viernes, 4 de diciembre de 2015

Arigatou capitulo 4


Wolfram & Yuuri 


La gran traicion Capitulo 4
Murata parecía león enjaulado dentro de su habitación en el templo de Shinou. 5 meses  5 largos meses y no había rastro de Von Bielefeld,  la desaparición del rubio  no fue algo planeado, no  como  todas las intrigas creadas para  incitar el regreso a casa del estúpido de Shibuya,  debía reconocer que las cosas habían salido aún mejor de lo esperado excepto claro porque su rubia obsesión había desaparecido, no fue complicado convencer a Lord Weller (es decir Conrad) de que él: Murata, como el contenedor del alma del gran sabio debía permanecer en Shin Makoku, aún cuando Yuuri no estaría más y la posibilidad de que regresara era cada vez más alejada .

Usando su poder como estratega convenció a Conrad, Gwendal y Gunter de que podría ayudarlos a ganar la guerra (que por su puesto se desato sin piedad una vez que el Maou se fue, algo que también estaba finamente dispuesto para que sucediera de esa forma, ya que el mismo se había encargado de hacer negociaciones con los enemigos de Shin Makoku a cambio de tierras y tesoros ocultos en el país de los Mazokus quienes aprovecharon el caos de su país vecino para apoderarse de todo lo que pudieran) continuando con su plan, de esta forma su majestad Wolfram Bon Bielefeld quedó como Maou regente en la ausencia de su esposo Yuuri,  no fue una tarea complicada lograrlo ya que manipulando a la nobleza satisfactoriamente y sin lugar a dudas hizo que  los representantes de las 10 familias estuvieran de acuerdo, incluso Adabert lo acepto.

Entonces, esa misma mañana que el Maou regreso a la tierra con su madre,  el más joven de los hermanos desapareció.

Según Conrad su pequeño hermano partió de inmediato a calmar la región del norte de las invasiones enemigas, una situación que requería de la presencia del futuro nuevo Maou, pero Murata sabía que no estaban siendo atacados por el norte por lo que, la posibilidad de que el rubio estuviera ahí era una mentira,  lo sabía mejor que nadie porque de ninguna forma lo expondría a tales peligros cuando lo que más necesitaba era de su cuerpo en perfecto estado.

Lord Weller estaba ocultando algo grave podía sentirlo hasta en los huesos, pero por más que hacia para sacarle la verdad,  más resistencia mostraba el castaño.

Tendría que usar métodos más efectivos para conseguir la ubicación de Wolfram y tenía que hacerlo cuanto antes. Aún tenía el ejército de sombras bajo su mando pero se hacia mas complicado controlarlo sin la presencia de Shinou y este necesitaba un envase para su alma,  pero no cualquiera podría llevar el alma del rey original,  (el gran amor de su vida) solo un mazoku de la más noble descendencia podría hacerlo y esa persona resulto ser nada más ni nada menos que Wolfram Bon Bielefeld.

Así que las opciones estaban agotadas necesitaba saber donde se encontraba el rubio y tenía que averiguarlo a la brevedad posible.  Por lo que desde esa tarde tendría que instalarse en el castillo Pacto de sangre en busca de alguna pista que lo llevara directo al rubio.


Por su parte Wolfram caminaba tranquilamente en el camino lleno de flores de wolfram que llevaba de regreso a la finca de su abuela (a quien dulcemente llamaba Tota y era la progenitora de Cheri sama) la mujer en cuestión era dulce y comprensiva, una mazoku capaz de controlar igual que él, el poder del fuego, incluso fue ella quien le enseñó a usar la magia siendo un pequeño de no más de 3 años y ahora mismo era Tota la encargada de velar por él y por la seguridad del bebé que llevaba en su vientre.

Había sido un gran impacto para la  bella abuela de Wolfram cuando llegó su nieto cargando un secreto que la conmovió hasta lo más íntimo de su ser,  su precioso Wolfram estaba en cinta y el padre del bebé era el mismo Maou, pero para esos momentos el rumor de una guerra era inminente, era como si la locura se hubiera desatado y en medio de todo ese huracán estaba Wolfram.

El mismo rubito había albergado la esperanza de que con la partida de Yuuri se pudiera evitar una matanza entre los mazoku y los humanos pero al parecer sus ruegos no fueron escuchados porque aún con la partida del Maou no hubo fuerza capaz de contener la guerra.

Al contrario, parecía que se avivó el deseo de sangre y en su estado actual la idea de que su pueblo y los países vecinos estuvieran enterados de que tendría un hijo del Maou no haría más que ponerlos en riesgo a todos,  por lo que, de momento lo más seguro era  según las mismas instrucciones de sus hermanos,  esperar a que el bebé naciera, entonces llevar de regreso a Wolfram al castillo Pacto de sangre,  que cumpliera sus funciones como Maou y pasado el tiempo necesario y una vez mas tranquilas las cosas anunciar al mundo que tenía un hijo de Yuuri,  incluso existía la posibilidad según Conrad de que algún día Yuuri… su Yuuri, pudiera regresar a Shin Makoku cuando su vida ya no corriera más peligro y con esa esperanza le bastaba para poder seguir adelante con todo lo que estaba viviendo en esos momentos.

Acarició su vientre,  esa pequeña pancita donde habitaba su bebé, le gustaba hablarle, cantarle,  hacia todo lo que estuviera a su alcance para permanecer sereno,  los bebés mazoku son sumamente sensibles  y lo que menos deseaba era que su pequeño (o tal vez incluso pequeña) sintiera su enorme tristeza al estar lejos de su padre.

En ese momento se sintió sumamente cansado y con ayuda de Tota se recostó con un solo pensamiento en la mente… Yuuri… acaso estaría pensando en èl? desde su separación sentía esta extraña conexión con el moreno dentro de sus sueños...






-Yuuri---Yuuri despierta… te necesito...

El pelinegro abrió los ojos ante esa visión,  eran constantes esas pesadillas, de vez en cuando le sucedía que al quedarse dormido escuchaba la voz de un chico que lo llamaba envuelto en la oscuridad,   otra veces veía un lugar idílico e irreal,  ubicado en un tiempo y espacio que eran imposibles, debía reconocer que cuando soñaba con ese chico rubio en especial se sentía algo más que ofuscado, frecuentemente se sentía excitado también, a veces también le llegaban visiones muy eróticas de él mismo, compartiendo una cama,  un momento hermoso y luego la angustia de no poder verlo más.

Había platicado con su padre y con su madre sobre esas visiones,  ambos le dijeron que no debía preocuparse porque era normal en un hombre joven esa clase de ”sueños” pero como no quiso quedarse con la duda acudio con un especialista que conoció en la universidad,  (porque  Yuuri llevaba casi un semestre de haber iniciado sus estudios superiores en administración en una de las mejores universidades de Tokyo gracias a su beca por jugar baseball).

Le hacía bien platicar con alguien sobre esas cosas y misteriosamente todos  en su casa se comportaban de una forma muy comprensiva con respecto al problema de sus visiones. 
 Y solo por si acaso llevaba un reporte detallado con la descripción de las cosas que veía en sus sueños, aunque eso lo guardaba para sí mismo. 

 Su familia siempre le brindó apoyo en todo  y no fue esta la excepción, incluso Shori,  quien siempre fue sobre protector  con él, le había confiado que a él también le sucedían esas cosas y que tal vez ya era tiempo que los hermanos vivieran solos alejados de sus padres para evitar que se vieran más afectados por las necesidades de su hijo pequeño.

 Y Yuuri se lo estaba pensando, no encontraba ya una razón para seguir viviendo en casa de sus padres  y la idea de tener esta nueva aventura de vivir solo con su hermano mayor le atraía sobremanera,  además de que le daría la oportunidad de experimentar con el sexo,  porque siendo sinceros  a sus 19 años de edad sentía que ya era el momento adecuado para vivir la experiencia y más después de tener esas candentes escenas  imaginarias con el chico rubio, nunca había pensado de sí mismo que fuera homosexual... pero de ser el caso quería averiguarlo y comunicarlo a sus padres cuanto antes,  tal vez esa era la causa de tantas visiones extrañas.

Estaba tan sumergido en esos pensamientos que no escucho como su madre lo llamaba desde el piso de abajo invitandolo a acompañarlos a cenar, hasta que por fin reacciono al escuchar los pasos de su progenitora por la escalera y llegando a la puerta de su habitación.

-Yuu chan estas bien cariño? -preguntaba su madre por detrás de la puerta
Yuuri se levantó de la cama y sorpresivamente abrió encontrándose a su madre quien lo miraba con algo de preocupación.

Ella sabía mejor que nadie a que se debían las visiones de Yuuri,  eran recuerdos que intentaban colarse a su ser consciente algo que no estaba previsto y le costaba controlar.

Al regresar a casa de sus padres después de vivir en Shin Makoku,  Yuuri  estaba más que impaciente por irse de nuevo,  pero  su madre encontró la forma con la ayuda de Shori y de su esposo de poder convencerlo e incluso usaron la mentira de que Shoma (el padre de Yuuri y Shori) estaba enfermo y que necesitaban de la presencia de Yuuri un tiempo más. Todos estuvieron de acuerdo y pudieron convencerlo.

Esto resultó conveniente incluso por el plazo de 10 días,  Miko se resistía a la idea de dar esas gotas de olvido a su hijo pero al llegar al día número 11 y no saber de Conrad supo que todo estaba perdido, debia ahora cumplir con su parte,  si Yuuri llegará a escaparse hacia Shin Makoku  y se encontrara en medio de una guerra, con todo hecho un caos,  no dudaba de la fuerza de su hijo y de su carácter como Maou y tal vez ese era el verdadero problema,  ¿que pasaría cuando el espíritu del Maou despertara con sed de justicia y aniquilara todo a su paso? 

¿Qué pasaría entonces con todos aquellos que lo seguían? ¿sus sacrificios serian en vano?
No podían permitirse tanto…

Esta vez fue el turno de Yuuri de mirar a su madre con preocupación al notar como se quedó perdida en sus pensamientos…

-mamá , te dije que estoy bien pero--- tu lo estas?

Miko reaccionó en ese momento su imprudencia podría costarles muy cara así que atino a sonreír y regresar a su habitual forma de ser…

-si cariño lo estoy, bajemos a cenar ya tu padre  y Shori nos esperan en la mesa

Así madre e hijo descendieron por las escaleras,  mientras Miko acariciaba una hermosa botella de cristal azul dentro de la bolsa de su delantal, sabía que a este paso Yuuri pronto olvidaría incluso esas visiones.

Pero aun dentro de su corazón se preguntaba si era lo correcto, amaba a su hijo pero sabía mejor que nadie que Yuuri le pertenecía ya al pueblo de Shin Makoku.

Había llegado el momento de hablar con su familia sobre el futuro de Yuuri porque cada dia el mentirle la estaba afectando mas y mas...







En el castillo pacto de Sangre, su excelencia Murata era recibido por  Gunter quien  en el papel de primer ministro en la ausencia de todos era el encargado general en el castillo y del país.

Debía ver por la seguridad,  las provisiones y lo necesario para mantener a salvo  a Shin Makoku mientras Gwendal y Conrad estaban junto a Yozak y sus aliados combatiendo en las fronteras para evitar una invasión.

Esto es lo que esperaba Murata,  una oportunidad para buscar indicios de donde se encontraba su majestad el Maou Wolfram… si alguien era capaz de romper el cascarón de Gunter esa era el gran sabio… y solo debía presionar en el momento indicado y sacar ese as que tenía bajo la manga..

-Su excelencia está todo bien en el templo de Shinou?-ambos tomaban asiento en la sala principal del castillo para comenzar con una plática más bien obligada que placentera.

Por un momento el peli morado temió que el gran sabio pudiera haber estado en peligro aunque hacía un tiempo que no estaba cómodo con la presencia del moreno, no sabia como explicarlo pero no lo sentía del todo sincero, era como si tuviera una mascara puesta en cada respuesta perfectamente construida…

-me encuentro perfectamente Lord von Christ pero mi preocupación principal sigue siendo su majestad el Maou --- Bon Bielefeld 

Gunter no portaba mayor información sobre el rubio,  el secreto entre los tres hermanos parecía inescrutable y se había prometido a sí mismo no inmiscuirse hasta que lo considerara necesario y ese momento no había llegado aún,  no tenia porque dudar sobre la información que Conrad le proporcionaba.

-Su excelencia me gustaria ayudarle pero como sabe su majestad está en medio de una batalla constante en el norte no poseo mayor información que usted

-el asunto es  Lord von Christ que mis fuentes me han informado que no hay batallas en el norte,  su majestad Saralegui me envió una carta confirmando la noticia 

Gunter dudo por un momento pero el gran sabio extendió un pedazo de papel con el sello y la firma del representante de pequeño Shimarron con la información sobre las tropas del norte y como la invasión de los enemigos de Shin Makoku había sido contenida, entonces en donde se encontraba Wolfram?  porque no había regresado ya al castillo Pacto de Sangre cuando ahora más que nunca el pueblo necesitaba del Maou…?

Murata noto en el ministro el desconcierto, ese era el momento

-requiero una comitiva para ir a buscar a su majestad Bon Bielefeld lo necesitamos aquí más que nunca y sé que usted lo sabe Lord von Christ

Gunter levantó la mirada hacia el gran sabio,  era una petición completamente justa y que caía en el momento adecuado pero no podía autorizarla sin la aprobación de Conrad o Gwendal 

-Excelencia su pedido es más que justo pero…

Murata sabía perfectamente lo que venía a continuación y se adelantó a los hechos en la mente del pelimorado

-no hay tiempo para avisarles a Lord Weller o Lord von Voltaire, debo ir yo mismo por el Maou y traerlo de regreso,  la gente necesita de su majestad para llenarse de esperanza, eso nos dará a todos la fuerza necesaria para terminar con esta guerra

Gunter aún con la carta en las manos sabía que tenía que acceder a la petición del sabio

-entiendo excelencia comenzare con los preparativos y podrá marcharse mañana por la mañana a la región del norte,  enviare las cartas necesarias avisando de su viaje a nuestros aliados en el norte 

El ministro se puso de pie y de inmediato comenzó con su ardua tarea dejando solo al sabio...

Murata sonrió complacido, era lo que más deseaba, su plan era muy sencillo esta vez debía ir al norte en busca de su Majestad el rey Saralegui y saldar una deuda pendiente con el monarca,  ademas podria confirmar por si mismo el paradero de Wolfram y traerlo de regreso al castillo, sabía que lo que estaba a punto de hacer sería considerado como la gran traición pero en ese momento nada importaba y considerando lo lejos que ya había llegado, ya solo tenía que encontrar al rubio.  

Wolfram estaba recostado mientras acariciaba su vientre, después de su caminata diaria por los jardines se sintió completamente agotado, la realidad es que cada día era más difícil estar bien, el bebé estaba consumiendo todo su majutsu y sin Yuuri a su lado para ayudarlo estaba perdiendo fuerza.  De seguir esto así comenzaba a dudar poder sobrevivir el parto,  pero trataba de tener pensamientos más positivos,  Yuuri no soportaría la idea de perderlos así que tenía que ser fuerte por los tres  y su deber era lograr que el bebé naciera con salud aun a costa de su propio bienestar. Además no podría irse de este mundo sin verlo de nuevo,  sin perderse en la negra mirada de su Yuuri,  imaginando lo orgulloso que estaría de su hijo...

Tota y èl habían estado hablando durante las últimas semanas  de las posibilidades para llegar a un buen término su embarazo,  la recomendación más importante era que Wolfram debía tratar de dormir  todo el tiempo posible para poder recuperarse, ya que mantenerse despierto le significaba un gran esfuerzo físico y el bebé seguía consumiendo toda la energía de su progenitor,  pero lo que Wolfram había omitido comentar  a su abuela era que entre mas dormia mas soñaba con Yuuri y más lejano lo sentía de ellos lo que por supuesto lo asustaba por lo que prefería no dormir o hacerlo menos,  no tenía idea de que habría hecho Conrad para mantener lejos a su esposo pero no pensaba que fuera algo bueno,  por su parte,  su abuela seguía buscando textos antiguos sobre los embarazos en varones mazokus, era cierto que había ayudado a Cheri sama en todos los nacimientos de sus nietos, así que se consideraba lo suficientemente informada para tranquilizar los miedos más comunes de Wolfam, aunque en realidad ella misma estaba plagada de dudas sobre si el rubio lograria soportar todo el tiempo de gestación, porque al revisarlo esa mañana notaba como su pancita se estaba endureciendo  y el movimiento del bebé aumentaba considerablemente así como el rubio palidecia y parecia mas y mas cansado día con día.

Wolfram seguía teniendo esa increíble belleza pero su luz se estaba extinguiendo hasta el punto de hacer a su abuela comunicarse con sus hermanos mayores,  sabia que la guerra estaba en marcha pero el oji verde necesitaba del padre del bebé  o probablemente no lo lograria.

Estaban verdaderamente en una lucha contra el tiempo...








Unos días después de su partida del castillo Pacto de sangre, Murata llegaba a la frontera norte donde su majestad el rey de pequeño y nuevo Shimaron: Saralegui, le esperaba de forma impaciente,  ambos tenían trato en común,  (deseos de cosas imposibles) así  como grandes ambiciones pero sobre todo uno quería con ansias el regreso de Shinou mientras el otro quería quedarse con Yuuri.

 Por lo que una vez se hubo instalado el gran sabio se presentó ante su majestad:

Entró  en la enorme carpa real, un mini palacio en constante movimiento que era desde hacía meses el hogar del rey más importante en la historia del pequeño y grande Shimaron,  el único hombre capaz de unir ambos países a la caída de su último rey,  Saralegui con ayuda y consejos de Murata había logrado consagrarse como el rey de una nueva y muy poderosa nación.

Sobra decir que entre los dos habían planeado cada movimiento estratégicamente de modo que si llegaban a ser descubiertos ya sería demasiado tarde para detenerlos.

-es un placer verlo de nuevo-el moreno se inclinaba ante su más importante aliado

 el monarca de ojos dorados no pudo resistirse  y en ese momento, se levantó  y extendió los brazos ante el sabio que con una media sonrisa recibió gustoso la muestra de cariño y agradecimiento del rubio.

-Janus-el rubio miró de reojo al sabio que no pareció molestarse ante el nombre de su pasada reencarnación.  Ese  quien les trajera tantos problemas al ser revivido de forma artificial y cuya alma tenía sellada a la suya- excelencia supongo que ha llegado el momento  en que podré ver al fin a Yuuri

Saralegui parecía ansioso y en realidad debía estarlo,  llevaba esperando por Yuuri los últimos 3 años,  no fue fácil soportar la idea de la boda pero confiaba ciegamente en el sabio y por lo resultados obtenidos debía ser el momento indicado para ir por el Maou.

Murata se deshizo del abrazo y ambos tomaron asiento en la lujosa sala dentro de la carpa real,   que a momentos no parecía ser solamente una carpa, era fácil perderse entre el lujo y las comodidades del lugar.

El moreno decidió ir directo al punto (para que dar más rodeos…)  después de todo con Saralegui podía hablar sin tapujos

-su majestad, no he tenido noticias del regreso del Maou-pudo ver un pequeño gesto de fastidio en Saralegui- lo cual no significa que no tenga ya un plan previsto para estos casos,  tuve la suerte de darme cuenta que una poderosa poción desapareció del castillo y creo es la razón por la que Shibuya no ha vuelto

Saralegui se sintió intrigado

-continua excelencia quiero saber más….

el moreno tomó un sorbo de la copa de vino que tenía delante de sí y continuó contando sus descubrimientos

-Una poderosa pócima de olvido no estaba contemplada en el último conteo de artefactos mágicos del castillo,  lo que significa que alguien debió tomarla

-crees acaso que…él habrá olvidado todo lo que pasó...

el moreno  ni siquiera lo dejó terminar

-estoy seguro que Shibuya  o alguien cercano  a él la tiene, es una pócima muy potente lo que explicaría cómo han logrado mantenerlo en la tierra y lo que le dará la ventaja sobre èl  ya que con el uso prolongado incluso Shibuya para estos momentos no debería recordar nada de lo que ocurrió en los últimos años

-entonces qué sigue…?-el rubio tenía una idea pero quería estar seguro 

-majestad ha llegado el momento que conozca el lugar donde se encuentra el Maou

-viajare a la Tierra-Saralegui estaba complacido con el plan,  de esa forma tendría la atención del maou solo para él. 

-así es, me encargare de enviarlo, desde hace tiempo tengo dispuesto un plan de emergencia donde usted  llegará a ocupar mi lugar en la vida de Shibuya,  podrá incluso instalarse en mi casa,  mi familia lo aceptara sin problemas 

-cuando partiré?

-cuanto antes mejor, el poder de Shinou está debilitándose pero junto a su shinzoku debería ser suficiente para completar el viaje, una vez allá todo dependerá de usted  para hacerse del corazón del maou pero trazaremos un plan con lujo de detalles, de esa forma sabrá lo que tiene que hacer una vez esté allá.  

-entiendo,  dejaré a Berius a cargo de todo en nuevo Shimaron y con mucha suerte regresare trayendo conmigo a Yuuri y además estara perdidamente enamorado de mi de esa forma no podran separarnos 

-solo recuerde que si trae de regreso a Shibuya èl ya no podrá---

el rubio no lo dejó terminar
-no te preocupes viejo sabio de ninguna forma dejaría a Yuuri regresar a Shin Makoku  o incluso yo mismo no volvería si supiera que al regresar perdería a Yuuri

Murata respiro tranquilo solo tenia un pendiente más que era su prioridad

-hay un asunto más que necesito me ayude a resolver

-supongo que se trata del paradero de von Bielefeld

-no he logrado saber con exactitud su ubicación para incluso  poder asegurarle un regreso feliz con Shibuya, no puede irse sin saber dónde se encuentra… lo necesitamos para completar el plan

-supongo que Janus está ansioso por tener al rey original  solo para él

El moreno no pareció molestarse con la afirmación, desde que su alma se fusionara con su otro yo artificial, había aprendido a aceptar esos sentimientos tan posesivos para con Shinou lo que lo llevó a crear esta alianza con el rey de Shimaron, a crear un ejército de sombras,  a provocar una guerra,  a alejar a Shibuya,  a buscar con desesperación el cuerpo de Von Bielefeld… a realizar su gran traición.

-el no esta con sus hermanos,  no está aquí,  sé que no está en con su tío  Waltrana von Bielefeld ...

-el círculo de búsqueda se disminuye excelencia solo queda interceptar todo el correo que salga de esta región, ¿quien mas podria darle cobijo al nuevo Maou?

-solo queda una persona: Stuffel von Spitsweg, se que el tiene parte del control de estas tierras

-no se preocupe más excelencia, toda su correspondencia es revisada por mis hombres dejaré encargado a Berias del asunto  y al igual que conmigo tendrá que asegurarse de conseguir lo que quiere antes de mi regreso

-puede estar ser seguro Rey Saralegui de que así será

tras decir esto ambos chocaron sus copas brindando por el éxito de sus planes…





En una aldea cercana a la villa de Madam Von Spitsweg  las palomas mensajeras eran tratadas para ayudarlas a seguir con su misión, muchas al llevar la correspondencia por todo el país, eran atacadas y más  siendo tiempos de guerra  por lo que era preciso asegurarse de que las palomas estuvieran en las mejores circunstancias posibles para continuar con sus peligrosas misiones llevando información de una lado a otro, por lo que un grupo de aliados y lugareños en favor del maou se dedicaban al cuidado de las mismas, para la mala suerte de la abuela Tota su paloma había sufrido un desgarro en una de sus alas razón por la cual se encontraba en el descansadero para estas aves en tiempo de guerra.

Varios de los encargados de su cuidado eran soldados de Shimaron por lo que se permitían leer los mensajes para asegurarse del progreso de la guerra,  creando informes muy detallados que dia con dia llegaban a las manos de su rey: Saralegui

Ya tenían  todos  los soldados de Shimaron la orden de buscar información precisa sobre el nuevo maou,  por lo que el joven soldado encargado  de la misión no podía creer su  tino  al leer el mensaje escasamente codificado  y dirigido a Lord Weller

-su majestad se encuentra en alerta,  preciso órdenes sobre su pronto regreso a Shin Makoku,  no tenemos tiempo que perder…

El joven soldado no tardó en darse cuenta que al referirse Madam Von Spitsweg  con el término su majestad solo podría estar hablando de su nieto Von Bielefeld el nuevo Maou,
por lo que lo más conveniente sería según sus órdenes interceptar por completo el mensaje.





Justo para la tarde de ese mismo día Murata estaba analizando mapas y rutas posibles de donde encontrar a  su majestad Von Bielefeld cuando el reporte de los mensajes interceptados de todas las palomas de la región llegó a sus manos, sin Saralegui presente en esos momentos el informe fue entregado de inmediato a el gran sabio quien satisfecho tomó un pequeño trozo de papel aderezado con la fina letra de una mujer de edad…  la villa de Madam Von Spitsweg,  por un momento se sintió avergonzado por no haberlo pensado antes… la madre de Cheri sama era la mejor opción si los hermanos pretendían esconder al nuevo Maou.




Mientras en la Tierra  Yuuri Shibuya se alistaba para marcharse de la universidad a su nuevo trabajo de medio tiempo en una cafetería cercana a la casa de sus padres,  convencido de que sus visiones le estaba obsesionando decidió que tener un trabajo y mantenerse alejado de casa seria la mejor medicina para el,  las últimas noches las visiones del rubio eran cada vez más frecuentes  y la verdad no soportaba ver a esa hermosa criatura (aunque fuera imaginaria) sufriendo, motivo por el cual prefería mantenerse ocupado la mayor parte del tiempo posible y tan distraído estaba que al tomar su bicicleta no se percató del chico rubio al que casi atropella y que cayó estrepitosamente a sus pies.

Por un momento se paralizó al mirarlo ahí tendido pero cuando este le otorgó esa mirada comprensiva  se sintió mucho mejor y se agacho a su lado ...

-estas bien?-pregunto Yuuri mientras revisaba que el chico tendido estuviera en perfecto estado ayudandolo incluso a sacudir sus prendas

-estoy bien,  no me fije por donde iba y choque contigo-el rubio lo miraba intensamente lo que incómodo e incluso hizo sonrojar a Yuuri 

-soy yo quien lo lamenta no se porque no te vi

fue en ese instante cuando el rubio decidió hacer su movimiento

-no te preocupes estoy bien solo un poco mareado-hizo el gesto de sujetarse un poco la cabeza provocando en el otro una leve preocupación que por lógica lo llevaría a …

-porque no te invito un café o un refresco en mi trabajo,  me dirigía hacia allí  y de camino puedo asegurarme que te encuentres bien

El chico sonrió satisfecho esto era lo que esperaba de Yuuri quien además no parecía haberle reconocido para nada… 

-me parece bien… por cierto cual es tu nombre?

Yuuri sonrió como solo él sabía hacerlo mientras tomaba la delicada mano del rubio para ayudarlo a ponerse de pie

-Shibuya Yuuri pero puedes decirme  Yuuri…

el joven rubio no cabía de la felicidad y no tardó en extender la mano al moreno para sujetar con fuerza mientras se presentaban

-yo me llamo Saralegui pero puedes decirme Sara

continuará...



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