Wolfram & Yuuri
Inevitable capitulo 7
Wolfram se canso de tanto esperar, al notar que ni la sacerdotisa ni Murata iban a buscarlo, decidió que era mejor recostarse y descansar el largo viaje, llevaba varios días sintiendo un gran agotamiento, si bien intentaba estar tranquilo y alerta, cada vez le era más complicado, había descubierto que al pensar en Yuuri y tocarse le ayudaba a sentirse mucho mejor.
Pero por el viaje de regreso al templo no había sido posible auto complacerse y menos compartiendo un espacio tan pequeño en el interior del carruaje con Murata.
Por lo que el momento parecía de lo más adecuado, estando solo y con la luna de marco, sintió una gran conexión con Yuuri, el rubito no podía evitar preguntarse qué estaría haciendo su esposo en esos momentos, si en ese instante este estaría pensando en él… si le extrañaba tanto como él le extrañaba...porque estaba seguro de que Yuuri no podría ni imaginarse todo lo que Wolfram lo necesitaba en esos momentos.
No podría existir una situación más irónica que está, mientras Wolfram añoraba a Yuuri , este estaba ya en la habitación de Sara y comenzaba a desatar sentimientos y sensaciones que si bien le eran familiares esta vez parecían completamente algo nuevo entre los brazos del oji dorado, en un instante la ropa comenzó a estorbar, primero las camisetas, seguidas de los pantalones y ahora ambos amantes en ropa interior cedían uno ante las caricias del otro, esas caricias sobre la piel y los besos que comenzaron suaves pero ya estaban siendo más sensuales dando paso de lo que seguramente sería un encuentro sexual apasionado y único.
La voz de Sara parecía un ensueño, mirando con los ojos entrecerrados las profundas y oscuras pupilas de Yuuri que se perdían admirando su cuerpo semidesnudo, tocando todo a su paso, buscando saciarse de su belleza.
-Yuuri, quieres hacerlo?- comenzaba a acelerarse su respiración y ya se escuchaban pequeños jadeos escapar de la boca de Yuuri quien respondió acariciando sus caderas y acercándose hacia su cuerpo-
-Si, si quiero- después de reafirmar lo que sentía, Yuuri comenzó una lucha entre las dos bocas y lenguas compartiendo de forma cómplice una lluvia de caricias …
Para esos mismos momentos Wolfram se despojaba de su bata, dejando que la luz de la luna fuera la que le acariciara la piel y le hiciera parecer un ser casi traslúcido, su pancita destacaba de forma inusual, el pequeño dentro de el rubio podía quitarle su fuerza pero no disminuia para nada su belleza, por el contrario Wolfram era ahora más atractivo que antes de quedar en cinta. Poco a poco el rubio comenzó a tocarse, pasando por sus pezones, tocando la piel sensible de su abdomen y la piel que rodeaba ahora sus redondas caderas y no obviando su miembro que ya comenzaba a palpitar entre su mano, el rubito repetía un movimiento de arriba hacia abajo, paseando por sus testículos y llegando incluso hasta su estrecha entrada, una sola palabra venía a su mente, una sola imagen ocupaba todos sus pensamientos: Yuuri
-Yuuri-la voz de Sara tenía impregnado el deseo y sus caderas chocaban contra las de Yuuri de forma sensual, el moreno besaba con frenesí su cuello, dejando pequeñas marcas en su piel, humedeciendo el lóbulo de su oreja y llevando a Sara a la cima del placer
Sus manos comenzaron a perderse en el pecho del rubio, jugando con sus pezones, haciendo que se pusieran erectos ante su toque.
-Yuuri-la voz de Wolfram y sus suspiros profundos comenzaban a ser más audibles en la habitación, la tenue luz iluminando su juego secreto, siendo el único testigo de las acciones de Wolfram la blanca luna, Wolfram imaginaba los besos de Yuuri sobre su piel y humedecia sus propios dedos dentro de su boca dejándolos completamente ensalivados, pasandolos por su ya notoria erección y llevándolos a su interior, tratando el mismo de ensanchar el estrecho canal pero pensando que era Yuuri quien lo hacía.
-Sara-la voz de Yuuri se perdía en el cuello perfecto de su novio, quien ya se mostraba deseoso de tenerlo dentro de su cuerpo- ahh ya no puedo más
Los jadeos acompañados de sonoros gemidos, el rechinar de la cama ante sus movimientos, la perfecta piel de Sara, era demasiada tentación para Yuuri, ademas el rubio abrio las piernas y le recibió gustoso, de forma natural Yuuri se colocó entre ellas, acariciando y besando toda la piel que tenía a su alcance y provocando un delicioso cosquilleo en la parte baja del abdomen de su novio.
-no tienes que esperar Yuuri si me quieres tómame-el rubio comenzó a hacer más fuerte la fricción entre sus miembros provocando un escalofrío en Yuuri que estaba perdido entre las sensaciones, tal vez demasiado perdido...era como estar ahí pero a la vez no estarlo
Sus dedos se deslizaron por el miembro de Sara y una idea atravesó por su mente, besando el vientre del pelilargo, jugando con su ombligo y acariciando sus muslos al mismo tiempo, bajo su boca hasta besar sus ingles, no tardó mucho en colocar su rostro exactamente sobre el miembro de Sara y de forma automática colocarlo en su boca, regalando una experta caricia con su lengua.
Wolfram se retorcia del placer al imaginar que esos dedos que lo penetraban no eran los suyos eran más bien los expertos dedos de Yuuri, buscaba una forma de saciar su necesidad del maou, cada vez que se encontraba haciendo estas cosas, su mente divagaba entre los recuerdos de todos esos momentos tan íntimos que vivieron juntos, generalmente al llegar el orgasmo estaria casi llorando al saberse lejos de Yuuri y temiendo porque su bebé no pudiera llegar a conocer a su padre, se sentía completamente perdido.
Perdido... así estaba Yuuri, perdido entre las piernas de Sara, que se encontraban totalmente rendidas y a merced del placer, pero por una razón que no podía explicarse aunque le deseaba y le encantaba su compañía, sentía que no era correcto lo que estaba haciendo… que no era la persona que necesitaba a su lado.
Wolfram se movía de forma inquieta sobre la cama, su imaginación estaba completamente colapsada a causa de tantas hormonas y estaba tan metido en la fantasía donde Yuuri era quien le producía todo este tremendo placer donde las sensaciones lo azotaban de forma tan violenta mientras que con una mano tocaba su interior con la otra acariciaba su miembro con los ojos cerrados el encanto era casi perfecto…
Yuuri por su parte se sentía confundido sabía que esto era lo que quería, Sara lo atraía de formas que lo desconcertaban, entonces porque estaba conteniendose? La respuesta lo golpeó de repente: por la simple razón de que no lo amaba, si, le gustaba, si le atraia, pero no estaba enamorado.
Sara noto como el entusiasmo de las caricias que la boca de Yuuri le proporcionaban en su zona más íntima disminuyeron hasta el punto de volverse casa inocentes, un cambio muy notorio, por un instante Sara pudo sentir emerger al maou que habitaba en Yuuri y ahora veía emerger al Yuuri de siempre, el que busca conciliar antes que disfrutar.
-Yuuri-su voz acompañaba una caricia sobre la cabeza del moreno que escondía la mirada entre su entrepierna, como no queriendo responder, pero para Sara no era suficiente, así tomo su barbilla y lo obligó a mirarlo- qué pasa Yuuri? te has arrepentido?
Por un momento Yuuri no supe qué decir, estaba paralizado para su propio asombro…
Wolfram podía sentir los músculos de su interior contraerse ante el inminente orgasmo, jadeo con fuerza y su cuerpo se arqueó ante la liberación de toda esa pasión contenida en su cuerpo, lentamente abrió los ojos y clavó la mirada en el techo de la habitación, sin darse cuenta como, sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas, extrañaba a Yuuri, cada día, era más complicado no hacerlo y tenía que reconocer que tenía miedo de que el moreno le hubiera abandonado para siempre, cómo podría salir adelante con su hijo? que pasaria con Shin Makoku? con sus familia? con la gente? pero sobre todas las cosas cómo podría él mismo seguir viviendo sin Yuuri?
Lentamente Wolfram se puso de pie, tomó un pequeño pañuelo y limpió su vientre manchado de su propia semilla, se colocó la misma batita de dormir y se dispuso a descansar, si es que podría hacerlo porque ahora que Yuuri estaba enganchado a cada uno de sus pensamientos y anhelos parecía imposible conciliar el sueño.
Lejos estaba Wolfram de imaginar lo fuerte que era el lazo que lo unía a Yuuri, quien a pesar de lo incómodo de la situación no había podido evitar detenerse antes de llegar más lejos con Sara, se escuchó un suspiro pesado en la ahora silenciosa habitación, Yuuri se incorporó y trepó por el cuerpo de Sara hasta enfrentarlo cara a cara. Lo que tenía que decirle era difícil pero más lo hubiera sido terminar con lo que habían comenzado
-Gomen Sara, al final me he dado cuenta de que no estaba listo para hacerlo
El rubio de ojos dorados estaba decepcionado pero supo disfrazarlo muy bien y parecer más atento de lo normal, tratando de sonar lo más neutral posible
-entiendo que quizás esto fue demasiado rápido para ti Yuuri, nos dejamos llevar, eso fue todo, pero estoy bien, estamos bien verdad? es decir tu no vas a dejarme por esto?
Yuuri aun no siendo experto en relaciones de este tipo pudo percibir la ansiedad en la voz de Sara y sintió la necesidad de consolarlo.
-claro que no voy a dejarte Sara, te repito que lamento no haber podido continuar con esto, siento que tenemos que conocernos un poco más para poder estar ligados de una forma tan íntima, Sara... yo no deseo solo sexo contigo , yo quiero…. yo quiero amarte con todas mis fuerzas
Ante tan profunda confesión Sara se quedó pasmado era cierto que para conquistar a Yuuri primero se había ido por la vía de la atracción física pero el moreno siempre había sido más complicado, para Yuuri importaban los sentimientos aún más que las apariencias, este había sido su error simplemente no calculo bien por estar cegado por el deseo físico.
-quiero intentarlo Yuuri- su voz rompía con la incomodidad del silencio y del momento que habían creado-quiero hacer que te enamores de mi y que la próxima vez que estemos juntos en una cama sea porque vamos a amarnos con todo lo que somos y tenemos.
Yuuri sonrió dulcemente y abrazo a Sara, pudiendo sentir el calor de su cuerpo, en un momento sus piernas se enredaron, sus manos se tocaron, sus labios se rozaron, pudo sentir el miembro duro de Sara tocando su pierna y se dio cuenta de lo doloroso que debía ser para el rubio no poder terminar-
-ne Sara?-el oji dorado lo miró con una carita tan dulce que Yuuri no pudo evitar acercarse más a su cuerpo-se me ocurre que aunque no hagamos el amor ahora mismo no quita que te ayude y me ayudes-tomó la mano de Sara y la puso sobre su miembro insinuando lo que necesitaban,Sara se puso serio y colocandose sobre Yuuri comenzó a frotar ambos miembros con sus manos procurando darle el mayor de los placeres a Yuuri, esta vez no había conseguido lo que quería pero no todo estaba perdido y los gemidos y movimientos de Yuuri lo alentaban a no darse por vencido.
Wolfram llevaba un par de horas dormido cuando sintió una pequeña mano tocando su hombro, volteo de forma inmediata para toparse con la cara de Ulrike-
-majestad tiene que levantarse-a urgencia en la voz de la sacerdotisa provocó que los latidos de su corazón se desbocaran
-que pasa Ulrike?-Wolfram se puso de pie todo lo rápido que su estado se lo permitía, en un momento sintió un pequeño dolor agudo en el vientre, por lo que sujeto su pancita mientras se colocaba unas pantuflas.
Ulrike no pudo decirle nada porque entró en la habitación Murata no dando tiempo a la sacerdotisa de advertir al rubio nada de lo que había descubierto.
-Majestad…- Murata hizo una reverencia ante Wolfram que lo miraba sin entender nada de lo que ocurría
-exijo saber qué está pasando, por estan los dos en mi habitacion a estas horas? hablen!- la pequeña sacerdotisa bajo la mirada mientras Murata comenzó a caminar peligrosamente hacia él llegando a ponerse de frente y colocando una mano sobre el vientre de Wolfram
-sucede que esta misma noche su majestad dará a luz
Wolfram lo miró extrañado y de forma instintiva se retiró al fondo de la habitación alejándose lo más posible de Murata
-de qué diablos estás hablando Murata el bebé aún no está listo para nacer
Intentaba protegerse abrazándose a sí mismo y sujetando con fuerza la bata que le cubría
-no hace falta que comprenda nada mas solo importa que entienda que esta misma noche Wolfram Von Bielefeld dejará de existir…
Wolfram lo miro en ese momento como quien mira a un loco: con terror e incredulidad pero a su vez la cara de Ulrike le dijo en silencio que el sabio no estaba mintiendo o exagerando, lo que estaba por suceder parecía inevitable…
Continuará

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