verte aún, pero decido enfocar la frustración en cosas positivas, me di un refrescante baño, me acicale solo para ti, como un chiquillo enamorado, pedí que me informaran cuando hicieran los cambios de guardias para así estar atento de tu regreso.
Era muy temprano cuando un sirviente toco a mi puerta, salí corriendo a buscarte y te hallé entrando con los demás soldados, reías y compartías con ellos, me hizo sentir celoso, sobre todo Casandro que te tocaba en el hombro con gran familiaridad, fue cuando tus hermosos azules se clavaron en mi, tu cara no podría describirla, fue como si fueras el mismo Apolo, iluminando todo a tu paso hasta llegar a mi y fundirnos en un abrazo.
-Alejandro estás aquí, por fin has vuelto
-si mi Patroclo he vuelto por ti
Quise besarte pero todos nos miraban expectantes, sobre todo él, Casandro que no tardo en acercarse a nosotros
-bienvenido seas Alejandro, espero que el viaje de regreso haya sido satisfactorio
Nos separamos para poder estrechar la mano del hijo de Antipatro
-lo ha sido Casandro, estar de regreso es muy gratificante
-deberás contarnos con lujo de detalle todas tus aventuras pero ahora...
Te mira como ordenándote pero tu solo parpadeas, ese gesto es nuevo en ti y le respondes con casi exasperación
-¿que pasa ahora Casandro?
-Alejandro no debe vernos así, será mejor regresar después de habernos bañado y cambiado de ropa apestamos a caballo y vino
Ahora tu mirada se posa en mi
-supongo lleva razón pero...
Te tomo del brazo y te jalo conmigo dejándolo atrás.
-podrás ponerte cómodo en mis habitaciones, tu puedes retirarte Casandro, nos veremos esta noche e intercambiaremos historias
Te traigo conmigo, no te resistes y por el contrario los dos solo reímos.
-¿pero que le pasa a Casandro? que le hizo creer que te dejaría con él
-hemos pasado por mucho estos meses supongo que no esperaba que las cosas cambiarán tan pronto...
Llegando a mis aposentos cierro la puerta tras de nosotros y una vez solos me lanzo sobre ti
-te extrañe Hefestion
Me correspondes con un beso, esos labios que lo dan todo y me hacían tanta falta
-yo también a ti Aquiles, pero has vuelto
-si y no pienso irme sin ti nunca mas
Nos abrazamos, te llevo hacia la tina y te desnudo, tu cuerpo tiene pequeñas marcas, imagino de batallas a las que asististe, las acaricio y beso dulcemente tu haces lo mismo conmigo y compartimos el baño como en antaño hemos hecho, entre risas y jugueteos platicamos de todo, me pones al día de cada asunto importante o que pudiera llegar a afectarme, incluso hablamos de Aristóteles y la nueva amistad por correspondencia que llevas con él, yo lavo tu cuerpo, me aseguro de que mis manos te hechicen mientras te siento hervir bajo mis caricias.
Tocando todos los puntos sensibles de nuestros cuerpos hasta llegar a uno que pueda ser clave para nosotros.
Intento besarte pero por momentos tú pareces no quererlo
-¿que es lo que pasa Hefestion? ¿No me deseas?
-Alejandro no digas eso, te necesito tanto pero no merezco yacer contigo, durante este tiempo yo...
Se que estuviste con otras personas retozando y eso no me importa por que yo he hecho lo mismo, debo convencerte de que eso no es como si hubiéramos sido infieles.
-se lo que has hecho Patroclo no es difícil imaginarlo, yo también lo hice por que somos jóvenes y nuestros cuerpos demandaban aquello, Ptolomeo me convenció y nos vimos envueltos con unas esclavas de Iliria...
Me interrumpes poniendo un dedo sobre mis labios
-si he de ser el mismo de antes contigo entonces debes saberlo, he yacido con otro hombre además de la mujeres por eso yo creí que tu... no me querrías mas
No puedo evitarlo me duele saberlo pero no por el hecho si no por que no te creas digno de mi, ¿que clase de amante piensas que soy? ¿Acaso uno que no podrá comprenderte? No quiero que bajes la mirada ante mi, eso me hace sentir que hemos cambiado y en realidad no es así, ante mis ojos siempre serás Patroclo y yo Aquiles, los eternos amantes.
-Hefestion, estuvimos separados por mucho tiempo, sabía que existía el riesgo de que amarás a otro mas que a mi y de ser ese el caso...
-no es eso Alejandro, yo no amo a otro mas que a ti, lo que sucedió fue en una orgía con demasiado vino de por medio, perdí el control y me avergüenzo de ello
Veo lo doloroso que es esto para ti, para mi también lo es, tarde o temprano en nuestras vidas entrarían nuevas personas pero a pesar de eso, yo te quiero y tu a mi e hicimos una promesa: entre nosotros no hay celos ni secretos.
-si tus sentimientos no han cambiado lo demás no importa, ahora dime ¿fue Casandro?
Tus ojos se delatan, sabía que era él por el modo en que te tocaba y ahora tiene sentido esa escenita al llegar contigo, no esperaba verme y de seguro confiaba en tenerte solo para él.
-Alejandro yo lo siento tanto, no es algo que ha vuelto a pasar pero si tu no crees poder perdonarme...
-siempre con tus ideas raras Patroclo, tu eres mío y yo soy tuyo, nada tiene que ver con una noche llena de actos impulsivos, se que tu no estas herido por que durante mucho tiempo también tuve una amante así que para mi esto no cambia nada como tampoco lo hace para ti
Tras decirte esto te bese apasionadamente yo mismo quiero creer mis palabras y olvidar los meses pasados, no solo por que estuvimos lejos si no por que los dos probamos otra piel y nos rendimos ante el hecho de que no lo queríamos, sacándote del agua te guíe a mi lecho, tengo que hacerte mío y que sientas lo que provocas en mi interior.
Enrollaste tus piernas en mi cintura, apresándome con mucha fuerza, succionando mis labios suplicando en silencio por mi perdón me conoces tan bien como yo a ti, somos un mismo cuerpo y se que Casandro se aprovecho de alguna manera de ti.
Te dejo caer en mi cama y luego me dejo caer sobre ti en un suave e intimo roce que te hace jadear profundamente, no puedo esperar, ni siquiera te preparo y te penetro salvajemente, quiero que recuerdes como es tenerme a mi dentro de ti, la cadencia de nuestra danza erótica, los besos arrebatados, los pactos hechos... todo vuelve en un segundo y se acomoda fortaleciendo nuestra relación, me dejas tomarte duramente puedo ver que quieres decirme algo, aflojo mi agarre en tu trasero con la intención de escucharte
-A...Alejandro yo
Sigo dándote con fuerza por ese orificio que me vuelve loco, mis gemidos me delatan en realidad te quiero solo para mi
-no hables ahora Patroclo, lo que sea que quieras decirme lo harás después
Te beso impulsivamente, coloco tus piernas sobre mis hombros y la locura se apodera de mi, se que duele pero también se que te gusta y es lo que esperas de mi, escucho como entre sueños tu voz, gritas, me gritas que te mire y salgo de mi éxtasis
Estas manchado de semen, veo un poca de sangre salir de tu trasero mezclado con mi semilla
-¿me has escuchado Aquiles?
La verdad que no lo he hecho mi estupor no me dejaba, también sentía celos aunque jure que no los había, sentimientos tan contradictorios por eso te tome tan duramente no tuve cuidado y fui cruel, me siento derrotado, tu en cambio tomas mi cara y la levantas obligándome a mirarte directo.
-te dije que no le permití terminar dentro de mi, ni yo termine con él, eso es algo solo nuestro
Acaricias mi rostro y algunas lágrimas salen de mis ojos y provoco a los tuyos que también lloran
-Hefestion ¿acaso soy un desgraciado por quererte solo para mi?
-no, solo eres un hombre enamorado igual que yo...
Nos besamos de nuevo, todo lo malo había pasado, este reencuentro lo festejamos sin salir de la habitación, solo lo hicimos dos días después cuando la caravana de Filipo se anuncio entrando a Pella así que pude ser dulce contigo y tu también te comportaste comprensivo conmigo.
Por primera vez en mucho tiempo me siento verdaderamente feliz, he recuperado todo lo que es mío y en el momento adecuado se lo haré saber a Casandro, si vuelve a ponerte mano encima lo mataré, estoy seguro que se aprovecho de tu soledad y eso es algo que no podré perdonarle así como no pueden haber dos príncipes en un mismo reino y tu no puedes tener dos dueños.
Pero por ahora solo me queda esperar a la audiencia de Filipo donde me otorgara su gracia.
Mi padre es un hombre orgulloso, no lo demuestra abiertamente pero se que esta feliz de verme, todo esta listo para la gran fiesta donde será coronado como el rey de toda Grecia y después iremos por Asia, el sueño de Filipo se hará realidad y el mío comienza a cristalizarse al tenerte de nuevo conmigo.
El gran acontecimiento llegó y apenas y cruzamos algunas palabras camino al teatro de Egas donde debo verlo por primera vez desde el destierro, Parmenio esta aquí con sus hijos y también esta Clito el negro, Casandro y su padre, la nueva reina y su hija, mi hermana y su esposo mi tío Alexandros y por supuesto nosotros que en pequeños ratos y sin que nadie lo note entrelazamos nuestras manos, hasta que me dices que debes ocupar tu lugar y que yo debo ir con él, mi padre Rey de Macedonia y toda Grecia.
Monto en Bucéfalo y le sigo, me hace una mueca para que marche a su lado y así lo hago.
A lo lejos se pueden escuchar los gritos de vitoreo para el Rey, luce feliz y altivo, yo solo procuro ser precavido.
-toda mi vida he esperado ver a los griegos arrastrarse con respeto por Macedonia, hoy es ese día
Los dos miramos a la multitud que solo corean y lo sigo escuchando atento de cada palabra.
-ya dicen que Filipo es un gran general pero que Alejandro es aún mas grande
Su sonrisa lo dice todo, es sincero
-pero...si vuelves a insultarme otra vez te matare
Yo solo le puedo dar la razón y le consiento silenciosamente
-te he añorado, en primavera estaremos en Persia tu cabalgarás a mi derecha
-será un honor padre, no me lo perdería por todo el oro del mundo
Lanza una carcajada al aire parece que le hace gracia mi inocente comentario
-pues un día será tuyo
Era todo lo que necesitaba, Filipo me ha aceptado por lo que soy, llegamos al pequeño estadio de la celebración que esta a rebozar, todos nos esperan, ya una figura de mi padre comienza a ser adorada con las de los demás Dioses, pronto estaremos juntos en batalla, todavía hoy tengo tanto que aprender de él.
Bajamos de los caballos y veo a Pausanias recibirnos, es el encargado de cuidar del rey, no se por que me viene a la mente aquella noche en la que fui desterrado tal vez sea por que este hombre fue puesto en evidencia, yo casi pierdo a mi padre pero él perdió la dignidad y aún así le es fiel a su rey.
-Pausanias llévate a la guardia
-guardia real a la arena...adelante
Clito también nos ve llegar y se acerca al mirar como la guardia es despedida
-¿sin su guardia majestad? En medio de este gentío y con griegos rodeándonos
Mi padre le abraza y luego se dirige hacia mi
-Clito, mi amigo, confía siempre en este hombre Alejandro trátale como a mi y él te protegerá
-si padre
Clito... quien es como mi hermano, es mi herencia tener a un hombre así bajo mi mando algún día, mi padre le da instrucciones a seguir para el gran momento, yo solo los miro y espero, a su lado siempre seré el pequeño Alejandro pero no me lamento por ello.
-el pueblo ya es suficiente guardia querido Clito así los griegos verán por si mismos como puedo andar entre la gente y no podrán llamarme tirano, envíame a la guardia solo después de mi entrada... ¿y Clito? quiero que el vino se reparta día y noche tienen que aclamarme
Clito nos deja con una reverencia y sonrisa en el rostro, voy detrás de mi padre quién se detiene a darme órdenes.
-no me sigas entrare solo, tu entrarás con la guardia...vamos hazlo
Puedo mirar por sobre el hombro de mi padre a Pausanias, es como si le esperará, por un momento tengo un mal presentimiento.
-Padre (me acerco e intento decírselo) déjame acompañarte
-quieres que vean que eres mi sucesor, es lo que ella quiere, esa arpía de tu madre, no pongas esa cara de expresión dolida Alejandro, se un hombre considérate afortunado de estar hoy aquí después de aquel escándalo
Por sobre sus duras palabras algo en mi se resiste...no me aparto de su lado
-obedece Alejandro por todo los Dioses aunque sea solo una vez
Le dejo ir tocando su brazo y le digo lo que mi corazón me dicta.
-se valiente padre, celebra que con cada paso que das puedes recordar tu valor
Mi padre acarició mi cara y se dio la vuelta, si solo hubiera sabido que sería la última vez que hablaría con él... me puse con los demás guardias esperando el momento de ser llamados, lo que nunca paso, en lugar de eso un ruido estrepitoso del público seguido de un abrumador instante de silencio para abrir la puerta al caos y la muerte.
Filipo ha caído y corro en su ayuda pero lo encuentro tirado en el piso, Pausanias huye a toda velocidad, hombres gritan que lo atrapen, él ha enterrado su espada en el estomago de uno de los mas grandes Macedonios...se ha llevado la vida de mi padre.
Las lágrimas brotan solas, lo tomo en mis brazos e intento darle un poco de consuelo, mi ropa se ensangrienta y aspiro el último suspiro de vida de Filipo II
El caos esta en todas partes y me encuentro rodeado de negrura... puedo verlo en los ojos de todos: Parmenio, Clito, Átalo, todos lo saben
Siento tu presencia aunque no me atrevo a mirarte, tomas mi mano y la jalas hacia ti haciendo lo que corresponde y tu voz lo grita...estamos haciendo historia.
-¡el rey vive! Alejandro hijo de Filipo... que los Dioses bendigan al rey
Todos me miran, sin saber como me encuentro de pie a tu lado con los brazos levantados como en señal de victoria, has actuado rápido Hefestion probablemente si fuera por mi aún estaría tirado con el frió cuerpo de Filipo en mi regazo y tu me sacas del momento tan terrible con tus palabras y tu toque en mi piel recordándome mi lugar en el mundo aunque con ello nuestra oportunidad de ser felices se evapore.
-tu eres ahora el rey Alejandro, todo lo de Filipo te pertenece
Volteo a mirarte horrorizado y mientras Casandro levanta la guirnalda de oro de mi padre y me la colocan sobre la cabeza me siento desfallecer, rodeado de soldados que me sacan a tirones de la arena y me llevan a un lugar seguro veo lágrimas por doquier, Clito es ahora quién sujeta el cuerpo sin vida de Filipo, Parmenio y Fillotas me llevan casi a rastras del lugar y a lo lejos escuccho el grito de "viva el nuevo Rey..." es todo como una pesadilla a veces aún creo que lo fue...
Pasarían 10 días para que el nombramiento fuera oficial, hubo muchas discusiones en Pella, los nobles debían darme su consentimiento, además estaba el turbio asunto de Pausanias que había sido atrapado antes de que huyera y fuera asesinado por sus mismos captores pero no sin antes decir de quién era obra el complot y quien le facilito todo...tuvimos que ejecutar a aquellos que le mataron ya que el nombre de mi madre se vio involucrado junto con el del mismo Átalo y el nuevo rey de Persia, solo Parmenio, Antipatro y Demarato lo sabían junto conmigo, a todos lo demás incluso a ti te lo oculte, estábamos ante el dilema de ejecutar a Olimpia o desterrarla para siempre, pero eso solo me dejaría ver como parte de la conspiración y ante los Dioses como aquel que fue capaz de matar a su madre, ella debería estar de camino para los funerales, sería entonces cuando la enfrentaría y pondríamos fin a este asunto, era necesario desarmarla antes de que causara aún mas daño si es que era posible hacerlo, tu mientras tanto pasabas las noches en vela cuidando de mi, intentando consolar lo inconsolable.
Una vez estuvo aquí mi madre asesino a Euridice y la niña sin que nadie pudiera hacer nada al respecto, dijo que la joven reina había caído presa del miedo quitándose ella misma la vida después de haber matado a su hija con sus propias manos en un acto impulsivo, pero yo se bien que has sido tu Olimpia y no puedo pasártelo.
Entro furioso a sus habitaciones, no has de ser quien use a Átalo para salirte con la tuya madre, incluso se que la muerte de mi padre se pago con oro persa que negociaste desde Epiro, me pregunto ¿como pudiste caer tan bajo? te subestime ese fue el error mas grave que he cometido... y que también cometiera Filipo
-¡Fuera! salgan de aquí
Te veo instalada como la reina, de nuevo ese aire prepotente te hace ver superior a cualquiera, eres la vencedora...cierro las puertas una vez que estamos solos y reclamo de frente
-¿Cómo has podido sonreír en público a tu llegada a la ciudad?
-por que así tenía que ser
-yo no quería hacerme rey así
-nadie te culpa
-te equivocas todos los hacen a mis espaldas... en secreto
-las calumnias no dan poder
Esta tan tranquila que me apetece ahorcarla
-y la vergüenza si... ¿quién le ha matado? Dímelo o haré que te juzguen por su crimen
-ha sido Pausanias
-pero no lo ha hecho solo, le ayudaste tu
-no, eso nunca ¿por que iba a hacerlo? Muchos otros le deseaban muerto, griegos y persas
-estas loca has dejado escapar a las furias y ni siquiera conoces su poder
-vamos ¿quien esta exagerando ahora? aunque ese era el deseo de tu corazón
-no es cierto era mi padre y le amaba
La pelea se enciende entre los dos
-él no era tu padre no tienes ninguna deuda de sangre con ese hombre
-estas mintiendo una y otra vez, de tu boca solo salen mentiras como una hechicera, para confundirme...
-obsérvate, eres todo lo que él nunca fue, él era tosco y tu refinado, él era un general y tu un rey, él no se gobernaba ni así mismo y tu gobernarás el mundo
-todos los Dioses te maldicen cuando hablas así eres demasiado orgullosa y no sientes dolor por tu esposo
-¿dolor? ¿Por él, que sabrás tu de Filipo?, no Alejandro Zeus es tu padre se consecuente
En un arrebato me lanzo sobre ella
-mi primer acto sería acabar contigo tu me asesinaste en mi cuna, me criaste en un saco de odio, el odio que sientes por las personas que son mas fuertes que tu, tu odio contra los hombres
-entregue mi corazón Alejandro y por todos los Dioses que creciste hermoso
Es inútil hablar con ella, siempre lo ha sido
-maldigo tu alma de hechicera
-tu alma es la mía Alejandro
Si lo que dice resulta ser cierto entonces no soy el dueño de mi vida ni de mi destino la sola idea me horroriza
-¡nooooo! me has arrebatado todo lo que amaba hasta convertirme en ti
Solo siento la fría mano de mi madre golpear mi rostro
-basta, deja de comportarte como un niño eres un rey actúa como tal, Parmenio esta de nuestro lado, ejecuta a Átalo sin tardanza y confisca sus tierras
-como tus has hecho con Euridice madre...eso jamás... ríete mounstruo y goza de tu éxito
-¿como sobrevivirás a esto siendo así? no has aprendido nada de Filipo
De verdad quiero matarla por eso la beso en los labios haciendo clara mi intención.
-no, solo aprendí de ti madre...la mejor
Escupió mi rostro tan llena de prepotencia, en su mirada no existe el miedo a morir ¿entonces como castigarla por sus crímenes?
-¿que he hecho yo para que me odies de ese modo? algún día se que lo comprenderás por que solo te llevo a ti en mi corazón, se bien lo que necesitas y ahora es el momento, los Dioses te favorecen Alejandro, grandes riquezas, poder, conquistas... todo lo que desees, el mundo es tuyo... tómalo
Ahora no es el enojo si no la tristeza lo que me invade junto a las lágrimas de mi madre que me abrazan, no puedo hacerle daño pero tampoco podré volver a verla... esta será su prisión y Antipatro deberá ser el guarda de su maldad.
Esa noche me consolaste Hefestion, regrese a nuestros aposentos y llore en tu regazo cual niño, pero no te dije la razón fue la primera vez que te oculte algo y ahora de verdad quisiera pedirte perdón, supongo que pensaste que el dolor era por mi padre y claro que lo sufro, pero en realidad me lamento por que junto con él murió toda posibilidad de ser el dueño de mi destino.
Solo queda someter a Grecia, que cree que sin Filipo ya no tienen por que ser fieles a mi, se equivocan y los haré pagar por ello y Átalo será mi primera víctima y no lo será por gusto si no por necesidad.
Así comenzamos una campaña anticipándonos a una sublevación y dominamos Tesalia, Delfos y Corinto, de ahí a los Balcanes tomando el control sobre tracios tríbalos regresando a Atenas de emergencia y sometiéndola, logrando que me ratifiquen como rey y tengo desde entonces la lealtad de todos en mis manos, estamos listos para cruzar el Helesponto sin resistencia y llegar a la Asia menor, donde se cumple la primer profecía que anuncia que Amon o Zeus es mi verdadero padre, ya que me encargo de deshacer el nudo gordiano, ahora todos piensan en mi como su Dios, con esa confianza del ejercito en mi logramos llegar a Iso y tenemos la victoria asegurada sobre Darío.
Aún falta mucha tierra que cubrir y ganar pero con ayuda de Parmenio Fenicia nos pertenece ya y tras ella Gaza y Egipto donde me nombran faraón y se establece la primera Alejandría, la segunda profecía se hace realidad también, supongo que Olimpia debe estar feliz pensando en el poder que tendrá al ser mi madre.
Camino de Mesopotamia con rumbo a Gaugamela yo estoy dispuesto a darte el mas grande de todos los regalos, antes de enfrentar a Darío iremos a la tumba de Aquiles y Patroclo en Troya y le haremos saber al mundo lo que sentimos, he sido afortunado al no perderte por eso es que quiero darte este reconocimiento, me has perdonado y dejado tener aventuras como toda la reencarnación de Dios, se que juego con fuego puedo creer todo lo que los sacerdotes dicen y aún así tu me amarás pase lo que pase, en este trayecto eres el vigía de mis sueños y sin ti no soy nada.
Estamos en la tienda real preparándonos, es necesario que nuestros cuerpos estén llenos de óleos y ungüentos, bailaremos desnudos, presentaremos una ofrenda y después regresaremos aquí donde te haré el amor hasta dar con la luz de un nuevo día.
Este es el lugar mas sagrado para nosotros, solo unos mil soldados y alguno que otro curioso están aquí, puedo ver a nuestros amigos de la infancia, Ptolomeo y Casandros los encabezan, he esperado mucho para hacerles saber lo que eres para mi, sobre todo que el hijo de Antipatro sepa que tu eres mió y que aunque no pueda casarme contigo este momento es como si fuera nuestra boda...
Comenzamos el ritual de la ofrenda con una danza de movimientos incitantes, puedo ver el sonrojo en tu cara, tu esculpido cuerpo brillando en la luz del sol, creo que aún reaccionas fuertemente a mi presencia, algunos soldados nos corean, piden más y se los damos, rozamos los cuerpos, te siento agitado y feliz, toco tus labios con mis dedos y la música se apaga lentamente, hasta que terminas en mi brazos, cuerpo con cuerpo, delicadamente te beso, no se si los demás lo están viendo y no me importa, la verdad es que te amo y lo susurro para ti que me regalas la mas encantadora de las sonrisas, se hace el silencio y luego los aplausos, miro entre la multitud la cara de todos aquellos soldados con los que hemos peleado codo a codo, algunos lo aceptan otros dan la vuelta pero Casandro esta rojo de ira, supongo que este mensaje es mas que suficiente, terminamos el ritual de la ofrenda colándonos las armaduras de Aquiles y Patroclo, hechas especialmente para nosotros en oro y con piedras preciosas, no son las originales esas en realidad son un mito pero serán dignas para llevarnos al Hades mi amado amigo.
Casandro y Ptolomeo se acercan a nosotros y nos felicitan, se que para mas los viejos esto es demasiado así que no reclamo su presencia o las verdaderas intenciones de los mas jóvenes, lo que importa es que te miro feliz y lleno de luz en tu resplandeciente armadura pero creo que no soy solo yo el que lo nota, ya que mientras Casandro se acerca a mi, tu hablas con Ptolomeo y este aprovecha para desquitarse y yo para ponerle las cosas en claro.
-bonito espectáculo han armado, quién diría que el rey de Macedonia, Grecia y media Asia estaría a los píes de un soldado...
No lo dejo continuar, es como una serpiente, a veces me recuerda a Olimpia
-espero entonces te haya gustado, que quede claro Casandro que se lo que ha pasado entre ustedes y no te perdonaré si le pones una mano encima de nuevo
Tras decir esto pongo mi mejor sonrisa nadie debe notar lo que esta pasando
-así que "la sombra" te lo dijo, supongo mueres de celos ¿no es así? ¿No te dan ganas de saber como fue que lo hicimos? te lo diré, él supo lo que hacías en tu destierro y no lo pudo soportar, así fue como lo lleve hasta mi lecho ¿y no es acaso por eso que has hecho todo esto delante del ejercito? para que todos sepan que clase de amigos son y la traición que quieres sea perdonada.
Mi mirada se enciende pero manejo la situación se que quiere preocuparme
-tu mataste algo en Hefestion, le quitaste la ilusión y la inocencia, aprovechaste mi ausencia y lo llevaste a burdeles, lo has hecho altanero como tu mismo ¿crees que no lo se?
-tu fuiste el único que se llevo su inocencia... Alejandro, le dejaste atrás para encontrar el perdón de tu padre ¿olvidaste ya aquel día donde le juraste que nunca le dejarías...? yo los ví Alejandro, se lo que hiciste a Hefestion aquella tarde en el río cerca de Mieza, por todos los Dioses no éramos tan mayores y tu lo sedujiste y si alguien nunca ha de perdonarte ese seré yo, la razón por la que me toleras es por que significo algo para Hefestion y sabes que aunque le amo él jamás te dejará, tienes razón, yo soy ese alguien que le llena la cabeza con ínfulas y tu las sufrirás por que me considera su amigo y no serás capaz de matarme y causarle esa pena ya bastante tiene con ser tu amante, es el precio por tenerle mi adorado Rey y cuando este muerto por tu causa te acordarás de mi.
Mi Patroclo se acerca, así que la platica esta terminada, no puedo creer lo que Casandro ha dicho y tengo miedo de que pueda ser verdad... ¿acaso terminaré por destruirte mi amado?
No puedo esperar mas para llevarte a mi tienda quiero olvidar tan amarga platica ahora se que debí ser mas precavido contigo, una vez dentro te guío al lecho, con mis manos cerrare las heridas que haya podido provocar en ti, ambos nos quitamos las armaduras, como todo un complejo ritual nos desnudamos mutuamente, tocando cada trozo de piel, delante uno del otro, me besas fugazmente y tus labios comienzan a descender por mi cuerpo, lamiendo el cuello, el pecho, mordiendo mis pezones, pasando por el ombligo, jugando con mi ingle hasta quedar detenido en mi virilidad, a la cual le pones especial atención, con dulces lenguetazos, traviesos toques de tu boca, hasta que lo introduces en ti, chocando este con el fondo de tu garganta, casi ahogándote, lo sacas una y otra vez, se escuchan mis gemidos en todo el lugar, eres talentoso para todo, las artes del amor no son una excepción, la visión de tenerte arrodillado entre mis piernas es abrumadora, tanto que siento como me vació en tu boca.
Dejas que me reponga, tu estás ya listo para mas, te pones de pie y me besas con frenesí, te aferras a mi cadera y me dejas sentir tu dureza, es el momento, quiero ser yo quién te de placer a ti... por eso me tumbo en la cama mientras tu sensualmente te posas sobre mis caderas, lames tus propios dedos y abres camino en tu interior, llevas mi hombría a tu aterciopelado paraíso, me dejas metértelo con fuerza y ahora son nuestros jadeos lo que todo lo llenan, cabalgas salvajemente sobre mi, yo tomo tu miembro erguido con mis manos, poniendo énfasis en masturbarte, los dos estamos al límite, siento como tu sexo palpita en mis manos, a la vez que también me derramo en ti...
Tienes espasmos provocados por el placer, te dejas caer sobre mi pecho, escucho tus suspiros, me abrazo a tu espalda y te beso, saliendo con cuidado de ti, te pongo en la cama conmigo, mirándonos el uno al otro, pasados unos momentos los dos comenzamos a hablar.
-sabes que eres el que mas amo Patroclo, no hay cosa que no haría por ti pero dime por que sufres
Acaricias mi pecho con tus manos y siento un choque eléctrico en mi piel
-lo se, pero solo quiero que pase lo que pase sigas vivo, que estés conmigo y que seas el mejor rey de la historia del mundo, que pasen los siglos y todos sepan que mi amado era justo, amoroso y buen regente
-eso no es difícil de cumplir
Sonrió y te beso atrayéndote hacia mi
-quiero que seas el conquistador de todo cuanto desees, quiero un día poder ver...
Tu voz se corta de repente y tomo tu barbilla y veo lágrimas
-¿que pasa mi amado, que es lo que quieres de mi?
-que seas padre, quiero ver a tus hijos correr por Mieza como hicimos los dos, que te preserves en la calidez de una familia que te ame por sobre todas las cosas
-se a lo que te refieres, yo quiero lo mismo para ti, lo que no nos esta permitido por la misma naturaleza lo tomaremos de las mujeres, pero aún sin poder concebir un hijo que fuera solo nuestro, siempre serás mi único amado
Puedo entender lo que te atormenta, incluso puedo curar esas heridas aún antes de que existan, comprendo tu miedo, ¿que será de nosotros cuando yo tenga la necesidad de una reina y de hijos para continuar mi legado? ¿esa podría ser la causa de tu muerte? Casandro y sus malditas palabras, son estas cosas de las que nunca antes habíamos hablado y que sin embargo existen y atormentan nuestro ser.
-Hefestion...
Digo tu nombre y coloco tu mano en mi corazón mientras me das besos pequeñitos en el cuello
-hazme tuyo e imagina que esta noche es todo lo que tenemos...
Sentí tus manos abrazar mi cuerpo, al poco te enterraste en mi interior y silenciosamente hicimos un pacto... yo no te dejaría nunca otra vez.
A la mañana siguiente como pudimos nos alistamos al viaje, era hora de verme con Darío cara a cara, ser el rey de todo y tu junto conmigo.
Aún nos llevo un par de meses llegar a Gaugamela, ese tiempo lo aprovechamos para crear estrategias, la victoria debía de ser contundente, ahora lamento haberme absorto en ello, creo que te hice sentir solo sin yo quererlo pero no hubo tiempo para otras cosas, mi deseo de tener el mundo para ofrecértelo era mas grande de lo que creí sobre todo por que quería probarle a Casandro que estaba equivocado, me deje llevar por él y aquí estamos todos esperando el amanecer mientras afinamos los detalles del que espero sea el último día de Darío como rey.
En el piso de la tienda hay un mapa con todo lo que pertenece a Persia incluido el lugar de la batalla, me siento fuerte y capaz de todo, quiero que lo sepan, quién no crea en mi a estas alturas se merece perecer junto al enemigo.
-aquí abriremos una brecha en el ejercito persa, golpearemos el centro...
Es hora de que conozcan el plan, puedo ver sus caras confusas Antigono es el primero
-¿planeas ir por Darío?
-lo Dioses por fin le han traído hasta nosotros, si yo muriera sería un macedonio mas, pero los persas no pueden moverse sin las órdenes de Darío por eso aquí cercenaremos la cabeza del ejercito persa
Parmenio se opone como era de esperarse
-es una locura no podrás acercarte ni a 100 pasos de él, nos aplastarán si los atacas de frente Alejandro
-no, si tu vienes por la izquierda con la caballería Parmenio, tienes a Fillotas y sus hoplitas por la derecha, bastaran solo dos horas para hacerlo caer, en cuanto a ti Antigono te reservo el centro de la falange junto a Perdicas, Leonato, Nearco y Meleagron, si los detienen con muros de hombres aquí en el centro yo iré con la caballería hacia la derecha, mientras la infantería de Casandro rompa sus líneas estirándolas hacia la izquierda se abrirá una brecha que dará paso a la caballería comandada por Clito, Ptolomeo, Hefestion y yo, entraremos por el hueco acertando el golpe mortal a la cabeza de Darió
Pero Parmenio aún se resiste
-escucha Alejandro, incluso con los Dioses de nuestra parte, debemos dispérsalos y tendremos que destruir su ejercito mañana o seremos atacados por tribus de bárbaros en el camino de vuelta a casa
Todos están de acuerdo pero...
-¿Hablas de volver a casa y de retirada? pero quiero que sepas Parmenio, que Babilonia es mi nuevo hogar
Ahora Casandro también quiere opinar, vaya que simpático se pone este asunto solo por que sea tu confidente se cree con derechos, de verdad lo sufro como prueba de amor hacia ti.
-Alejandro si vamos a luchar hay que hacerlo con sigilo estamos en inferioridad pero si atacamos de noche podremos vencerles
-no he cruzado media Asia para robar este victoria Casandro
-no claro que no, tu honor no lo permitiría sin duda te influye dormir con las leyendas de Troya bajo tu almohada pero tu padre no admiraba a Homero
Los hombres te siguen Casandro espero te sientas feliz por tratar de hundirme sin éxito aunque Parmenio intente conciliar lo inconciliable
-Alejandro, Casandro lleva algo de razón, posees ya las tierras al oeste del Eufrates y Darío te ha ofrecido a su hija como esposa ¿Cuándo un griego habría recibido tales honores?
-No son honores Parmenio. Son sobornos que los griegos aceptaron hasta hoy, olvidas que el asesino de tu amigo, mi padre, duerme al otro lado del valle
-Vamos Alejandro, no estamos del todo seguros que hubiera oro persa detrás del asesinato de Filipo
Los hombres discuten entre si y tu solo me miras dulce y sumiso Hefestion, sabes al igual que yo que el plan ha de seguirse quieran o no
-tu padre te enseño a no someter la razón a la pasión, escucha Alejandro reorganízate, regresemos a la costa para reclutar mas hombres
-y lo haría si yo fuera Parmenio pero soy Alejandro y ya que la tierra no tiene dos soles tampoco Asia tendrá dos reyes así que estas son mis condiciones y si Darío no es un cobarde que se oculta tras sus hombres entonces se enfrentará a mi mañana y cuando se incline ante Grecia Alejandro será Magnánimo
No quiero discutir y necear mas, esto se ha terminado, debo ir a prepararme mañana será el día mas importante de mi vida como militar.
Quiero estar solo y pensar frente a la única figura que tenemos para adorar, necesito ver que los hombres estén bien y listos para enfrentar su destino pero entonces tu me encuentras, siempre lo haces y a veces me pregunto como logras saber incluso lo que pienso...
-¿a quién les estas orando Alejandro?
-a los Dioses
-temes algo...
Ese modo tuyo de decir las cosas, siempre me pregunto si solo estas afirmando o si intentas formular preguntas así que asiento con la cabeza para decirte que si que temo al mañana.
Ambos miramos la luna que esta completa
-signo de mal agüero Alejandro
-lo será mas para Darío (comenzamos a caminar juntos por el campamento) la luna de Persia será eclipsada por el sol de Macedonia aunque temamos a la muerte Hefestion eso no lo aprendimos estudiando y es la causa de todas nuestras desgracias (nos acercamos a los soldados tu solo escuchas como siempre haces mi fiel amigo) preparado para el combate Cratero
- mi señor...lo estoy su majestad...
-no deben temer, los Dioses estarán con nosotros
-en mi opinión se hace esperar demasiado los hombres están algo nerviosos
-eso esta bien, el miedo hará que luchemos mejor alerten a los centinelas y descansen todo lo que puedan
-así se hará mi señor dormiré con los ojos bien abiertos, como las piernas de una ramera
Los soldados sonríen y yo con ellos ante sus mordaces y rápidos comentarios
Se que reprochas en silencio las cosas que hago, no te gusta mezclarte con aquellos a los que consideras inferiores y estas en tu derecho de no hacerlo pero para mi es importante poder reconfortarles... seguimos caminando, me acompañas hasta mi tienda
-yo siempre he creído en ti Alejandro pero esto parece que puede superarnos
Es extraño nunca te había visto tan preocupado, debo hacerte creer que podemos lograrlo
-¿acaso Patroclo dudo de Aquiles en el acecho a Troya?
te sonríes y llegando a la tienda me dices lo que no me atrevo a pensar o decir
-te recuerdo Aquiles que, Patroclo murió primero
Mi mirada se posa en ti y la angustia es la que responde
-si te ocurriera, si tu cayeras en Persia aunque Macedonia perdiera a su rey yo te vengaría y te seguiría a la casa de la muerte
-Haría lo mismo por ti
Mi mirada se vuelve dulce, eres todo para mi Patroclo y espero que lo sepas de otro modo no me quedaría mas remedio que repetirlo hasta el infinito, los dos miramos de reojo el interior de mi tienda el lecho para ser exactos
-antes de una batalla es difícil estar solo...
Sabes lo que quiero: a ti a mi lado
-si, es muy posible que esto sea una despedida mi querido Alejandro
-no temas Hefestion esto es solo el principio
Te abrazo a mi, susurras algo, regresaras cuando termines tu guardia y dormiremos abrazados con eso será suficiente por hoy por que el día de mañana te tomaré sin contemplaciones.
La batalla fue cruenta pero logramos que Darío dejará atrás por completo a su ejercito, después de revisar las bajas e ir con el médico me dirijo hacia ti que ya me esperas en mi tienda al parecer podremos tomar posesión sobre el ejercito de Persia, mi espíritu sobrepasa mi cuerpo, el cansancio es grande pero tu me recibes en tus brazos, sabes consolarme y amarme, haces que me sienta lleno de energía a pesar de todo lo ocurrido, se que pude haberlo cazado pero mis hombres me necesitaban, no me arrepiento, Darío puede huir cuanto quiera le encontraré...
Algunos de sus hombres ya me reconocen como su único soberano, me llevan de mi tienda real a la tienda de Darío, unos esclavos nos desvisten y bañan y por primera vez comprendo lo que es ser rey, ahora todo es mío, las cosas que poseía el rey y amo de toda Persia me pertenecen, el agua lava la sangre, las heridas se cierran y la ropa limpia nos hace olvidar toda la muerte que hemos provocado...
Los generales vienen a verme, celebramos la victoria, el campamento se ha hecho infinito, estoy cansado pero aún así tomamos vino hasta entrada la noche. Todos apuraron sus copas y abandonaron la tienda, solo quedamos aquí Ptolomeo, tu y yo, les pido a los pajes que me preparen la cama, me desvisten y tu estas sentado ya en el borde de nuestro lecho contemplándome, se que mi rostro debe lucir cansado y agotado pero sonrió y tomo tus manos, mientras Ptolomeo apaga las antorchas y nos regala intimidad
-esta noche o lo que queda de ella solo quiero descansar, hablar mientras siento tu proximidad que expulsa la oscuridad de mi mente
Sin contestar comienzas a desnudarte, te sacas las sandalias, tiras tu ropa al suelo, puedo ver tu cuerpo lastimado por la batalla, acaricias mis heridas, las lames sensualmente y nos dejamos caer en la cama mirando el techo de esta lujosa tienda que antes era de Darío, aun hay un poco de luz de alguna lámpara de aceite que me permite ver claramente tu cuerpo cerca del mío, mientras tomas la manta y nos cubres.
-¿Qué sería de mi sin ustedes? Todo sería frío y solitario, de hecho así es
-¿no te damos calor suficiente?
-si y no, la verdad es que después de la batalla de hoy yo...tal vez sea el viento
-¿que viento querido?
-cuando uno se mueve incluso estando quieto se siente el aire convertirse en viento, entre más rápido vas, mas fuerte es el viento, ese viento me golpeo hoy el rostro y tengo la sensación de no haber hecho mas que correr desde la muerte de Filipo ¿Qué he perdido y que he ganado?
Siento la presencia de Ptolomeo, nos escucha, mientras te abrazas a mi y tus piernas se enredan con las mías por debajo de las mantas
-has ganado en poder Alejandro y sabes aprovecharlo muy bien pero...
-todo tiene un pero, sin poder todo era mas sencillo ahora me pregunto si puedo confiar en alguien, dime cual es el sentido o la utilidad del poder ¿acaso la fama, la justicia o la libertad?
-la diversión
La voz seca de Ptolomeo me responde en un tono apenas audible, levante la cabeza y le mire en la entrada de la tienda, velando por mi a pesar del cansancio por eso le insto a que sigo hablando con un gesto en mi mirada
-Alejandro los hombres lo quieren todo a la vez pero solo aprenden a evitar el aburrimiento, de los reyes justos bajo cuyo reinado nadie paso frío ni tuvo hambre o padecieron injusticias solo se dice que fueron eso: justos, las historias dignas de ser contadas se refieren a príncipes que además quitaron a su pueblo el aburrimiento mediante guerras y juegos
Después de escuchar las palabras de Ptolomeo lo comprendí...que es lo que espera el mundo de mi, pero yo quiero mas para el mundo.
-a veces pienso en los tiempos de Mieza, cuando nos enseñaba Aristóteles y nosotros podíamos jugar a que todo iba en serio, luego pienso que he perdido mas de lo que podré recuperar algún día
-y es así pero también es de otra manera, has llegado mas lejos que Filipo casi hasta donde llegaban sus sueños, estas donde ni siquiera estuvo Aquiles
Tu voz es melodiosa y cargada de verdad, me siento relajado y me escucho a mi mismo adormilado
-¿querrás ir conmigo mi Patroclo?
Te inclinas y me besas despacio
-iré contigo hasta el final, pero no te olvides de los obstáculos tarde o temprano tu deberás dar un heredero a tu reino
- yo no olvido nada nunca, pero no te preocupes que yo se como tratar aquello
-¿Cómo?
-ya te lo diré...mañana tenemos que planear la llegada a Babilonia
-y avisar a tu madre supongo
-ni la menciones amigo mío
Te siento suspirar, tu también estas cansado
-hemos de ir con cuidado Alejandro alguien podría pensar en matarte y embolsarse la recompensa mas grande que ha existido jamás
Te miro y tomo tu rostro entre mis manos, siento la mirada de Ptolomeo sobre nosotros, me giro a encararlo y esta fascinado observándonos, creo que nunca no has visto de este modo, como los amantes que somos, por eso es hora de estar solos...
-Ptolomeo se encargara de evitarlo por lo menos esta noche, ve amigo déjanos solos, procura descanso para ti también.
La pesada cortina de la tienda se cierras tras de él y comienzo a besarte dulcemente, despacito, el cuerpo me duele, pero aún así quiero darte mi esencia que contiene mi alma, con nuestras manos entrelazadas nos tocamos mutuamente, estamos agotados para hacer el amor, pero mientras cierro los ojos y me dejo llevar, los dos nos masturbamos, dejamos salir todo en un espasmo de placer, nos venimos juntos, te acurrucas en mis brazos escuchas el latido de mi corazón y los dos caímos dormidos como cuando éramos unos críos.
Una vez llegada la mañana comenzamos el camino a Babilonia, esa ciudad que ofrecía tanto a cambio de mi ser, la lujuria, el amor y el poder viviendo todos juntos bajo un mismo cielo...me corrompí sin saberlo y de nuevo te lleve a la oscuridad...
Las grandes puertas de Babilonia se abren ante nosotros, soy el dueño de todo y debo decir que no estaba preparado para lo que venia... tras varios días de viaje por fin estamos aquí, el que debería haber sido nuestro hogar sería algún día nuestra tumba pero yo no lo sabia hasta hoy, mientras llegan a mi mente esas imágenes increíbles es que lo comprendo.
Pétalos de flores exóticas caían por nuestros cuerpos, tu cabalgando a mi derecha, el pueblo y los soldados lucen felices y estoy seguro de ser amado por todos, el palacio que me pertenece es simplemente abrumador, lleno de una magia y misticismo nunca antes vistos.
Entramos en el, tras largas y hermosas escaleras llegamos a la cámara real donde el destino ya me tenía puesto un regalo que me fue imposible rechazar.
-imagínense los cerebros que concibieron esto, con semejantes arquitectos construiríamos ciudades con las que solo hemos soñado
El séquito de mis mejores hombres solo ríen, tu eres parte de ellos y se que están impresionados hasta la médula de los huesos, no esperábamos tanto de esta ciudad o de este palacio y les escucho hablar fascinados...
-Aristóteles les llamaba bárbaros pero es de notar que él nunca estuvo en Babilonia
-tenemos suficiente oro como para mantener tres generaciones de ejércitos macedonios
Yo sigo observando la ciudad desde un inmenso balcón y deseando que este mundo maravilloso pueda ser gozado por todos los hombres libres de ahí que no puedo permitir que los mas cercanos a mi crean que esto solo le pertenece a Macedonia
-Macedonia se corrompería Casandro las riquezas atraen a los cuervos
-no para los que han luchado supongo...
-les pagaremos Antígono pero no como a mercenarios por servicios futuros
-hablas como Filipo
-pero Filipo jamás vio Babilonia
-cierto Hefestion, Filipo nunca la vio
Les dejo un momento y Parmenio, este anciano sabio que me recuerda todo lo que fui y lo que nunca seré me aborda
-Alejandro ya se que me consideras un viejo estirado pero...olvidemos nuestras diferencias, en este día tu padre se sentiría muy orgulloso de ti
El viejo sabe como llegarme y con una sonrisa suya me rindo ante él brindándole un cálido abrazo
-Gracias Parmenio te ruego que perdones mi propia ira y mi orgullo que a veces me ciegan
Sigo con mi exploración a la enorme habitación que pertenece a un rey: a mi
-¿no se sienten como en casa? nosotros descendientes de pastores ahora gobernamos una nación que se extiende hasta el Indo pero ¿ninguno teme que esta enorme fortuna pueda conducirnos a la destrucción?
Ptolomeo siempre con comentarios mordaces y casi atinados, me dejo caer en el lecho y sigo mirando todo con esa fina tela de ensoñación
-nos sobrevaloras, mientras viva Darío él es el rey legitimo de Asia y yo solo el rey del aire
Dejo a un lado mi guirnalda de oro puro, busco ponerme cómodo en la que será desde hoy mi nueva habitación y es Filotas quien insiste en que no debo pensar en Darío
-pero el ya no tiene poder Alejandro esta perdido y sin ejército en las montañas
-mientras siga perdido aún se puede creer en el, todo se decidirá cuando le encontremos
Parmenio viejo gruñon te acabas de reconciliar conmigo y ya vuelves al ataque
-supongo que ya tienes tu decisión Alejandro
-debemos acabar lo que no conseguimos en Gaugamela Parmenio, daremos caza a Darío aunque este en los confines de la tierra
Me levanto y le doy batalla al viejo
-tu padre no hubiera pensado así Alejandro
-yo no soy mi padre, ahora salgamos, tan rápido han olvidado que la fortuna favorece a los audaces
Unas risas fascinantes se escuchan en una cámara contigua las seguimos y hayamos un verdadero tesoro: el harem de Darío, lleno de las mas exquisitas mujeres y hombres de toda Asia, de nuevo los comentarios no se hacen esperar ante lo extraordinario
-no es extraño que Darío huyera sabiendo lo que le esperaba aquí
-juraría que hay una mujer distinta para cada noche del año
Sin mas que decir descendemos las escalinatas, noto las miradas de las mujeres que no nos temen por el contrario nos desean, pero aunque mis hombres están mas que dispuestos con una clara seña les indico que deben ser corteses con ellas, mirando todo el salón no parece haber nada digno de un rey, por lo menos no de mi, tal vez para el antiguo dueño estaba bien pero yo...
Fue entonces cuando entre danzas sensuales le encontré, sin duda alguna era la joya perdida entre la bruma, debo reconocerlo ni siquiera pensé que tu estuvieras mirando solo me llamo hacia él de forma magnética y yo le seguí
-¿Cuál es tu nombre muchacho?
-Bagoas mi señor
Su belleza es superior a la de las mujeres de esta habitación incluso otros eunucos no tienen su brillo, al poco tiempo me enteraría que este bello ejemplar era el preferido de Darío eso explica por que habla mi idioma y es tan perfecto en sus artes amatorias
-dime Bagoas, si te concediera la libertad...
-no tengo a donde ir mi señor, este es mi hogar, soy solo yo en el mundo y si me lo permites quiero servirte
Su sonrisa es simplemente aniquiladora, estoy decidido en un solo instante a llevarle a mi habitación mas tarde, pase lo que pase Bagoas será mío esta noche, vuelvo mi mirada hacia ti y tranquilizo mis ancias.
-Aristóteles ya nos hablo de este lugar es posible que nos engañen con su belleza y nos destrocen el alma
Todos están perdidos en cálidos brazos excepto tú que te colocas a mi lado y observas las penetrantes miradas que Bagoas y yo intercambiamos, se hace el silencio y pasos ligeros se acercan hasta nosotros.
Una hermosa mujer de mediana edad desciende las escalinatas y todos se inclinan ante ella, es la reina madre y viene a suplicar por su vida y la de sus hijas y nietos.
Se acerca con su corte y un hombre la anuncia
-Gran Rey Alejandro esta es la princesa de las mil rosas Estatira y su abuela Sisigambis
Según se ahora las costumbres indican que ella se dirigirá al hombre mas bello del salón creyendo que debe ser su nuevo rey, sin dudarlo ella te mira y cree que tu eres yo, lo que causa la gracia general de todos
-Noble Alejandro he venido a suplicarte por la vida de mi familia
Apenas termina el mismo hombre que habría de anunciarla le indica su error, yo la miro sorprendido de tanta nobleza y ella luce tan apenada, es ahora cuando me acerco
-no te equivocas mujer, él también es Alejandro
Ella rectifica y se pone ante mi de la forma mas humilde que haya visto nunca
-por favor te suplico por las vidas de mi familia véndeme como esclava gran rey pero te suplico...
-mírame a los ojos madre y dime como deseas ser tratada
Digna mujer, me da la cara y dice fuerte y claro lo que desea
-trátame como lo que soy, una princesa
Puedo escuchar los cuchicheos pero la verdad es que no he venido hasta aquí para martirizar a nadie, estas mujeres fueron abandonas por Darío hacerlas pasar por mayor injusticia no sería digno de su linaje
-y así será entonces, todas serán tratadas como si fueran de mi familia y vivirán en este palacio el tiempo que les plazca ¿tienes alguna otra petición que hacerme mi noble madre?
-no, todo cuanto deseo ya te lo he pedido
-entonces eres una autentica reina
Busco tu mirada de aprobación ante mis acciones y me la das con algo de duda, lo siento por que no podía ser de otra forma y algún día lo comprendiste así, estas pequeñas heridas mi amado, no fueron hechas a conciencia simplemente pasaron, así como un río lleva agua en su cause.
El tiempo tiene esa misma condición, por nada ni por nadie se detiene, han pasado los meses y ni siquiera has venido a verme a mis aposentos pero esta noche he recibido una carta de mi madre y temo no poder enfrentar sus caprichos y peticiones, te he mandado llamar y espero por ti leyendo estas ásperas líneas que en vez de estar cargadas de amor solo llevan reclamos.
Si quieres saberlo, Estatira la hija mayor de Darío sería la esposa perfecta para ti, pero tu no haces nada, llevas tres meses en Babilonia y me dejas en Pella a merced de tus enemigos y te aseguro que tienes muchos, Antipatro por ejemplo acostumbrado al poder que le has otorgado y gracias a el se vuelve cada vez mas fuerte, estoy segura que se comunica en secreto con Parmenio un hombre peligroso, pero cuídate sobre todo de los mas cercanos a ti son como serpientes y pueden traicionarte Casandro hijo de Antipatro, incluso Clito el favorito de tu padre y el mismo Ptolomeo, tu amigo si, pero reservarte de los hombres que piensan demasiado se ciegan así mismos, solo excluyo a Hefestion...
Ante la mención de tu nombre en la carta llegas a la habitación con tu presencia hermosa y poderosa en el momento preciso, pareciera que supieras que Olimpia te llamaba, te sigo con la mirada mientras te acercas y con sumisa devoción pides mi mano y la besas, ¿desde cuando eres tan solemne mi amado? Te acomodas en mi espalda y con tus manos comienzas un suave masaje que despierta mi pasión, creo que lo notas ya que me has excitado y un pequeño jadeo escapa de mi boca, gracias a ti permanezco sereno, con un gesto te indico que continúes y entre los dos seguimos leyendo esas líneas escritas por mi madre que tienen la sola intención de que yo haga lo que le plazca...
Pero a todos ellos los enriqueces mientras dejas a tu madre y a ti mismo en una generosa pobreza ¿por que nunca me crees? Solo un pensamiento oscuro como el mío puede conocer los secretos del corazón pues son oscuros Alejandro, muy oscuros, sin embargo en ti, hijo de Zeus yace la luz del mundo, tus compañeros serán sombras en el inframundo mientras que tu nombre permanecerá siempre en la historia como la luz eternamente joven, eternamente inspiradora ya que jamás en la historia habrá otro Alejandro como tu...Alejandro el Grande.
Recuerda llevarme a Babilonia como me prometiste, solo yo puedo ayudarte pues ellos saben que si te hacen daño se enfrentaran a mi ira como reina de Babilonia.
Tus caricias son como un elixir que me recupera es momento de hablar mi Patroclo, como hace meses que no hacemos...
-me reclama un precio muy alto por alquilarme su vientre durante nueve meses
-tráela aquí Alejandro le darás una gran alegría
No podía esperar menos de ti, mi dulce amigo, tu no sabes de lo que es capaz de hacer, ni de por que nunca podrá dejar Pella.
-¿alegría? Soy el espejo agrietado de sus sueños
Me levanto del lecho zafándome de tus caricias, por un momento un silencio amargo nos toma y mi corazón habla con sinceridad. Volteo hacia ti y las palabras fluyen de nuevo
-quédate esta noche Hefestion
Tus ojos están llenos de sentimientos que no sabría expresar, volteando tu azul mirada a Bagoas en un reclamo silencioso, no podrás estar conmigo mientras él este presente, lo entiendo y le pediré que nos deje solos
-esta noche... me bañare solo, gracias Bagoas
El hermoso muchacho no replica, su actitud refleja una completa dedicación hacia mi, sale del dormitorio y tu estas de nuevo como en antaño junto a mi, solos los dos pero tu silencio es casi aterrador, supongo que este nuevo desliz de mi parte te ha mantenido alejado todo este tiempo pero quiero creer que te mantuviste al margen pensando en mi felicidad.
No me dices nada, me sigues por la habitación mientras tomamos algo de vino y notamos la lluvia caer, así que salimos a observarla en la hermosa terraza, el ambiente es fresco y agradable e incita al amor, quiero ser sincero contigo, no busco lastimarte, solo quiero que regreses a mi lado... pero las palabras no salen por mas que lo intento, tu en cambio por fin te pronuncias aunque no con algo que me gusta escuchar.
-los generales cuestionan tu obsesión por Darío...dicen que jamás deberías haber sido rey de Asia
-lo se, solo quieren regresar a sus casas llenos de oro pero yo he visto el futuro Hefestion, lo he visto miles de veces, he visto miles de rostros y este pueblo quiere, necesita de un cambio, Aristóteles se equivoco respecto a ellos
-¿en que sentido?
-fíjate en los pueblos conquistados no entierran a sus muertos, aplastan los cráneos de los enemigos bebiéndose su polvo y copulan en público ¿que van a pensar o cantar o escribir? Si no saben leer, pero estando en el ejercito de Alejandro pueden ir a donde jamás pensaron, son soldados que construyen ciudades, las Alejandrias desde Egipto hasta el gran océano (observo por un momento tu cara y estas perdido en mis palabras lo que aprovecho para seducirte de nuevo como en el pasado siempre te ha gustado hacer planes conmigo) podríamos unir estas tierras y a sus pueblos
-sabes que algunos dicen que las Alejandrias se han convertido en extensiones del propio Alejandro que atraen a las personas a la ciudad para convertirlos en esclavos
Es imposible que tu creas eso mi querido amigo así que te respondo como lo haría cualquier hombre que da la vida por su sueño
-pero si les hemos liberado de la Persia donde todos vivían como esclavos, liberar a todos los pueblos, sería ir mas allá de la gloria de Aquiles y de la del mismo Heracles rivalizará con Prometeo que siempre fue amigo del hombre
Tomo un sorbo de mi copa y espero haber lanzado de nuevo mi hechizo sobre ti, cuando te cierras eres tan difícil mi querido Patroclo que debo usar toda clase de trucos para hacerte regresar.
-recuerda el destino de esos héroes su sufrimiento fue enorme
-ah todos sufrimos, tu padre, el mío, todos ascendieron y tuvieron su fin pero al acabar lo único que importa es lo que has logrado
-una vez dijiste que el miedo a la muerte es lo que empuja a los hombres acaso no existen otras fuerzas ¿no hay amor en tu vida Alejandro?
Tu cara es hermosa y traviesa, como la de un niño que da en el blanco, sabes lo que quieres y no dudas en sacarlo de mi pero mi silencio es...yo no puedo decir lo que esperas, ya no puedo ser ese crío egoísta y tu continuas explorándome y no se por que eres el único al que le permito hacerme esto.
-a menudo me pregunto si es de tu madre de quien huyes, tantos años y tanta distancia entre ustedes ¿que es lo que temes?
Tampoco se como lo haces, eres tan perspicaz que me descubres y desnudas mi alma, si tan solo lo supieras, lo que ha hecho Olimpia, creo que descansaría en ti ese peso pero entonces tu deberías cargarlo por mi y eso no dejaré que pase nunca.
-oh quien puede saberlo, cuando era niño ella me consideraba divino y mi padre débil... ¿Qué soy Hefestion, débil o divino?
Tu silencio y tu mirada lo dicen todo, nadie puede responder aquello que no tiene respuesta, creo que ahora puedo decirte lo que quieres saber
-te hecho de menos, únicamente puedo confiar en ti y te necesito, solo te amo a ti Hefestion a ningún otro
Tomo tu cabello entre mis manos y nuestros ojos se llenan de lagrimas sabes que es verdad así como lo se yo también y hasta puedo ver la felicidad que sientes al saberte amado por mi.
-¿sabes que aún tuerces la cabeza de lado? ...así
-ya no lo hago
Una sonrisa sincera se escapa al verte tan guapo e imitándome
-eres como un antílope escuchando el viento aún me emocionas Alejandro y tus ojos son especiales oh Alejandro estoy hablando como un estúpido aprendiz
Por fin me tomas entre tus brazos y yo me siento en la cima del mundo
-eres todo cuanto me importa y te juro por el aliento de Afrodita que estoy celoso de perderte por ese mundo que tanto deseas
Lo dejas salir de ti, ese sentimiento que te carcomía y no te dejaba estar cerca de mi y lo que puedo hacer es reconfortarte, te he hecho sufrir...
-nunca me perderás Hefestion siempre estaré contigo, hasta el final
Te beso y en un momento que estas desprevenido te tomo entre mis brazos como a una doncella, solo te ríes y me dejas hacer contigo.
Estamos camino al lecho, te voy quitando la ropa y tu haces lo mismo conmigo, tus labios y los míos unidos en cálidos besos, para cuando te recuesto en la cama tu ya estas preparado, siento a Priapo entre nuestros cuerpos, escucho tus suaves jadeos...
-dime Hefestion ¿por que dejaste de venir a mi lado por las noches?
Beso tu pecho y noto como volteas el rostro
-no es obvia la razón
Así que estabas celoso pero no tienes por que estarlo y te lo digo claramente
-nada me haría mas feliz que fueras capaz de unirte a mi incluso cuando...
No me dejas terminar...
-Alejandro, mi querido Alejandro, lo que esperas no puedo dártelo de la forma en que sueñas, no hay forma en que ese esclavo y yo compartamos tu cama al mismo tiempo
Eres audaz, el mejor amante, no me lo prohíbes solo me pides que no los junte en mi lecho
-esta bien Patroclo nunca te forzaré a hacer algo que tu no desees
Sonríes y enredas mi cabello entre tus dedos, yo te sigo besando el cuerpo que esta impregnado de ese aroma a violetas que tanto ya echaba de menos y que se fusiona con mi propio aroma a jazmín, mi boca se pierde en darte atenciones, tu miembro es mi prioridad, mis dedos se entierran en ti y te percibo incomodo, es la prueba que necesitaba, no has estado con nadie en este tiempo, tu estrechez te delata.
Unto mis dedos con un suave bálsamo y te preparo con cuidado y cariño, no pienso cometer el error de tomarte duramente, hoy mas que nunca necesitas la seguridad de mi amor por ti y te la daré.
Los primero dos dedos se introducen en ti con facilidad mientras tu comienzas a revolverte en el lecho levantando las caderas sensualmente, no es tan incomodo y puedo llegar con exactitud al punto que te vuelve loco de placer, mientras mi lengua sigue con su labor de chupar y lamer, tu jadeas con fuerza y me pides que me coloque de tal forma que puedas atender a mi chorreante erección al mismo tiempo que yo hago con la tuya.
Y así lo hacemos, mis piernas entre tu torso y las tuyas en el mío, nuestras bocas ocupadas en jadear y chupar, los dos cumplimos con nuestra excelente labor de darnos placer, pero como en antaño tu me derrotas puedo sentir que me derramo mientras haces un par de lamidas expertas sobre mi miembro.
Momentos después estoy recibiendo de ti caricias en mi interior, tu estas listo y me penetras al cabo de un par de minutos utilizando el mismo bálsamo con el que te prepare, tomas el control de la situación y yo te dejo hacerlo, disfruto enormemente de la sensación, tu rostro sonrojado, tus besos apasionados y húmedos, la fuerza y el candor que imprimes en cada estocada, al poco ya estoy empalado de nuevo, te vienes en mi interior, rápidamente soy yo ahora el que te toma, enterrándome en ti y repitiendo esa cadencia que nos hace presas del amor.
Pasamos la noche haciéndonos el amor, ya entrada la madrugada, los dos estamos abrazados mientras tu cuidas de mi.
-duerme Aquiles yo estoy contigo y vigilaré que la oscuridad no te robe los sueños esta noche
-y también me darás tu calor Patroclo
-todo mi ser es tuyo aunque temo que mi calor no te sea un día completamente satisfactorio
Comienzo a cerrar los parpados pesadamente, quiero saber por que piensas de esa manera... pero creo que nunca pude escucharte decir la respuesta.
Desde ese día venias a mi cada que yo lo solicitaba, ni una sola vez por error te presentabas en mi lecho si no eras invitado primero, me dejaste tener a Bagoas, en agradecimiento siempre te hice saber que si tu le deseabas te dejaría tenerlo también, mi amado amigo debo decirte a través de estos pensamientos que te agradezco todo lo que hiciste por mi e incluso por sobre tu propia felicidad.
Los siguientes tres años los pasamos en campaña contra guerrillas en el noreste de Persia perseguimos a Darío hasta Bactriana, por poco le tuvimos pero el gran rey había sido traicionado por sus propios hombres, me di a la tarea de perseguir a sus asesinos hasta tierras desconocidas, ya para esos días el dormir era un lujo y tu estabas en constantes misiones fuera del campamento principal, todos te conocían ya como "el otro Alejandro" y eras el comisionado para firmar acuerdos o bien declarar la guerra en mi nombre.
La soledad durante tu ausencia era a veces insoportable y Parmenio me consiguió una compañera de viaje llamada Barsine hija del sátrapa Artabazo de Frigia quién también fue en su momento una amiga de mi primera infancia, es una buena mujer pero no es lo que necesito, ya ni siquiera Bagoas era suficiente para calentar mi lecho, no funciono si no te tengo cerca.
No pude estar tranquilo o dejar pueblos sin vencer y dominar hasta el día en que me entregaron la cabeza del asesino de Darío, hasta ese momento tu te mantenías lejos sometiendo a todo aquellos que se me opusieran abriendo el camino para el imperio de las Alejandrias, ayudándome a crear la décima de ellas en la frontera de Asia y Europa.
Ahí me diste un regalo: Bactria había sido conquistada, para cuando llegue, tu mi querido Patroclo ya tenías lista la victoria y me entregaste la ciudad entera y con ella sin saberlo también a mi futura esposa.
No sabría explicar si fue por amor o simple atracción, tal vez estaba aburrido y cansado de tu ausencia pero al verla algo mayor que el simple deseo se despertó en mi interior, era ella la que debería cargar en su vientre a mis hijos, una mujer fuerte como ninguna otra: Roxana
Hechicera de la noche, piel tostada y dorada, mirada fuerte... tan fiel a mi que es inevitable que quiera poseerla, esta mujer también me desea y no es un secreto para su pueblo que será mi esposa.
Una frase se clava en mi cerebro, según las costumbres Persas aquellos que aman demasiado lo pierden todo mientras que los que aman con ironía perduran.
Ahí esta encerrada la clave de mi futura boda con esta princesa del desierto.
Solo queda que el consejo lo sepa y cuento con que no habrá oposición a mis deseos por que de todas formas ella será mi esposa.
Un par de días pasaron en los que hice los arreglos pertinentes y les he anunciado a todos que me caso con ella según las propias costumbres de su pueblo, en un par de horas Roxana sería mi reina, no les dije nada si no hasta el último momento, incluido tu mi querido amigo estabas exento de saberlo, lo hice de esta forma para protegerte pero por como sucedieron los hechos tal parecía que de nuevo te perdí.
Las señales eran claras evidencias pero no supe entenderlas, aun resuenan los gritos de Parmenio en mi memoria tan frescos como si fuera ese momento.
-¡¡tu padre se revolverá en su tumba Alejandro, como es posible que después de tanto tiempo tomes como esposa a la hija de un bárbaro de las montañas!!
-no me interesa lo que pueda creer este consejo la joven tiene carácter Parmenio
-pero por que lo haces Alejandro, solo tómala como concubina
-lo hago por que quiero un hijo, no lo entiendes Filotas
-si pero la mitad de tus generales tienen hermanas que serían magnificas madres macedonias
-hacer de una asiática mi reina y no una cautiva es una señal de respeto hacia nuestros súbditos eso mas que ninguna otra cosa nos unirá aunque puede que me case con una macedonia algún día
Puedo ver el enojo en todos los presentes, excepto en ti que pareces callado al fondo del salón, tal vez estés sorprendido...
-una de nuestras mujeres como segunda esposa, insultarías a Macedonia
Ahora lo mas viejos atacan Meleagron los encabeza y Parmenio no se reserva nada de lo que cree pero están equivocados
-Alejandro sabes que esta en juego el honor de nuestro pueblo
-eso es ¿que vas a ganar Alejandro? si vinimos a Asia para castigarles por sus crímenes y lo hemos conseguido, siete años lejos de casa y ahora vagamos de una región a otra persiguiendo nómadas y bandidos mientras Macedonia padece nuestra ausencia ¿y para que? Construir caminos en Asia y darles ciudades
-fundamos ciudades y ampliar nuestras conquistas no es vagar Parmenio
-en que beneficia a Macedonia
-es mas rica de lo que era
-si y también lo son ellos, los Persas y asiáticos
Nearco parece apoyarme pero solo por su propio interés
-respetando tu edad Parmenio si hubieras luchado mejor en Gaugamela cuando tu flanco se hundía hubiéramos capturado a Darío y esto tal vez no estaría pasando
Filotas se enciende ante esta idea
-como te atreves Nearco
-general Nearco para ti jovencito
-pero si Alejandro estiro demasiado nuestro flanco no había nada que mi padre u otro pudiera hacer...
-Filotas este no es el momento, siéntate, Alejandro te conozco desde que naciste y te apoye cuando tu padre murió así que como mínimo creo que puedo pedirte por respeto hacia el consejo que te eligió rey que nos des un heredero macedonio
Se puede sentir la tensión en la sala pero yo no soy como Filipo no tomaré una esposa que no desee solo para complacer a los hombres del ejército
-esta bien ya te he oído
-pero Alejandro...
-Parmenio tras mis esponsales saldrás hacia Babilonia con dos escuadrones ahí cuento contigo y con Antipatro en Grecia para mantener nuestro imperio y respaldar nuestra expedición yo pasaré el invierno en el norte
-suplicaré a Apolo para que te des cuenta de lo mucho que te has apartado del camino de tu padre
-basta ya Parmenio y deja tranquilos a los Dioses, mi padre llevaba la guerra en las tripas jamás siguió un razonamiento como el tuyo
-él jamás codicio la guerra Alejandro ni la disfruto como tu y consultaba con sus generales en consejo, con sus iguales como es la costumbre macedonia no teníamos que soportar que tomará determinaciones basado en sus deseos personales
-conmigo han ido mas lejos de lo que soñó mi padre...anciano este es un nuevo mundo
-Alejandro por los Dioses se razonable ¿el objetivo no era convertirlos en nuestros iguales, compartimos con ellos lo ganado? ¿recuerdas lo que dijo Aristóteles? Que significan para una asiática unos votos de matrimonio cuando jamás han mantenido su palabra
Esa manifestación tan pasional de Casandro era inesperada, no entiendo su razonamiento ¿lo hace acaso para protegerte? pero de mi nada debes temer así que esta escenita esta de mas y la sangre me hierve al escucharlo hablando de esa forma.
-Aristóteles se equivoco (tomo a Casandro por el cuello y lo arrincono a mi voluntad) por todos los Dioses ¿que te hace a ti superior a ellos Casandro? Por que realmente lo eres, eso solo lo crees tu y los que se parecen a ti
Me susurra en un hilo de voz que solo yo escucho
-y que será de tu eterno amante entonces, si yo no le defiendo estará a tu merced
No puedo contestarle nada sobre eso, el punto es mi boda con Roxana no la relación que llevo contigo Hefestion, ustedes dos son como polos opuestos...
-lo que mas me duele no es su falta de respeto por mi buen juicio si no el desprecio por un mundo mas antiguo que el nuestro.
Termino de decir estas palabras que son mas bien una sentencia hacia el consejo y me marcho, es hora de prepararme para la ceremonia, quiero estar solo un rato y gozar este momento de mi vida, donde hago lo que me place y me coloco a mi mismo en el lugar de un Dios.
La boda se lleva a cabo y la celebración por la misma se extiende por toda la ciudad, soy el hombre mas poderoso del mundo y me hago escuchar como tal.
-que con nuestra unión griegos y asiáticos puedan reconciliarse
Hay un grito de júbilo esto es lo que quería, el discurso apenas comienza y con ello la verdadera victoria de mi vida les daré a todos lo que necesitan.
-En esta gloriosa ocasión brindo por el gran ejército que tanto me ha dado y en su honor para aquellos que dejaron su tierra hace ya siete largos años declaro a partir de ahora pagadas sus deudas a la tesorería real...( puedo escuchar el eco de sus voces complacidas) y en honor a mi hermosa esposa reconocemos a las mujeres que han compartido el largo camino con nosotros concediéndoles la dote para realizar un matrimonio adecuado...( y el júbilo de esas mujeres me hace sentir orgulloso) y por el último los Dioses no me piden menos que los hijos que hemos tenido con esas mujeres reciban la cultura griega, la educación y su formación militar, así bajo nuestra tutela se convertirán en los nuevos soldados de nuestro reino en Asia.
Por fin veo cristalizados mis sueños, Macedonia y Asia están unidas, es la boda de dos mundos, eso significa esto para mi y espero que seas capaz de comprenderlo, no solo quiero copular con esta mujer para tener hijos quiero que ella sea el símbolo de una nueva era.
Llegado el anochecer me retiro en busca de mi esposa, es la primera vez que yaceremos juntos y a pesar de todo lo discutido la idea me emociona, no puedo negar que de nuevo las palabras de Casandro resuenan en mi cabeza ¿podrás perdonarme Hefestion? En cuanto amanezca iré a buscarte, no tuve la oportunidad de explicarte nada y no me atreví a encarar tu mirada azul...
Un suave toque en la puerta de mis aposentos y entras con cuidado, no pensé verte en un momento como este, le había pedido a Bagoas que te cuidará a la distancia y ahora mismo te tengo frente a mi, con tu rostro manchado de lágrimas y vino.
Con tus finos dedos me pides que guarde silencio y te plantas frente a mi y comienzas a extender un lienzo con un anillo como el que jamás habían visto mis ojos y es ofrecido para mi.
-lo obtuve en Egipto...
Tus ojos están llenos de lágrimas, mi boca parece sellada, te miro colocarlo en mi dedo y comienzas con una historia sobre el anillo en un suave susurro
-el que me lo vendió me dijo que era de una época en la que el hombre adoraba el sol y las estrellas...siempre te considerare el sol Alejandro y rezo para que tu sueño ilumine a los hombres
Me sonríes tristemente y yo no puedo mas, quiero tomarte y llenarte de mi, hacerte sentir que eres mi único amor pero las palabras parecen abandonarme, así es siempre contigo, pero tu no dudas me estrechas con fuerza y me repites palabras parecidas a las dichas en el día que mas ha significado para nosotros como pareja, ese mismo día en que todos supieron lo que eres para mi, nuestra danza desnudos en Troya viene a mi mente de un solo golpe, tu de verdad sabes y comprendes la razón de mi boda con Roxana.
-te deseo un hijo Alejandro eres un gran hombre...
Te suelto con pesar y busco tus labios, tu me repites en un dulce susurro "que muchos me amaran pero nunca con la intensidad y profundidad de tu corazón" siento tanto dejarte de nuevo mi Patroclo pero los dos sabíamos que llegaría este día.
Tal vez si Roxana no hubiera llegado en ese momento... encontrándonos tan íntimamente ligados el uno al otro esa noche te hubiera hecho el amor a ti mi amado amigo, pero ella nos has visto y reclama su titulo con una fiera mirada sobre ti, tu sin decir mas sales de la habitación con el mismo sigilo con el que entraste, mi esposa esta visiblemente alterada y tiene razón de estarlo, no es tonta y con solo verte ella lo intuye...
-tu ¿lo amas?
Yo acaricio nuestro anillo antes de contestarle, es el símbolo de nosotros dos, de cierta forma tu eres mi primer amante, el mas importante y me has dado tu consentimiento y eso representa el anillo, ella deberá comprender el lugar de cada uno dentro de mi vida...
-él es Hefestion (me acerco a ella pero me re huye con enfado marcado en su mirada) tienes que entender que hay muchas formas de amar Roxana... ahora ven
Se me resiste pero logro tenderla en el lecho, deberé hacerla mía usando la fuerza, este juego solo me excita mas, mi deseo crece de forma agigantada, la desnudo y ella hace lo mismo conmigo, me arrebata el anillo y saca una daga, si quiere matarme es su oportunidad pero la realidad es que estoy loco por este amor y ni la muerte podría sacarte de mi ser o hacerme sentir culpable por tomarla y hacerla mi mujer.
Lo que sucedió entre nosotros no merece la pena de ser contado mientras pienso en ti, pues esta es nuestra historia y de nadie más y yo quería creer que esto no te afectaría.
Pero las cosas tampoco fueron como lo planee a unos meses de mi boda, Bagoas que cuida de ti sin que lo sepas me dio una de las peores noticias imaginadas, tu estás ahora con Casandro no se si lo haces por despecho o por soledad pero no puedo castigarte por ello, es cierto que durante los primeros meses de mi matrimonio me dedique a estar en el lecho con Roxana con la esperanza de traer a mi heredero al mundo, no pensé en la posibilidad de que tu lo percibieras como el final de nosotros pero incluso Olimpia no es capaz de entenderlo aunque hubiera sido un milagro de parte de los Dioses que lo hiciera, leo su trémula carta mientras mi esposa duerme a mi lado y su calor no se compara con el tuyo...ahora es que lo se...y la sensación es indescriptible la oscuridad se posa sobre mi y no estas para sacarla.
¿Quien esa mujer a la cual llamas tu reina Alejandro? Una campesina y tu con tu alto rango ya has creado enemigos por su tosca naturaleza, no nos confundas yo jamás fui una bárbara como decía Filipo somos descendientes de la sangre de Aquiles y Zeus es tu padre.
Puedo comprender que te de un poco de felicidad pero hazme caso tienes que estar en guardia y recela de todos, después de 7 años todos se preguntan ¿quién es ese Rey Alejandro? Ya tienes suficientes pruebas, Antipatro desafía cada día tu autoridad, por eso te pido, regresa a Babilonia y refuerza tu centro o vuelve a Macedonia y reorganiza todo desde aquí pero no persigas tu sueño mas hacia el este, tu vida y la mía dependen de ello.
Recuerda que yo únicamente pienso en ti al igual que tu debes afrontar tu glorioso destino, piensa con cariño en tu madre y dame tu apoyo protégeme de tus enemigos cuando no estas y recuerda siempre que yo te amo mas que a nadie.
Termino la carta en un largo suspiro, Roxana duerme tranquilamente, me reconforto mirando nuestro anillo en mi mano y pienso en ti, en lo que te he hecho, en lo que estarás haciendo con Casandro, la historia de que ustedes sean amantes pocos o casi nadie lo sabe, es algo que no debe ventilarse, te tengo lejos de mi, pero como en antaño te haré regresar...
Acarició los negros cabellos de Roxana que ahora ocupan el lugar de tus castaños en mi lecho
-oh Roxana desearía que no fueras solo un reflejo del corazón de mi madre...
Y tu mi amado amigo, como desearía tenerte a mi lado en estos momentos, pero te he dejado ser libre, me apoyo en Ptolomeo todo lo que puedo, una larga y frustrante jornada da inicio y debemos llegar a la India cueste lo que cueste, los confines del mundo esperan por mi y con ellos la máxima hazaña que el hombre haya conocido.

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