viernes, 4 de diciembre de 2015

Vivimos siempre juntos parte III


Alexander (Colin Farrell) Hefestion (Jared Leto)


Han pasado mas de seis meses desde que nuestra marcha se reinicio, debemos cruzar las montañas o bordearlas, es una decisión difícil por todo lo que se arriesga en ella, tú estas fuera del campamento como ya es costumbre haciendo la labor de investigar los pueblos y ciudades que quedan en el camino, yo medito sobre lo que ha pasado mirando nuestro anillo, la verdad es que te extraño y una cruel pasada del destino se teje contra mi en tu ausencia, todo se inicia cuando mi paje me da vino caliente, el aire es frió y siento como la oscuridad lo llena todo, es cuando noto que el chico tiembla al verme y antes de dar un sorbo boto la copa fuera de mi tienda, todo es claridad ahora, han intentado matarme.

Una enorme furia crece en mi ser, debo saber quién ha sido capaz de atreverse a tanto y sin medir mi fuerza hago hablar al muchacho.

-¿quien ha sido...? Dímelo

El chiquillo comienza desembuchar nombres, todos de chicos que no son mas que los pajes del campamento sabían el plan, Ptolomeo es llamado a mi tienda, se encarga de la investigación con discreción y comienza arrestando a los muchachos que no tardan en dar un nombre aún mayor, el del verdadero  conspirador, te he mandado llamar y en tan solo una tarde estas de regreso, entras aprisa a verme con una cara de espanto y preocupación, yo en cambio sigo furioso y la rabia habla por mi.

-¿estas bien Alejandro...? me ha llegado un aviso de que tu vida corre peligro Ptolomeo no explico mas así que temí por ti...

-si solo se necesitaba de una conspiración para hacerte volver a mi lado lo hubiera hecho antes

-no seas irónico Alejandro, con esas cosas no se juegan, el que no seamos mas amantes no quiere decir que no seamos amigos y que deje de preocuparme por mi rey

Se que eres sincero pero el enojo que siento así como la frustración no me dejan ver claras las cosas, ahora mismo una reconciliación se siente tan lejana como nunca antes habíamos estado y los celos me hacen sentir cautivo.

-será eso o que tu nuevo amante ya no te lo permite

-¿de que hablas?...yo

-no vas a venir a negarme que tu y Casandro lo hacen, se que se acuestan juntos casi todas las noches

Tu cara se pone de color rojo como antes hacías cuando yo te encaraba en asuntos que te daban vergüenza admitir siendo niños

-no es lo que piensas él...

-no tienes que decirlo Hefestion no quiero escuchar su historia de amor, solo quiero saber que pensarías de él si estuviera involucrado en este incidente

-eso no puede ser Alejandro, Casandro no se atrevería a tocarte

-¿y por que no...? si se puede saber

-por que él sabe todo lo que te amo

Tu respuesta me desarma, ya no tengo que discutirte, me acerco a ti  y ferozmente te robo un beso, pero tu te quedas inmóvil, sin decir o hacer nada así que te sacudo mientras la rabia habla por mi.

-si tu me dices que él es inocente yo te creeré pero tienes que saber que no hay forma de salvar a Filotas

-Filotas...¿él ha sido el patrocinador de esto Alejandro? Respóndeme

-déjame solo Patroclo, prepárate para una reunión del consejo y asegúrate de que Casandro este de acuerdo en sacrificar a su querido amigo, es mas organiza que todos voten por el castigo mas apropiado para tal ocasión

-¿le matarás no es así?

-yo no, ustedes mi querido consejo lo harán ahora lárgate y déjame solo

Saliste sin mas de la tienda, bastaron un par de horas para que organizarás el juicio de Filotas y por supuesto el último en enterarse fue él, estamos reunidos en mi tienda decidiendo el final de este querido amigo que si bien se defiende ya lo tiene todo perdido.

-Alejandro recuérdame por quien soy...

-y te recuerdo Filotas pero no como tu ves las cosas, los aquí presentes creemos que la verdadera naturaleza de tu alma es la ambición

-no, eso no puede ser, yo no...Clito tu sabes que no lo hice, Casandro debes decir algo para apoyarme, viejo amigo di algo

Pero nadie hablo, si no fuera para decir la sentencia, Filotas debería morir rápidamente  y sin dilación no podíamos arriesgarnos, para el amanecer yacía muerto junto con los 7 jóvenes involucrados atravesados por una lanza y ante la vista de todo el campamento.

Pero quedaba un problema aún mayor, Parmenio y sus ejércitos, lo lógico por creer era que él debía saber del plan de su único hijo vivo, tal vez hasta lo apoyo para que este se hiciera con el poder una vez entregada mi cabeza, el consejo tuvo que decidir que hacer con él viejo general antes de que este se enterará de la muerte de Filotas y decidiera armar una guerra en mi contra.

De nuevo las alternativas eran pocas, pero te encargaste de organizar a los hombres y hacer que emitieran su voto unánimemente así solo quedaba designar a la mano ejecutora y fue en Clito y el mismo Antigono los encargados de tan delicada misiva.

La espera fue casi asfixiante, una vez decidido el asunto, te marchaste de nuevo del campamento y yo me encerré en mi tienda, no podíamos mirarnos a los ojos o estar cerca el uno del otro, todo era muy doloroso, por un lado yo no soportaba pensar en ti y en Casandro y mucho menos verlos juntos y por otro tu anexabas a tu lista otra falta mía, el hecho de haberte obligado a coartar en el consejo de mis generales votos tan infames, aún cuando sabías que no había mas alternativas fue doloroso para todos y en especial para ti el tener que ser el encargado de gestar el castigo, debió ser una carga muy pesada de llevar ahora lo se y lo lamento.

En ese momento solo me quedaba el consuelo de Bagoas, a él le haría el amor mientras pienso en ti,  ya no deseo estar mas en el lecho con Roxana así que la he mandado a su propia tienda, mientras tu estés lejos tratare de suplir tu calor con el cuerpo de mi bello esclavo y con los consejos de Ptolomeo intentaré llenar el vació de tu amistad, lo que no volverá serán las noches llenas de sueños tranquilos, Bagoas me ha dicho que el amor me evade tanto como los confines del mundo y creo que es verdad.

Ha pasado un año desde que este precioso anillo reposa en mi dedo y el cariño es ahora el que habita en mi corazón, el cariño y el añoro por lo que fuimos, hace un frío que cala los huesos, en la cima de una montaña miro el horizonte, ahora solo me quedan mis sueños de encontrar la ruta prometida y a mis espaldas todo mi imperio ambulante, me siento humillado por haber desposado a Roxana que no ha podido darme un hijo y esa fue la razón por la que te sacrifique, desde hace ya varios meses no hablamos, si bien el trato es cordial ya no estas a mi lado... el olvido comienza a hacerse presente y ya nadie es capaz de mencionar los nombres de aquellos que me traicionaron

Ptolomeo se acerca a mi en este pequeño rato de soledad y como en antaño hablamos pero... nunca será como cuando hablábamos tu y yo él también lo sabe pero hace su esfuerzo.


-los topógrafos dicen que Zeus encadeno a Prometeo en esas montañas en una cueva oculta, creen que hay un gigantesco nido de águila en ella y supongo que baja cada noche a devorar el hígado del pobre Prometeo

Esa vieja historia que mi padre solía contarme...me hace sonreír por lo bajo y otros miles de recuerdos nostálgicos me invaden

-Recuerdas lo que nos dijo Aristóteles de estas montañas

-lo recuerdo bien, decía que cuando alcanzáramos sus cumbres nos volveríamos mirando a Macedonia hacia el poniente y el mar exterior hacia delante pero creo que este mundo es mas basto de lo que nadie había soñado

-es un mundo de titanes

-Alejandro lo exploradores han subido por todos los senderos conocidos y no hay forma de cruzar si no es hacia el sur pasando por la India

-de ser Dioses podríamos saltar esos muros y llegar al océano

-y lo haremos Alejandro dentro de algunos años regresaremos pero antes los hombres deben volver a su hogar

-¿has encontrado el tuyo Ptolomeo?

-cada vez mas seguro estoy de que será Alejandria al menos ahí hace calor y a Thais le encanto
-las mujeres nos hacen regresar pero carezco de ese sentimiento

-por los Dioses Alejandro, tu tienes a Hefestion y a Babilonia además tu madre también espera por ti

-si tengo a Babilonia pero con cada tierra  o cada frontera que cruzo se me escapa otra ilusión  y siento que la muerte será la última y aún así busco con fuerza una y otra vez poder alcanzar ese hogar... ¿me pregunto a donde habrá ido nuestra águila?

-Alejandro...

-¿que pasa Ptolomeo?

-no le has perdido, no debería decirte esto pero Hefestion aún te ama tanto como al principio, no sabe como hacértelo saber pero he estado en su tienda la otra noche, las cosas con Casandro no van bien y creo que te extraña...

-no digas mas viejo amigo, no podré soportar hacerme ilusiones que luego me dejarán de nuevo

-no es una ilusión tu puedes tenerle, esta al alcance de tus manos, no le dejes ir debo insistirte en esto...

-sigamos adelante Ptolomeo hasta encontrar el final...

Aunque no lo quería hacer escuche las palabras de Ptolomeo, me dedique a observarte durante nuestra intrusión en estas tierras perdidas, en efecto tu trato con Casandro denota desgaste, nunca dieron indicios de un apasionado romance así que talvez fue algo pasajero, a cada nueva oportunidad las cosas comienzan a ser como antes, tu te colocas a mi lado, combates a mi derecha, me defiendes como tu tesoro mas preciado e incluso me haces reír, como cuando me dijiste que esos pequeños hombrecitos que habitan las copas de los árboles no eran nuestros enemigos si no mas bien animales intentando imitarnos y que gustan de cantar, les llamabas monos y me quede con un par de ellos poniéndoles nuestros nombres, hasta que el pequeño Hefestion también tuvo un monito, se convirtió en madre pero aún así no pude cambiarle el nombre esos detalles aún me hacen sonreír al recordarlos.

Pero si algunas cosas se nivelan es por que otras caen en el caos, este sitio por ejemplo es un desorden total, con cada nuevo pueblo que cae en nuestro poder se pierden otros tres, no hay un rey digno con el podamos pactar, los persas me claman como un Dios pero la fracción de ejercito macedonio se subleva cada vez mas, tal parece que ya no soy amado por todos, me culpan de las picaduras de las venenosas serpientes, dicen que las lluvias que no paran son un castigo de los Dioses por mi insolencia y he tenido que llegar al extremo de castigar con la muerte a aquellos que no me tomen en serio como el hijo de Zeus, Calístenes el sobrino de Aristóteles ha tenido que pagar su osadía con su propia vida sirviendo de ejemplo a todos los que no quieran postrarse ante mi.

Tuviste que escribirle al viejo maestro la noticia y desde entonces tu amistad con él se dio por terminada lo que pareció entristecerte pero nunca me reclamaste por ello, tu devoción esta intacta pero mi orgullo ya no denota esa seguridad de mi juventud, ahora me siento desgastado y el agua putrefacta no ayuda a diluir el vino así que me  he hecho de la nueva costumbre de beber con mas frecuencia que antes y mis sentidos se nublan, dejo de ser yo mismo.

Quién diría que una gran tragedia te traería a mi lado por última vez, la definitiva creo yo y si llegue hasta donde lo hice fue sin duda alguna por que tu me mantuviste con vida mi Patroclo.

Esa noche de haber sido por mi, todo habría finalizado, esta es la parte mas triste de nuestra historia y comenzó con la danza de Bagoas  terminando en el derramamiento de la sangre de Clito...

Bagoas inicia su candente baile para mi, Roxana esta a mi lado y todos los soldados y generales claman por mas, saben que este persa despierta mis instintos, el salón en el que estamos tiene un clima húmedo y caliente que no hace mas que provocarme, veo en la mayoría el disgusto que les causan mis decisiones, se que no quieren que regrese las tierras conquistadas a los legítimos dueños, desean todo para si, pero yo no me doblego ante el capricho del consejo o de los soldados.

Por el contrario solo les hago creer a todos los que quieran creer, el vino hace mella en mi y me levanto con la intención de hacerles enfadar mas, abrazo a mi esclavo delante de todos, los que se incomoden pueden comenzar a marcharse, escucho como me retan, dicen "bésalo en la boca" como si yo no  fuera capaz de hacerlo pero para su sorpresa le beso apasionadamente sin importarme incluso la mirada de Roxana sobre mi, ella también lo desaprueba pero se atiene a mis deseos y ahora brindo por mi amante delante de todos.

-por Bagoas

Puedo escuchar el cuchicheo general les he vencido o eso quiero creer y aún falta mas por venir, si creen que me retan es por que no saben de lo que soy capaz, sujetando la mano de Bagoas sigo con mi brindis

-también brindo por Dionisos el Dios de mi madre que según cuentan nuestros aliados indios vino aquí antes que Heracles hace mas de 6000 años... por un verdadero héroe

Inclino mi copa y le doy fin, busco a mi reina que intenta escabullirse de la celebración

-Roxana...¿a donde vas?

-¿que estas haciendo? no ves que esos indios son gente ruin y malvada

-tienes que entenderles

-y lo intento pero te diré algo Alejandro, en Persia eres fuerte aquí todos te odian, te lo ruego regresemos a Babilonia

No puedo escuchar las mismas necedades de mi madre ahora de boca de Roxana así que la despido del salón mientras me tambaleo ligeramente

-luego hablaremos de esto, iré a verte esta noche

-si es tu deseo, te esperare

Ella se marcha y me siento incómodo, tiene el don de mi madre, saben como hacerme sentir miserable, Olimpia solía hacerlo al ponerme en contra de mi padre y Roxana lo hace para ponerme en contra de mis sueños.

Mientras mi copa es llenada de nuevo admiro a todos en el salón, es tan pintoresco y decadente lo que les he hecho... y parece que Clito lo sabe, con una fiera mirada me reta y se pone de pie

-brindo por Bagoas y por los 30,000 hermosos muchachos persas entrenados para combatir en este gran ejército... y por la memoria de Filipo que hubiera vivido para ver a sus macedonios transformados en tan elegante y hermoso ejército así pues por Filipo un verdadero héroe

Tomo asiento y a mi lado derecho ahora esta Ptolomeo que mide la peligrosidad de semejantes palabras dichas por el negro e intenta arreglar las cosas  y sin saberlo las descompone aún mas

-yo brindo por Clito y su nuevo nombramiento como sátrapa de Bactriana...

-bonita forma de describirlo Ptolomeo pero todos sabemos que se trata de un exilio después de 30 años de servicio

Eso era todo, el telón se abre ante mi...

-llamas a gobernar esa importante provincia ¿un exilio?

-me pregunto si su majestad a dado a algunos de sus compañeros una provincia tan alejada de la patria

-entonces debo creer que no serás un buen sátrapa ¿verdad Clito?

-así sea entonces, prefiero vestir trapos macedonios a intentar brillar con esa pompa oriental, no temblare ni me inclinare como los aduladores que te rodean, como tu querido Hefestion  o Nearco, Perdicas y Ptolomeo lo hacen

Lo que eran risas se convierten en temores y no puedo permitirle salirse con la suya la última palabra será la mía

-como gobernador de una de las mejores tierras en Asia Clito, no se te ocurre acaso que para mis súbditos persas es importante hacerlo, no les exijo que lo hagan

-pero aceptas ofrendas griegas como hijo de Zeus ¿no es así?

-solo si las ofrecen...

-entonces por que no rechazas todos esos halagos, que clase de libertad es esa de inclinarse ante ti

-tu te inclinas ante Heracles y él era un mortal hijo de Zeus

-como puedes con tu juventud compararte con Heracles

-¿y por que no? si he conseguido mas a mis años y he viajado igual de lejos probablemente mas que el

-Heracles lo hizo solo ¿has conquistado Asia tu solo Alejandro? Dime quien planeo la invasión de Asia...¿no lo hizo tu padre o es que su sangre ya no te vale? ahora es solo Zeus o Amon ¿verdad?

Los ánimos se caldean y yo ya no pienso, me levanto a encararlo y algunos cobardes salen del salón

-ten cuidado Clito me estas insultando

-tu padre jamás habría aceptado a bárbaros como amigos y no nos hubiera pedido luchar codo con codo en la guerra con ellos ¿no somos lo bastante buenos? Recuerdo una época en la que hablábamos como hombres cara a cara sin tanto arrastrarse y babear, ahora los besas y tomas una bárbara estéril como esposa y osas llamarla reina

Estoy en evidencia y mis propias acciones me hunden...

-sal de aquí Clito antes de arruinar tu vida

-¿es que tu gran orgullo ya no teme a los Dioses? este ejército es tu sangre hijo y sin el no eres nada

El vino me engaña, en la mirada de Clito habita mi padre y escupe sangre por mi causa

-ya...ya no sirves para el propósito de esta misión apartarlo de mi vista

Los hombres le sujetan y el quiere saltar sobre mi como un animal herido

-¿ya no sirvo para tu propósito? pero servía muy bien cuando salve tu vida de cachorro en Gaugamela y ahora debo copular con simios para así agradar a su alteza

Yo también me lanzo sobre él, parece que las fuerzas una vez que comienzan a moverse se vuelven incontenibles y lo se mejor que nadie

-llamar a la guardia y arréstenle por traición

Clito me mira furioso y por un segundo se contiene para luego atacar con mas fuerza mientras me desquicio pensando en la traición

-quién esta con el, (les miro a todos  y niegan con la cabeza ser parte de nada) ¿Quién esta con él? Nuestro padre Zeus es testigo y te llamo a ser juzgado ante el, averiguaré hasta donde esta conspiración ha llegado, ahora llévenselo

-ahora hablas de complots contra ti, ¿que me dices del pobre Parmenio? me obligaste a cometer un acto atroz no tienes vergüenza... hipócrita, déspota  y falso rey, tu y tu madre bárbara viven en la vergüenza eterna

Puedo sentir mi llanto, la furia y la total perdida de mi mismo, no supe como pero entre jadeos me hice de una lanza y zafándome de todos le atravesé con ella, mate a mi Clito, ahora veo el terror en sus caras y el silencio que me condena, incluso tu Hefestion te has quedado mudo ante lo grotesco.

-Clito...¿por que Clito?

Mi llanto es inmenso, me sumo en la oscuridad, esta vez por primera vez en mi vida se que he hecho algo horrible, no se cuanto tiempo paso pero cuando volví a ser yo mismo me encontraba en mi tienda real, con una fiebre  y dolor en todo mi cuerpo, los recuerdos como pesadillas, he estado repitiendo en mi mente la escena una y otra vez, algunas veces soy capaz de cambiar el desenlace, en el cual Clito vive y yo muero, es mi sangre y no la suya la que se derrama.

Puedo sentir cálidas manos abrazarme, es Bagoas pero no esta solo, tu estás también aquí a mi lado, pero aunque quiero hablarte no puedo hacerlo, solo puedo llorar y gemir por mi desgracia, creo que no merezco vivir.

No he probado bocado en no se cuanto tiempo, he perdido toda voluntad de vivir pero tu no dejas de estar aquí conmigo y tus dulces palabras que no entiendo por que ya no tengo sentimientos para hacerlo, yo ya no me creo humano

-Alejandro tienes que beber esto, anda no puedes dejarte ir de esta forma, todos te necesitamos

Me obligas a sorber cálido vino, apenas puedo hablar y las lágrimas no me dejan hacerlo con propiedad, parezco un crió.

-le he matado Hefestion, no podré ser perdonado

Tu rostro se ilumina de repente y casi hasta parece que puedes sonreír

-¿has oído Bagoas?, el rey esta hablando lo estamos recuperando, oh mi Alejandro, llevabas tres días sumido en la inconciencia pero ya vuelves a ser tu mismo...

Escucho ruidos y te levantas apresurado, a lo lejos la voz de Roxana que exige entrar a verme y también Casandro

-déjenme pasar soy la reina, quiero verle, he esperado tres días

-él no puede ver a nadie ni siquiera a ti

-me necesita

-no es así por lo menos ahora no

-¿y a ti te necesita?

Se hace silencio y después la voz de Casandro

-Hefestion no hagas esto, cometes un error, si le perdonas no habrá mas de nosotros...no te esperaré por siempre Hefestion...

Te veo cerrar las pesadas cortinas de la tienda, Bagoas me sostiene en su regazo pero yo ya no tengo fuerzas para vivir, la vergüenza me lo impide... tu pareces leer en mi como siempre lo has hecho y no haces caso de mis necedades...

-no deberías dejarle ir Hefestion yo ya no valgo la pena

-tienes que tranquilizar al ejército Alejandro

-si, como un viejo amante perdonan pero no olvidan

Veo como te acercas a mi y me sujetas con fuerza

-sabes muy bien que las grandes hazañas las hicieron hombres que no se arrepintieron de sus acciones y tu eres Alejandro, la compasión y el dolor solo te destruirán

-¿tan arrogante me he vuelto que estoy ciego?

-a veces esperar lo mejor de los demás es arrogancia

Me ahogo en el llanto y me dejo caer sobre Bagoas

-entonces Clito no mentía, me he convertido en un tirano

-eres mortal y ellos lo saben, te disculpan por que logras que ellos se sientan orgullosos de si mismos

-he fracasado totalmente

-no, no lo has hecho

-pero te he perdido a ti también, soy un mounstruo

-no lo eres y te lo demostraré, en mi corazón no hay rencor alguno

Comenzaste a desvestirte dejaste que ese pedazo de tela escurriera por tus piernas mostrando las cicatrices de guerra y un bien esculpido cuerpo, tu mirada azul era penetrante, cuando pensé que te inclinarías para besarme sujetaste el mentón de Bagoas llevándolo hacia ti, quitándole la ropa y recostándolo en el lecho, le harías el amor solo por mi y después los tres juntos también lo haríamos.

Bagoas no se opuso por el contrarío comenzó a masturbarte, solo cerraste los ojos y le permitiste seguir con su labor, al poco rato ya gemías desinhibidamente, Bagoas guió tus manos hacia su trasero y te permitió enterrar los dedos en el, al poco se coloco de cuatro y te indico que lo poseyeras, tu estabas empaladísimo y goteante, tu hermoso miembro erguido ante mis vista se hundió en Bagoas comenzando los dos una frenética danza sexual que hizo despertar mi deseo, mientras te observaba comencé a tocarme a mi mismo, no sería correcto negar que había soñado con verte así, juntos Bagoas, tu y yo en el mas íntimo de los actos, no tardaste en percatarte de mi excitación y arremetiste las estocadas mas fuertemente en Bagoas que para ese instante ya dejaba salir de su boca no solo gemidos si no también un fino hilo de saliva con el que remojaba sus dedos para incitarme, así que como pude me dirigí hacia el lecho, me puse de frente a ti y a Bagoas, el cual tomo mi túnica levantándola y  comenzando a besar y lamer sobre mi sexo despierto, así entre gestos de placer bese tus labios, tu rostro estaba sudoroso y rojo por el esfuerzo y te encendiste aún mas al besarnos, incluso creo que no mediste tu fuerza, ya Bagoas se atragantaba en su doble labor, tal vez si no me hubiera venido en ese momento entre los dos pudiéramos haberle causado la muerte, una muy placentera.

Tan solo unos instantes después saliste de él, seguiste besándome y con cuidado recostaste al chico en el lecho, sonreíste y limpiaste mi frente con profundo amor, al poco me dejaste tenerte de nuevo, sentir tu cálido interior mientras Bagoas recobraba fuerzas haciendo expertas lamidas en tu miembro, así pasamos la noche...una de las mas maravillosas de mi vida, ya que por fin estabas de regreso en mi lecho y esta vez sería para siempre.

El agotamiento era enorme, pero me tendiste tus brazos al amanecer, no habíamos podido seguir hablando durante nuestra apasionada noche así que me diste el último empujón que necesitaba.

-¿estas dormido ya Aquiles?

-no, la alegría no me deja dormir, tengo miedo de despertar y ver que todo esto ha sido un sueño.

-quiero que descanses, deberás presentarte ante el ejército Alejandro, no debes postergarlo mas, los hombres te necesitan.

-tengo miedo de lo que pueda pasarles Patroclo, yo... es como si mi identidad estuviera perdida

-pues la traeremos de regreso, no debes temer a nada Alejandro, estaré contigo hasta el final como siempre lo he estado... aún a la distancia nunca he dejado de estar al pendiente de ti y quiero que lo sepas... le pedí a Bagoas que te cuidara en mi nombre

Me levanto para mirar tus preciosos ojos de zafiro, tu mi orgulloso amigo habías hecho el mas bello de los regalos y me correspondía darte algo así de maravilloso también.

-yo había hecho lo mismo, le pedí que te cuidará e hiciera por ti lo que yo no podía

Tras mis palabras me besas dulcemente y estrechas mi cuerpo, nuestros labios van en busca de aire y con pesar me sueltas, no éramos mas que un par de necios aún muy enamorados el uno del otro.

-te amo mi Alejandro y de ahora en mas yo solo viviré para ti

Nuestras manos se entrelazaron y reposamos desnudos en mi lecho todo el día, el único que podía entrar y salir de la tienda real era Bagoas que nos preparó el baño y los alimentos.

Para la mañana siguiente con tu ayuda estaba mas repuesto y coherente, listo para encarar a los hombres y dejar en el olvido a Clito...el siempre favorito de mi padre.

Todos me miran  y es el momento de sacar lo mejor de este ejército o sucumbir...

-se que tienen temores, todos los tenemos por que nadie había llegado nunca tan lejos, ahora estamos a tres semanas del océano, nuestra ruta de regreso, construiremos una gran flota y estaremos navegando por el río Nilo hasta Egipto, desde Alejandria llegaremos a casa en cuestión de semanas ahí nos reuniremos con nuestros seres queridos, compartiremos nuestros grandes tesoros y relatos de Asia y gozaremos de nuestra imperecedera gloria hasta el final de los tiempos...

Con mis brazos en alto espero ser aclamado pero se hace un silencio sepulcral entre los soldados, busco tu mirada que me brinda un apoyo infinito y puedo escuchar el clamor de los hombres que se niegan a continuar a mi lado.

-¿Qué? los generales ahora guardan silencio Peucestas... ¿dime donde están las amazonas míticas que matan a los hombres? Donde se han metido

No puedo creerlo estos valientes soldados me re huyen la mirada y no se atreven a hablarme de frente

-Meleagro dime ¿que son las tribus que nos aguardan comparadas con las que ya vencimos? Acaso tu Lisímaco o Antigono ¿lo saben? Por todos los Dioses que les desconozco, ¿ustedes están asustados?

De entre los soldados envían a Cratero a encararme

-mi rey... no me gustan las quejas y jamás las he tolerado entre mis soldados pero muchos han muerto, jóvenes que ni siquiera habían estado con una mujer, algunos han muerto por enfermedad y otros masacrados, algunos partieron con honor y otros no tuvieron esa suerte pero murieron, empezamos con 40,000 hombres hace 8 años y te hemos seguido a lo largo de toda Asia aun bajo la lluvia o el sol, pero siempre  hemos combatido, algunos hemos estado en mas de 50 batallas matando a muchos bárbaros y ahora cuando miro a mi alrededor, ¿Cuántos de esos compañeros veo aquí?  Y sin embargo quieres que sigamos luchando contra esas tribus de monos del oriente cuando hemos oído hablar de esos mountruosos elefantes y ¿quieres que sigamos cruzando ríos...?

Ya ha sido suficiente, incluso tu mi adorado Patroclo sabes que es la hora de someterles con fuerza de ser necesario

-Cratero... mi buen Cratero, quien puede hablar mejor si no el mas noble de los hombres pero sabes que no hay una parte de mi sin una cicatriz o un hueso roto ya sea por espada, daga, piedra, catapulta o por garrote, he compartido todas las dificultades con ustedes...

-si eso es cierto mi rey y todos te queremos por ello pero por el padre Zeus nos puedes negar que han muerto demasiados, tu no tienes hijos Alejandro pero nosotros somos simples hombres que no queremos disgustar a los Dioses que solo deseamos ver a nuestras esposas, hijos y nietos por última vez antes de reunirnos con nuestros hermanos en el mundo sombrío del Hades

Es la hora de hacerles entender o bien dejarles.

-si tienes razón Cratero he sido negligente debí enviar antes a casa a los veteranos y lo haré, los primeros serán los escudos de plata y luego el que haya servido por 7 años, se les dará una recompensa en monedas de plata  y volverán respetados, ricos y amados, serán tratados por sus familias como héroes el resto de sus vidas, disfrutarán de una muerte tranquila pero creo que sueñas Cratero, tu simplicidad se acabo al tener concubinas  y con ellas hijos persas  y te has enriquecido consiguiendo posesiones  y joyas ...¡¡¡¡Por que te has esclavizado con todas las cosas que consiguen destruir a los hombres!!!! Es que no lo ven, pero todos saben tan bien como yo  que cuando los años transcurran y los recuerdos se borren y las grandes victorias se desvanezcan se recordara con vergüenza que abandonaron a su Rey en Asia, pero yo continuare adelante con "mis asiáticos"

Los murmullos y el enojo del ejército comienzan a tomar fuerza y se cierra un circulo protector sobre mi, tu lo encabezas mi amado Hefestion, arriesgas la piel por mi.

-he pagado por sus bastardos y jamás he tomado nada para mi, lo único que les pido a cambio es un mes mas...

Comienzas las injurias sobre mi  y la furia que es capaz de matar, que ya lo ha hecho antes se despierta en mi como un demonio sediento de sangre

-los he llevado mas lejos de lo que jamás imaginaron, les he hecho ricos y así me responden pero ahora solo contare con el valor de los bárbaros  y seguiré hacia el este

Una voz entre la multitud se atreve a provocarme

-nos quieres a todos muertos para que nadie hable de tus crimines

-¿quien... quien ha dicho eso? Despreciable cobarde sal  y has tus acusaciones en público

-para que nos ejecutes hijo de Zeus, así como hiciste con Clito

-ocúltate entre la turba si sales te mataré

La rabia es el peor enemigo del hombre y en este estado en el que me encuentro haciendo presentes todos mis recuerdos de ti lo veo todo tan claro, no debí caer en ese juego sin salida.

Me lanzo como un animal herido hacia mi ejercito con el instinto de asesino corriendo por mis venas, me seguiste desesperado y me protegiste con tu cuerpo mientras yo no hacia mas que maldecir a todo aquel que me pareciera culpable del delito de querer dejarme, no pude perdonarles que ya no me amaran...

-¡¡¡¡¡traidores den la cara cobardes, se atreven a insultar mi honor y mi paternidad arréstenlos y háganlos sufrir mi dolor... esa sangre no manchara mis manos, se mofan de mi desgracia por Clito e insinúan que fui capaz de dañar un solo cabello de mi padre después de lo que hice por ustedes cerdos...cobardes, traidores!!!!!

En ese solo día mas de 200 hombres fueron castigados con la muerte y tu no me soltaste la mano un solo momento, gracias mi amado amigo por cuidarme aún en mi locura, así pude seguir mi camino hacia el gran océano a lo que pensé sería mi máxima gloria, sin saber que al tenerte a mi lado esta ya estaba conmigo.

El trayecto fue duro pero logramos llegar a la Batalla del Hydaspes, nunca paso por mi mente que esta sería la última gran batalla que viviría, todo parecía posible pero incluso para mi hay cosas que no lo son.

Estamos en mi tienda preparándonos como en el pasado, hemos hecho el amor todo la noche, mezclado nuestras esencias y por Zeus que tengo un presentimiento mortal, por eso te doy la orden de tomar el flanco derecho con tus soldados, así estarás seguro y me darás tiempo de sobra para vencer al enemigo.

Hasta ahora se, que al heredarte el puesto de Clito y convertirte en mi mejor hombre el segundo al mando despertamos en los demás no solo celos, si no también una envidia que corroe el alma, te puse en peligro al darte tantos honores, pero los dos tuvimos suerte al salir con vida de semejante batalla cuando era tan sencillo que nos aniquilaran y mas después de aquellas ejecuciones necesarias para aplacar un posible motín ¿creen que no se que mi ejército esta divido?

Aún así los hombres están listos, se escucha el retumbar del enemigo y sus elefantes, la sangre en mis venas corre a toda velocidad y me siento no solo excitado, si no lleno de una sensación de paz que me dice que podría haber muerto ese día y alcanzar mi gloria eterna.


La pelea da comienzo, cabalgo en Bucéfalo esquivando flechas, con una sola meta...conquistar todo a mi paso.

-adelante macedonios ¿por que se quedan atrás? Avancen, defiendan y ataquen es una orden

Por primera vez en mi vida tengo el pensamiento de ser superado, los hombres contra los que peleamos son verdaderos salvajes y por todas partes veo a mi ejército ser aplastado, salen de todas partes y atacan sin piedad alguna, solo hay gritos y sangre, al igual que mucha confusión si no logro unificarlos todo estará perdido, por eso me decido a atacar de frente y terminar con esas bestias.

-vamos síganme, la falange peligra... Meleagron informa a Perdicas que vuelva al centro y necesito que alguien vaya por Hefestion a la orilla del río y que este traiga a la caballería, debemos ayudar a Cratero antes de que sea demasiado tarde...

Veo la cruenta batalla mientras avanzo y siento el deseo de salvar a mi ejército, te miro llegar a toda prisa con los refuerzos, estamos en medio de la tormenta y no importa lo que hagamos no saldremos de aquí hasta haber ganado.

-¡¡¡Alejandro!!!

Escucho tu voz llamándome poderosamente y me siento feliz de poder estar combatiendo a tu lado en estos momentos, de ahí que mi deber es también llevarte a la gloria eterna.

-Hefestion toma el centro, ¡¡¡vamos macedonios!!!

Esta sensación al cabalgar sobre Bucéfalo me provoca sentir que estoy volando, tanto así que me adelanto a todos quedando de frente al enemigo y completamente expuesto, pero mis acciones siempre les dan el coraje para seguir así que me enfrento sin pensar en las consecuencias y tu lo sabes, intentas contenerme sin éxito.

-Alejandro detente los caballos ya no quieren avanzar...

La visión de la guerra suele ser espeluznante no culpo a estos pobres animales de no querer seguir su camino hacia a la muerte o de ver a los hombres de Cratero y a el mismo retrocediendo, ahora solo somos Bucéfalo y yo, lo susurro a mi fiel caballo...

-vamos Bucéfalo que solo es sol y sombra... sabes que seremos tu y yo juntos una última vez (ahora me dirijo a los hombres que están detrás y al frente de mi, tu mi querido Hefestion entre ellos) ¿no es algo grande vivir con valor y morir ganando la fama eterna? Vamos macedonios no querrán vivir eternamente... en nombre de Zeus ¡Ataquen!

Me lanzo con todo hacia delante, dispuesto a encontrar la muerte pero venciendo al final.

Mato todo a mi paso, eso les debe dar el coraje para luchar, veo mi siguiente objetivo... ahora debo terminar con esas bestias...esos malditos elefantes, lo poco que recuerdo es que seguí sin detenerme, de nuevo deje de ser yo mismo permitiendo a la sombras del destino tomarme, no me percate de nada hasta que un dolor agudo se clavo en mi cuerpo, provocando una estrepitosa caída y entonces la oscuridad se tiño de rojo.

De alguna forma que aún no comprendo estoy tendido sin poder moverme pero vivo, a lo lejos escucho tu voz llamándome perdiéndose en el dolor de tu grito, así como el relinchar de Bucéfalo, no tardaron en llegar hasta a mi quitándome el casco y colocándome sobre un escudo, no tengo ya ningún control sobre mi persona ni sobre nada mas pero puedo percibir la batalla continuar, ver morir a los hombres, verte herido a mitad del camino, ver a Bucéfalo tirado desangrado y es cuando mis ojos se cierran con una pesadez inaudita, por un momento pensé que esa sensación era morir y lo lamente por muchas razones y tu eras la principal de todas ellas.

Pero escuche voces en la profunda oscuridad que me rodeaba, todas decían que estaba grave y que tal vez no despertaría nunca, sigue pasando lo que me imagino es el tiempo y de pronto veo la luz ante mi ojos y después siento a  Bagoas y a alguien mas que parece ser el médico

-el rey esta despertando

Después gritos cargados de júbilo, al poco logro comprender que me hallaba con vida pero mi cuerpo parece no ser mío, no quiere moverse aunque se lo pido, el médico se acerca  y me revisa con cuidado

-no lo intentes rey, estas grave y en tu condición moverte sería un suicidio

Logro juntar fuerza para hablar o por lo menos intentarlo

-la bata...lla

-has ganado gran rey pero ahora debes descansar

Tras escucharle, de nuevo caí en una especie de letargo, estaba medio inconsciente pero sin poder moverme, pasarían semanas antes de poder hacerlo, pero día con día lo logre superando todas las expectativas sobre mi futuro, una vez que estuve mas conciente pregunte por ti y te mande traer pero me informaron que tu estado también era delicado, te habían herido en la pierna izquierda y tuviste riesgo de desangrarte por lo tanto no era conveniente traerte a mi lado, eso me lleno de inquietud y en cuanto pude ponerme de pie fui a buscarte pese a todo, agradezco a los Dioses mi terquedad por ella es que te trasladaron aún mas cerca de mi y pude verte.

Estabas recostado con un muy pálido semblante pero una sonrisa se dibujaba en tus labios que también habían perdido algo de su candor

-Patroclo...

-no hables Aquiles, no hace falta

Estiraste tus brazos y sujetaste mi espalda con esfuerzo, al parecer cualquier movimiento no previsto te causaba gran dolor

-¿cuando podrás levantarte?

-supongo que me llevara un par de meses pero no tengo nada que no pueda repararse.

Me incline y como pude te bese, desde ese día y muy a pesar de Roxana te quedaste a mi lado, los dos estábamos juntos en mi lecho que había sido muchas cosas pero nunca la cama de dos convalecientes.

Pasarían alrededor de tres semanas para poder estar presentable para los hombres del ejército, en ese lapso hablamos mucho y con tu ayuda me decidí  a que era ya tiempo de volver a Babilonia, de probar ser felices e incluso tener una nueva esposa, esta vez decidimos juntos que sería Estatira y como regalo te convertirás en mi hermano pues tu mismo te desposarías con la hermana menor de esta bella princesa, ambos estábamos de acuerdo.

Una vez decidido era la hora de hacerlo saber a todos, te sacaron de la tienda real, me aliste a seguirte y con la ayuda de un bastón le di la cara a mi ejército, primero el silencio me recibió seguido de un gran coro de voces que daban gracias a los Dioses por mantenerme con vida y fue cuando...los deje ir.

-Hombres de macedonia... volvemos a casa

Al decirles esto y ver las explosiones de felicidad en sus rostros no supe como interpretarlo, había ganado pero también había perdido, tu me buscaste desde donde te encontrabas postrado y me sonreíste conforme, mientras todos vitoreaban mi nombre y me llevaban por el campamento en un gesto de agradecimiento por terminar con mi sueño, casi puedo ver a Filipo orgulloso de mi, felicitándome desde la cima del campamento, ahora estoy en paz y de inmediato se alista todo para nuestra partida de tierras indias.

Tras dejar ofrendas a los dioses por terminar este viaje nos dirigimos al oeste cruzando el desierto y explorando nuevas rutas para Babilonia, tardaríamos meses en volver y el costo fue alto, muchos murieron por mi soberbia aún no sabemos cuantos en realidad, yo en ese momento mire este fenómeno como un castigo de los Dioses a los hombres por haberme desafiado se que muchos me maldijeron por ello pero al final tuve mi recompensa la hermosa y hechicera ciudad de Babilonia estaba esperando por todos los sobrevivientes después de 6 largos años.

Como lo planeamos cada uno de nosotros contrajimos matrimonio en Susa, Dripetis se convirtió en tu mujer y Estatira en la mía, junto a ellas partimos a pasar el inverno a Ecbatana, gracias a tus consejos celebraríamos unos juegos pensando en entretener a los soldados, era un buen momento para hacerlo antes de iniciar una nueva campaña en la primavera era conveniente tenerlos felices.

El otoño ese año era propicio, el viento estaba cargado de aromas florales, como tu fragancia de violetas que aún me vuelve loco...todo esta listo, los mejores artistas y atletas se han dado cita en esta hermosa ciudad...

Debí sospechar que tanta belleza no se soporta junta así como tampoco lo hace la felicidad, tiende a ser tan efímera.

Una tarde muy en particular despachamos a nuestras mujeres de regreso a Babilonia y quedamos solos, caminamos por un bosquecillo lleno de árboles frutales, me recosté en la suave hierba y tu no tardaste en imitarme, te dispusiste sobre mi, tus piernas me rodearon, me besaste y comenzaste a desvestirme ansiosamente, esta sería la ultima vez mi amado Hefestion en la que estaríamos juntos y quiero rememorarla  o mejor dicho quiero revivirla una y otra vez por la eternidad...

-Alejandro mira todas estas cicatrices te has vuelto muy descuidado...

Destapaste mi pecho y lo cubriste con besos, tu aterciopelada lengua me acariciaba  y mis pezones reaccionaban poniéndose duros, entre algunos gemidos logre hablar, mientras buscaba con torpeza quitarte la túnica.

-son mi trofeo estas marcas que ahora besas y adoras ahhh así como las tuyas son mi tesoro por que cada una representa un momento en nuestra vida que ya no existe mas, solo estas cicatrices nos hacen creer en lo que vivimos alguna vez y  que no fue un sueño...

Me besas en el cuello y desastas la cinta que sujeta tu traje resbalando este por tus brazos, que tienen un bronceado dorado que los hace lucir tan atractivos

-estas muy poético Aquiles no es necesario ser tan solemne yo solo quería burlarme de ti un poco, regañarte por tener tanto arañazo en el cuerpo, te recuerdo que este no es solo tuyo, yo reclamo lo que me pertenece también

Tras descubrir tu desnudez, te tome del mentón besando tus labios que tienen un ligero sabor a manzana, tu olor a violetas y el mío a jazmín destacan en el ambiente, tus caderas comienzan a moverse inquietas sobre mi cuerpo, nos recargamos en un árbol que nos da una espléndida sombra, ahora soy el que besa todo a mi paso hasta postrarme en tu miembro que ya luce erecto, te hago levantarte y quedar de frente sujetándote de esta forma a la vez que estoy arrodillado ante ti, mi lengua es ahora la que rinde tributo a tu glande jugando con ese precioso orificio, metiendo tus sacos en mi boca, introduciendo mis dedos ensalivados en tu cuerpo precisamente en ese rincón que te llena de placer, haciendo espacio para mi, mientras tu comienzas un balanceo delicioso, me sujetas el cabello y me guías como tanto te gusta hacerlo, siempre has sido un estupendo estratega, a tu lado mis mas grandes ideas tomaban forma, siempre tienes el don de darme un comentario atinado, una certeza para ganar y en el sexo eres igual, desde la primera vez hasta hoy me dices el camino a seguir y el llano mas seguro para llegar a el.

-Oh Alejandro así hazlo mas adentro, quiero que me des tan duro como puedas, quiero sentir como me revientas, quiero que me marques para siempre

Te escucho tan excitado y tu cuerpo esta tan sensible a mi toque que entre mis piernas puedo sentir gotear mi miembro.

-ahhh por favor para un momento y métete en mi, quiero terminar contigo

Saco tu miembro de mi boca y te coloco de espaldas al árbol, sujeto tu pierna derecha en el aire así tengo una visión completa mientras guío mi hombría hacia ti, luces ansioso y un precioso sonrojo te cubre

-ah vamos, ya no me hagas esperar, entiérrate en mi Aquiles, hazme sentir vivo

-lo haré Patroclo, solo a ti por siempre, te daré tan duro que hasta las estrellas te envidiaran pues solo tu eres el amado y amante de Alejandro

Te penetre con fuerza y totalmente en una estocada, tu gritaste de placer y enrollaste tu pierna en mi cintura facilitándome aún mas el que te poseyera, podía ver mi miembro entrar y salir de ti y eso me encendía como nunca y creo que lo notaste

-¿te gusta lo que ves Alejandro?

-si, me encanta ver como te la meto Hefestion, saber que eres mío y de nadie mas ahhh eres precioso

-a mi me gusta mas ver tu rostro todo ahhhh apasionado, completamente perdido en lo que haces, eres tan entregado mi Aquiles, no quiero dejar de ver esa cara de placer que pones o perderme uno solo de tus gemidos

Tome una de tus manos y enredamos nuestros dedos, mientras nuestras caderas seguían en su sensual danza.

-te prometo que aunque seamos ancianos siempre podrás verme de esta manera...loco por ti

-me estas diciendo que pase lo que pase ¿llegaremos a viejos y que no me dejarás?

-te lo juro mi Patroclo no hay nadie en este universo que pueda separarte de mi... nadie, moriremos juntos.

Te penetre fuertemente de nuevo y me quede dentro de ti  obligando a Priapo a derramarse entre nuestros cuerpos, te hice mío mientras lance un reto a los Dioses y tal vez fui demasiado osado y este es ahora mi castigo.

Salí de ti y te dejaste caer sobre la hierba, yo me recosté en tu vientre para tratar de recuperar el aliento, esa tarde hicimos planes, tal vez demasiados, pero la felicidad era tan grata que nunca pensé que esa era la despedida, el atardecer nos regalo una de las vistas mas increíbles de mi vida, me vestí envuelto de una aura naranja, jugueteo con tu cabello y tu ropa, llenándote de besos y sin saberlo te di los que imagino fueron tus últimos momentos de verdadera plenitud y felicidad en tu vida, por lo menos siento el consuelo de que cuando partiste supiste cuanto te amé.

Al regresar a la ciudad nos topamos con la noticia de la llegada de Roxana, tal vez quiso aprovechar esta oportunidad para estar a solas conmigo pero para su desgracia ella ya no es bienvenida a mi lecho, se que me espía y cela, estoy seguro que sabe cada una de mis actividades y no deja de planear como atraparme pero aún así su destino esta ligado al mío por lo menos hasta que encuentre una forma de deshacerme de ella, durante la ceremonia de apertura de los juegos fuiste tu quien ocupo el lugar a mi derecha, con quien pase la mayor parte del tiempo durante los siguientes 4 días, con estas acciones espere que ella fuera capaz de comprender pero solo ignoraba mi comportamiento y seguía necia en quedarse lo que me ponía de un humor francamente enfadado, es verdad que comencé a percatarme de tu semblante pálido, incluso de una extraña tristeza en tu mirada pero llegue a pensar que este mal se debía a la presencia de Roxana, siempre creí que ella despertaba en ti grandes molestias y celos, no es un secreto a estas alturas que ella te había retado por mi amor, tratando de colocarse entre nosotros como mi favorita, pero si he de ser sincero ella me importa menos cada día que pasa.

La única persona que me importa eres tu...

-Estas cansado Patroclo, ¿has dormido bien estos días?

Estamos en medio de una función de teatro, he notado que comes muy poco y te ves mas desalentado que nunca pero intentas que no me preocupe

-estoy bien Alejandro, solo que este calor me hace mal hay ratos que es sofocante ¿no lo crees?

-Hefestion hace un clima agradable déjame tocarte la frente

Me acerco a ti y puedo verte sudando, pero no de la forma habitual pareces estar ardiendo en fiebre

-como lo imagine debes estar enfermo, después del teatro irás directo a descansar

-pero ¿y la cena con los generales?

-te excusaré ante ellos y no quiero reproches esto es una orden Hefestion

-entonces si es una orden de mi rey iré a descansar y mañana me encontrarás como nuevo

Te levantaste con algo de trabajo en cuanto la función llego a su fin, pero no le preste atención ya que no quiero sobreprotegerte, se que hay momentos en que la herida de tu pierna te causa dolor, te observe marcharte pero no era yo el único en hacerlo, pude ver desde la tribunas de debajo de nosotros que Casandro también lo hacia, con un descaro natural levanto su copa en tu honor, Yolas su hermano estaba con él desde hacía un par de semanas atrás y el temperamento de tu antiguo amigo y ex amante parecía mas sosegado tanto así que le correspondí al saludo de forma cordial e hipócrita.

Después de pasar gran parte de la noche con los generales, llegue a mis aposentos y de inmediato le pregunte a Bagoas por ti pero me dijo que no te habías presentado a buscarme, por un momento creí que se debía a la fiebre que te aquejaba así que pensé te vendría bien estar en tu propio lecho para recuperarte mejor, pero al llegar el amanecer un terrible sueño de desolación me azoto con fuerza, así que mande a mi esclavo a buscarte, regreso aprisa y me dijo que esta mañana en particular no te encontrabas del todo bien, que pasarías gran parte del día en cama pero que yo debería divertirme con las actividades de los juegos, siendo rey no me era posible no asistir lo cual me resulta imposible si no te tengo cerca, así que para estar seguros envió un medico a tu habitación y espero por las noticias.

Pasado el medio día me encuentro a mi mismo leyendo y contestando cartas cuando un sirviente tuyo me pide que vaya a verte, tu condición ha empeorado rápidamente y pides por mi presencia.

Debo decirte que por un momento creí que estabas tratando de enredarme con la intención de que pasáramos el resto del día en tu lecho incluso una risilla quiere escapar ante la dulce idea de tenerte pero al entrar en tu habitación es cuando puedo palpar la dimensión del asunto... estas muriendo y el corazón se me acongoja tan solo de verte recostado sufriendo de un gran dolor, el medico esta a tu lado pero no parece hacer nada para aliviarte.

-pero... si anoche estaba bien

-ha sido el agua majestad la mezclo con vino

-¡¡pero como es posible!! ¿Será tifus de la india?

-yo no me preocuparía majestad solo necesita unas cuantas noches de descanso pero por ahora que no tome vino

Probé de tu copa y  me postre ante tu cama tomando  tus manos, este medico solo dice necedades alguien da la orden de que nos dejen solos, ahora trato de tomar tu temperatura sobre tu sudorosa frente, volteas trabajosamente la mirada hacía mi y puedo ver lágrimas en tus ojos

-ahora ya estoy mejor pronto me levantaré...

Me lo dices en un susurro casi dulce y yo te contesto con el mismo tono pero cargado de amor, los dos mentimos...

-iremos a Arabia en la primavera ¿lo recuerdas? y yo no quiero irme sin ti

Haces un esfuerzo por contestarme  y yo siento arder los ojos, no puedo permitirte que me dejes Hefestion

-¿Arabia? Solías vestirme como un jeque mientras agitabas una cimitarra de madera, eso era tan tierno...

Puedo ver claro en tu cara que sufres, un espasmo de dolor se apodera de ti y se que es mi oportunidad si no digo ahora lo que significas para mi tal vez ya no habrá tiempo

-fuiste el único que no me dejo ganar, el único sincero, Hefestion tu me salvaste de mi mismo por eso te lo ruego no me dejes...

Instintivamente buscas y tomas mi mano, puedes sentir nuestro anillo en mi dedo y quedamente me llamas

-oh Alejandro recuerda siempre al joven que quería ser Aquiles y que luego lo supero

-y tu Patroclo dime que paso después... ¿acaso el nuestro es un mito en el que solo creen lo jóvenes?

-pero es un mito de lo mas hermoso del que subimos y caemo...s

Te retuerces del dolor y mis lágrimas escapan cobardes a perseguirte

-¿Hefestion?

Tu sonríes cada vez mas quedamente para tratar de calmarme

-sabes que me preocupo por ti...sin mi

-no soy nada si no estas (me acomodo en tu cama y te abrazo con fuerza) vamos lucha Hefestion, te recuerdo que moriremos juntos, es nuestro destino, tendremos hijos con nuestras esposas y jugarán juntos como nosotros hicimos, construiremos mil barcos, rodearemos Arabia y subiremos navegando por el Nilo hasta Egipto allí construiremos un canal a través del desierto hasta el mar Mediterráneo navegaremos hasta Cartago y también a esa gran isla Sicilia donde obtendremos grandes tributos, después desembarcaremos en tierras etruscas se que luchan bien ahí, pero les venceremos, luego quiero llevarte a las tierras del norte, saliendo por las columnas veremos el gran océano y algún día quizás en unos 10 años Babilonia con su magnifico puerto será el centro del mundo, crecerán las Alejandrias, todos los pueblos se mezclaran y viajaran libres, Asia y Europa se unirán y envejeceremos...juntos, observando desde el balcón ese nuevo mundo...

Temo mirarte tu cuerpo esta rígido en mis brazos, quise contarte como siempre lo he hecho mis planes que te seducen, nunca te has resistido a ellos, estoy esperando escuchar tu voz pero de tu boca nada sale

-Hefestion (te llamo lleno de miedo una y otra vez) ¿Hefestion, Hefestion? nooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Te miro y estas muerto en mi brazos, en tu rostro se dibuja una pequeña sonrisa pero mi dolor es inmenso, me niego a creer lo que esta pasando, tras mi grito la habitación se llena de gente y es cuando ahora no solo el dolor también la cólera me toman por completo y para siempre, ya que sin ti no tiene caso vivir

-¿Dónde esta ese doctor?

-no logro entenderlo majestad no puede ser posible juro por los Dioses que yo...

Mi rabia es infinita si yo sufro en todos debe reflejarse mi dolor...

-quítate de mi vista, serás ejecutado de inmediato, crucifíquenlo, quémenlo vivo, no me importa solo muere maldito...

-su majestad piedad...

El hombrecillo es echado fuera y Ptolomeo que acaba de entrar asustado intenta apartarme de ti, lo cual es imposible no hay forma en que te pueda dejar rodeado de esta oscuridad...por eso me aferro a tu cuerpo

-Alejandro por favor ven conmigo

-no me toques  y lárgate, todos ustedes ¡mentirosos! yo sé que le odiaban fuera déjenme solo, no le toquen, no le miren, Hefestion es mío

Las lágrimas me ciegan, no puedo ni pensar, sentí que todo era una pesadilla y mi deseo es el de seguirte y encontrarnos en el Hades, no hay forma en este mundo para escapar de esta sensación, este es el verdadero castigo de los Dioses para mi, tener que vivir sin ti...

Mire a Bagoas y este se acerco hacia mi, solo a él le dejaré estar presente, le pido que no te deje solo, miro todo con detenimiento y clavo la vista en tu copa con vino, ya el medico lo ha dicho antes no era posible que murieras de una infección a menos que ¿fueras envenenado?

Me coloco de pie dejando a Bagoas a cargo, nadie debe verte sin mi consentimiento, corro por los pasillos hasta dar con el aposento de Roxana ahora todo esta claro para mi y ella pagará por esto...

-¡¡¡salgan arpías todas ustedes fuera!!!

Roxana reposa tranquilamente cepillando sus negros cabellos con calma y no parece sorprendida por el modo en que su séquito es despedido

-has bebido de nuevo, vete Alejandro

-ha...muerto

-¿quién? De que hablas

-muchos le odiaban pero ninguno se habría atrevido a hacerlo

-He...festion ¿Hefestion ha muerto?

No me engañas bruja del desierto se que fuiste tu y como si leyeras en mi mirada te apartas violentamente

-tu estas loco

Pero la acorralo, tendré que acabar con ella de inmediato

-eres un monstruo...me has arrebatado a quien mas he amado, que todas las furias del infierno entren en tu miserable corazón

La tumbo sobre la mesa e intento ahorcarla estoy apunto de matarla pero entonces ella suelta su última ración de veneno

-no, Alejandro...espero un hijo tuyo

Las mujeres entran y me separan de ella mientras soba su cuello e intenta arrodillarse para pedir mi clemencia

-Alejandro, llevo tu hijo... por eso vine hasta aquí para darte la noticia, eres mi esposo, mi rey y tendrás un hijo

Todo esto me aturde esta mujer quiere que le toque el vientre pero no puedo hacerlo, ya no me interesa ser el padre de nadie

-que pobre y desafortunado hijo...no vuelvas a tocarme o te mataré

Aparto a Roxana y salgo a buscarte, se que fue ella y no podré perdonarla nunca... aunque la escuche chillar y lamentarse ya es tarde, nunca seremos una familia.

Regreso a tus habitaciones y encuentro a Bagoas de pie a lado de tu cama, Casandro esta aquí y tristemente acaricia tus manos

-Bagoas te dije que nadie podía entrar

-mi señor él se impuso

Aparto al muchacho y sujeto a Casandro por la ropa

-largo de aquí miserable, no le toques de nuevo o haré que te corten las manos

Pero Casandro no me teme se suelta de mi agarre y se me planta enfrente

-ha sido ella ¿no es así? Esa bárbara del desierto le mato por tu causa, siempre lo supe y se lo advertí tantas veces, te odio Alejandro, si alguien es culpable aquí solo mírate en un espejo

-fuera, es la última vez que lo repito, ya le has visto pero no permitiré que lo hagas mas

Casandro echa una última mirada sobre ti, deposita un beso en tu fría frente y sale sollozando, una vez solo con Bagoas comienzo a dictar las órdenes lo mas claro que puedo, mis pensamientos están atropellados

-Bagoas necesito que traigas a un embalsamador, pero no cualquiera necesito el mejor de todos ellos, alista una carreta para ir a Babilonia, ahí llevaremos a mi Patroclo cuando este listo

-si mi señor

-que nadie me moleste, cuando sea la hora de entregar el cadáver saldré hasta entonces déjame solo.

Bagoas salió en un cauteloso silencio y me quede contigo buscando entre tus pertenencias la armadura de Patroclo, triste es el día en que debes usarla.

Revise y guarde con gran amor todas tus cosas, habían entre ellas cartas y poemas muy personales, con cada una derrame tantas lágrimas que ahora mismo me pregunto como puedo ver con estos ojos que no paran de llorar, cuando sentí que no podía mas me recosté a tu lado, te susurré cuentos y canciones, podía sentirte en esa habitación conmigo, pero tu calor se había escapado...

En algún momento me dormí, fue hasta que sentí unos brazos rodeándome que pude estar conciente, creí que eras tu y que todo se trataba de un mal sueño pero al enfocar en esa media oscuridad era Bagoas el que ahora se aferraba a mi...

-mi señor las personas que mandaste llamar están aquí y necesitan llevarse el cuerpo...

No hizo falta que terminará de hablar lo comprendí y la rabia que me poseía hacía unas cuantas horas ya se hallaba desvanecida ocupando su lugar la mas profunda de las tristezas: la mas grande de todas ellas.

-entiendo ahora iré Bagoas

-Iskander, debes lavarte has estado no se cuantas horas pegado a él y puede ser peligroso

Te escucho Bagoas pero no me importa nada de lo que dices

-¿quién es el encargado de preservarlo?

Lanzo la terrible pregunta mientras me levanto del lecho y te miro Hefestion, creo que es cuando luces mas hermoso que nunca, no has perdido tu belleza que si bien es un semblante pálido sigues siendo precioso

-es un egipcio, como lo has ordenado es el mejor de todos, también debo decirte mi señor que los artistas y atletas están por marcharse todo ha sido suspendido y...

-no les dejes ir Bagoas, quiero tenerlos para los funerales del mejor de los generales, confió en que te harás cargo de que todos ellos nos acompañen a Babilonia, cuando Hefestion este listo partiremos, ahora llévame a mis habitaciones

-una cosa mas gran rey

Detengo mis pasos y me giro sobre ellos, si me retienen mas aquí lo mas seguro es que pierda este momento de valor en el que tengo que dejarte

-que pasa Bagoas, dilo ya...

-tu reina se ha ido a Babilonia

Suspiro tranquilo y salgo de tus aposentos Hefestion, al hacerlo me topo con la mirada escuálida de los generales y además la mirada aguda de un egipcio que entra apresurado con un grupo de hombres a tu cuarto, no me atrevo a voltear mientras me alejo, pero puedo escuchar como coros dentro de un sueño las voces de todos aquellos que dicen ser mi amigos y que afirman sentir tu muerte tanto como yo lo siento, no hace falta decir que no les creí.

Paso una semana, esos días posteriores a tu partida han sido los mas crueles de mi existencia me  he quitado hasta el último de mis cabellos y mande hacer lo mismo con los caballos, después me encerré no recibo a nadie, no he comido nada, no tengo fuerzas para levantarme, pero he mandado llamar a los sacerdotes para pedir que seas aceptado entre los Dioses guerreros, tendré mi respuesta una vez que lleguemos a Babilonia.

El día no tardo en llegar, me avisaron que estabas listo, fui a verte y lucias perfecto en tu armadura de Patroclo tanto así como si la vida aún siguiera en ti, pido que te coloquen en mi caravana, viajaremos juntos hasta la que será tu última morada y saldremos de inmediato.

A pesar del que viaje no era largo me sentí profundamente fatigado al llegar, Dripetis me solicitó verte y por cortesía a mi esposa accedí, la vigile todo el tiempo,  la jovencita estaba triste de verdad y en el tiempo en que fue tu esposa puedo intuir que se debió enamorar de ti, sus lágrimas son sinceras, eso si que lo puedo percibir pero la chiquilla por mas encantadora no pudo decirme si en su vientre engendraba algo de de tu propia vida, me alimentaba la esperanza de que así fuera pero la muerte te llevo completo.

Los generales temen por mi estabilidad, lo se y les escucho cuchichear a mis espaldas, se que ellos no entenderían, pero cada detalle relacionado contigo es y debe ser perfecto, casi no puedo perdonarles a esos sacerdotes que no te concedan el honor de un Dios si para mi eso es lo que eres y juraría que ahora me visitas en mis sueños pero por lo menos pasarás a la historia como todo un héroe y uno de corte divino al que todos deberán adorar o será como si estuvieran en mi contra.

Bagoas sigue fiel a mi lado, me convence de seguir viviendo y si lo estoy todavía es solo para asegurarme de que tengas la gloria y el reconocimiento que te mereces, así en tu pira funeraria ordeno que todas las luces de la ciudad se apaguen incluidas las luces de los templos, me dicen que esto es un desafío a los Dioses pero es que todos ignoran que ya me han quitado lo mas importante y valioso.

Ahora te miro arder y comienza el declive de mi propia existencia, tome un puñito de tus cenizas y los guarde conmigo, traje los mejores arquitectos y he ordenado la construcción de un monumento para ti, después encuentro consuelo en los brazos de Bagoas y de Estatira, el vino ayuda y mucho, así que celebramos interminables fiestas en tu honor, cuando me doy cuenta han pasado casi 6 meses desde tu partida y estoy alistándome para otra fiesta mas pero esta vez es diferente, siento un cansancio enorme sobre mi cuerpo, no me había percatado de lo delgadas que están mi manos, incluso temblorosas, estoy por cumplir 33 años y me niego a ser mayor que tu, a avanzar por este camino yo solo.

Como era de esperarse todos se encuentran aquí reunidos y en cuanto me ven entrar a la fiesta el vino mas fuerte comienza a circular y yo bebo sin parar, según las costumbres macedonias inclino una y otra vez mi copa, Ptolomeo me mira y se acerca por primera vez en meses.

-Alejandro, mi rey no bebas mas, todos hablan de que te ves ya demasiado cansado, ¿por que no regresas a palacio a descansar?

-oh Ptolomeo mi buen amigo y hermano, no puedo descansar, cada vez que cierro los ojos le veo  y quiero alcanzarlo pero la oscuridad es ahora su dueña y no me lo presta ni siquiera un momentito, no pierdas ya tu tiempo viejo amigo, déjame ya

-¿crees que si mueres eso le haría feliz?

-así por lo menos estaríamos juntos

Le rozo el hombro a Ptolomeo mientras veo llenarse mi copa de nueva cuenta, es como si mil rostros distorsionados me miraran y alentarán, son el mal hecho carne esta vez brindo por todos mis amigos y por el mito de nuestra existencia, bebo sin parar y caigo al suelo estrepitosamente.

De eso hace tres días mi amado, desde entonces me he puesto ha recordar a detalle de todo lo relacionado con nosotros, siento a la fría muerte acercarse a mi, solo me lamento por que no podré ver el monumento hecho para ti terminado.

Los médicos vienen y van, cada vez se siente mas claramente que la vida me deja, todos lo saben, incluso he mandado traer a Estatira para que me vea antes de partir espero que lo logre por que las fuerzas me están dejando.

Esta noche Bagoas esta a mi lado, fiel a mi hasta el final... es hora de despedirme se que tal vez mañana no tenga la fuerza suficiente de hacerlo, cada vez me siento mas cerca de ti...

-Ba...goas

-si mi señor ¿dime si necesitas algo, lo haré traer para ti?

-lamento dejarte solo muchacho...

-yo no lamento haberte conocido Iskander, a tu lado fui inmensamente feliz

- y debes seguir siendo feliz, pronto serás libre, no dejaré que te esclavicen, Ptolomeo...él...te cuidara

Veo sus ojos negros llorando como quisiera hacerle ver que no debe sufrir por que estoy haciendo lo que quiero, pronto estaré contigo...

-una cosa mas Bagoas...

-dime gran Alejandro

-una vez que este muerto y mi pira funeraria arda en los cielos, toma un pedacito de lo que quede de mi, en esa pequeña cajita de oro esta Hefestion, solo asegúrate de que estemos juntos

-así lo haré mi señor

Después de esto caí en un profundo letargo, al despertar del que considero un fantástico sueño comprendo que no debí temerle al destino, es estar vivo lo que es insoportable, Ptolomeo, Cratero y Casandro están al pie de mi cama, la fiebre ha subido y ahora me es imposible hablar pero escucho nítidamente todo lo que pasa a mi alrededor, es la hora de que el ejército vea a su rey por última vez...

Un sin fin de hombres pasan a mi lado, algunos besan mis manos, saben que este es mi final, un chiquillo de mirada penetrante se inclina hacia a mi susurrándome algo que me hace querer exterminarle como al peor de los bichos

-fui yo Alejandro, yo le mate y si pudiera hacerlo de nuevo, lo haría

Le veo alejarse de mi, como me es posible le sigo con la mirada, yo le he visto antes estoy seguro y es cuando los brazos de Casandro le reciben en un cálido abrazo, puedo entender que este le dice "hermano"

Yolas te ha matado mi amado, no fue Roxana ni tampoco fui yo, fue por Casandro que estás muerto, ahora lo entiendo, Yolas debió ser el confidente de su hermano, este al quejarse por tu abandono y sintiéndose despreciado le hizo ver al menor de sus hermanos que eras un odioso ser merecedor del peor de los castigos, creó en su hermanito un profundo odio que desencadeno en tu muerte, él te mato para limpiar el nombre de su hermano y reestablecer su orgullo y probablemente Casandro no lo sepa, a mi muerte él bien podría iniciar una guerra y terminar con toda mi descendencia se que lo hará por que yo haría lo mismo siendo él.

Mi impresión es tanta y tan grande que quiero que mi cuerpo me obedezca y se ponga de pie pero los médicos no hacen nada para ayudarme, todos me dejan a mi suerte.

Se inicia una guerra encarnecida por el poder, tristes buitres que no esperan a que yo ya no este, lo quieren todo de una vez y exigen un nombre:

el de mi heredero.

Pero mi mente comienza a perderse en ti, pienso en todos aquellos a los que amé como mi padre, Filotas y su padre Parmenio, Clito el negro y tu, se que están esperándome puedo verlos claramente sobre mi, quiero ir con ustedes, tu en especial mi amado Patroclo estiras tus manos y rozas las puntas de tus dedos con los míos y yo lucho por no romper ese lazo alcanzo a escucharte decir "déjalo ir" como puedo saco nuestro anillo de mi dedo, las voces desesperadas me rodean y acosan, incluso la voz de Roxana a la cual culpe injustamente y que llora descontrolada pidiendo perdón, solo espero que Zeus les proteja a ella y a mi hijo, que quepa la cordura en todos estos hombres con los cuales tuve el gusto de luchar y que me llevaron tan lejos así como yo hice con ellos cruzando frontera tras frontera, también pienso en mi madre, se que comprenderá que esto debía ser así...

Es ahora cuando sigo tu camino, una fina oscuridad me envuelve pero no tengo miedo, estas aquí conmigo puedo sentirte claramente  y susurras que "vivimos siempre juntos y moriremos juntos" ahora es cuando me voy y lo último que veo es a nuestro anillo rodando por el suelo, después solo la paz del silencio.




Notas y Disclaimers de la autora de este Fanfiction:

Ningún personaje me pertenece pero algunos diálogos y pasajes de esta historia fueron tomados de la maravillosa película de Oliver Stone "Alexander",  así como un fragmento del libro "la Juventud de Alejandro" de Roger Peyrefitte, las novelas de Gisbert Haefs "Alejandro el conquistador de un imperio y Alejandro el unificador de Grecia" también fueron fuente de inspiración y base en este relato que no tiene otro fin mas que el de entretenerlos.

Los protagonistas de este relato son personificados por Colin Farrell como Alexander, Jared Leto como Hefestion y Jonathan Rhys Meyers como Casandro.

Con cariño para todos aquellos que aman el slash.

No hay comentarios:

Publicar un comentario